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lunes, diciembre 01, 2008

TRUE BLOOD: MARAVILLOSA PERVERSIÓN VAMPÍRICA

Que True Blood está siendo el gran bombazo de esta nueva temporada 2008-2009 es algo que ya casi nadie pone en duda. A la espera del retorno de los “grandes” en Enero, esta historia de vampiros y humanos que viven en aparente armonía está calando hondo en el corazón de más de un seriéfilo.

Para los que aún no hayan oído hablar de esta nueva serie de la HBO (garantía absoluta de calidad), el argumento es sencillo: humanos y vampiros coexisten desde hace unos pocos años, gracias a que estos últimos no necesitan morder a los primeros para saciar su sed de sangre, ya que unos científicos japoneses han creado una sangre sintética que han comercializado en forma de refresco, y a la que han llamado “True Blood”. Sin embargo, no todos los vampiros parecen contentos con esta solución, y se resisten a abandonar esos viejos hábitos que tan famosos les han hecho.

Bajo este escenario, la acción se desarrolla en un pueblecito de la América más profunda, Bon Temps, donde todas las noches el pueblo entero se va a tomar una cerveza al único bar que hay, y donde se sigue mirando de forma extraña a todo aquel que sea diferente. En Merlotte’s, el bar que pasa a engrosar la lista de célebres baretos televisivos en la que ya se encuentran el Central Perk, McClaren’s, Luke’s, la Taberna del Cangrejo y (sobre todo) el bar de Moe, en Merlotte’s, decía, trabaja Sookie Stackhouse (una Anna Paquin que ya no es nada “pícara”… que chispa tengo…) una joven demasiado risueña para los tiempos que corren en Bon Temps, a donde han llegado ya los primeros vampiros, entre ellos Bill Compton (Stephen Moyer) del que se enamora perdidamente nuestra rubia nada más verle entrar en el bar.

Evidentemente, muy pocos de los habitantes del pueblo ven con buenos ojos esta posible relación (sorprendentemente, uno de los que sí que la aceptan es la abuela de Sookie), y el hecho de que cada vez haya más presencia vampírica en Bon Temps traerá más de un problema. Además, ha salido a la luz una información que asegura que la sangre de los vampiros es un potente estupefaciente, totalmente diferente a todo cuanto se ha inventado, y pronto aparecerán quienes quieran sacarle provecho a esta poderosa fuente de ingresos.

Decía al principio que no quedaban dudas de que True Blood estaba siendo el gran bombazo de la temporada, pero si aún teníamos alguna, con el capítulo 1x09 Plaisir d’amour, queda extirpada de raíz.

Tengo que reconocer que me pasó como a muchos, y el principio me resultó bastante extraño. Estábamos ante un escenario muy atractivo, pero ni la historia ni los personajes terminaban de arrancar. Sookie era demasiado bobalicona y su cuelgue por Bill, demasiado artificial. Sin embargo, la cosa se ha ido desarrollando y ha tenido su cénit, para mí, en el episodio antes mencionado. SPOILER ALERT: En plaisir d’amour hemos sido testigos de dos escenas realmente alucinantes, que han acelerado los acontecimientos y le han imprimido ese plus de interés que le faltaba. La primera, cuando Sookie, devastada creyendo que Bill había caído, fruto del incendio, pasea por el bosque y una mano sale de debajo de la tierra y la agarra, mientras vemos como no es otro que el propio Bill el que aparece y le quita a la camarera la poca virginidad que le quedaba allí mismo, junto a su tumba.

La segunda, cuando ambos van al Fangtasia para que Sookie, gracias a su capacidad para leer la mente, ayude a Eric (el vampiro jefe de esa zona) a descubrir quien le está robando en el bar. Se descubre que es el propio camarero el que está detrás de los robos, y cuando este se lanza a morder a Sookie, Bill le clava una estaca por la espalda y estalla en mil pedazos, dejándola a ella en shock y totalmente cubierta de sangre, en clara referencia a la famosa escena de Carrie.

Además ayer, viendo el siguiente, hizo acto de presencia el que siempre creí que sería el mejor candidato para interpretar a un vampiro: el omnipresente y admirado Zelko Ivanek, en el papel del magistrado y líder de los vampiros en toda la zona de los Estados Unidos, y encargado de impartir justicia en asuntos vampíricos. Su imagen en el trono, subido en lo alto del coche es, sin duda, una de esas escenas que se quedan grabadas. Este tío tiene el don de salir en todas las series que me gustan: Lost, 24, Damages, House, The Mentalist… y ahora en True Blood, y esperemos que por mucho tiempo.

Y ya, para rematar, me pareció ver a mi adorada Michelle Forbes (otra que está en todos los fregados) en camisón, cubierta de sangre y en medio de la carretera, al más puro estilo leyenda urbana.

Otra de las sorpresas que nos ha dejado a más de uno con la boca abierta es el increíble e inesperado giro que ha sufrido el personaje de Sam. Se ha destapado como un ser mitológico llamado “metamorfo”, que tiene la habilidad de adoptar cualquier forma, y esto nos abre la puerta a una posible entrada de nuevos personajes fantásticos, del tipo hombre lobo o dios sabe que más. Aunque eso sí, esperemos que esto no se convierta en la nueva Heroes, en la que todos, absolutamente todos, tienen algún poder…

En fin, que tenía True Blood un poquito aparcada pero a partir de ahora se va a poner a la cabeza de mis preferencias. Según tengo entendido, la temporada ha finalizado ya con su episodio número 12, (el cual veré esta noche con un poquito de suerte), pero seguro que pronto (¿verano?) volveremos a Bon Temps a ver que tal llevan la integración vampírica.