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JACK: "Madre, hay células terroristas más cariñosas que tú"
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miércoles, mayo 28, 2008

SEASON FINALE DE GOSSIP GIRL

Hace unas escasas 8 horas que me he visto (por fin) la season finale de Gossip Girl, esa serie que comenzó a mil por hora, convirtiéndose en el pecado inconfesable de muchos, y que fue perdiendo gas poco a poco conforme se acababan los episodios debido a la huelga.

Por suerte, para los capítulos post-huelga pudieron insuflarle el oxígeno que había perdido, y se sacaron de la manga un nuevo personaje que ha sabido darle alas a estos últimos 5 episodios: Georgina, interpretada por la eterna hermana de Buffy, Michelle Trachtenberg.

Pero hagamos un pequeño resumen de cómo han quedado las cosas de cara a las vacaciones de verano de los Upper East siders. Spoilers de la season finale a partir de aquí.

En el sector adulto, hemos vivido las conclusiones más “adultas”, valga la redundancia, sobre todo en la boda de Lily y Bart Bass. Porque sí: la noticia es que al final se han casado. ¿Era el único que pensaba que Rufus se llevaría el gato al agua? Yo tenía mis dudas, pero se me despejaron cuando ví a Lily en el backstage del concierto del padre de Dan, babeando como una quinceañera. Y ya no digamos cuando, la noche antes de la boda, se va a la cama con alguien que no es precisamente su futuro marido… Por supuesto, había que jugar un poco al despiste y esa última imagen de la pareja, cogidos de la mano un minuto antes de subir al altar, casi nos engaña a todos.

Aún así, creo que el hecho de que se case dota a la serie de un realismo que le estaba faltando desde el principio, y nos hace darnos cuenta de que la vida no es siempre un cuento de hadas. ¿Os imagináis a la madre de Serena viviendo en el loft de los Humphrey? No duran ni una semana. Aunque eso sí, ya quisiera yo pillar ese apartamento en pleno Brooklyn.

Chuck sigue siendo Chuck, no puede evitarlo. Y a pesar de que rajara en contra de él la primera vez que escribí sobre esta serie, tengo que reconocer que el personaje ha ido ganando enteros, y se ha convertido en una pieza indispensable, sobre todo en el momento en el que hace tándem con Blair para ayudar a Serena en su lucha contra Georgina. Todo se resume con esa gran frase de la propia gossip girl:

“Avistados: Chuck y Blair uniendo fuerzas para salvaguardar el honor de Serena. Con amigos como estos, ¿quién necesita ejércitos?”

Y me ha parecido absolutamente genial su última escena, tirando el ramo de flores que iba destinado a Blair, para comenzar el cortejo a Amelia, la nueva ayudante de su madrastra. Espero que en la segunda temporada Chuck y Blair retomen su relación de una forma distinta, ya que por mucho que se parezcan, no termino yo de verlos como pareja.

Por cierto, hablando de Blair, es increíble ver como ha pasado de ser la protagonista absoluta (junto con Serena) a una mera comparsa en los últimos episodios, sobre todo después de que se cerrara su trama como Jenny (a la que, oficialmente, no soporto). Su mundo es el Upper East Side y estuvo bien verla caer de su trono, tras ser empujada por una jovencita, 1000 veces más guapa que ella, pero ni con la mitad de poder. En cualquier caso, no es algo que me moleste mucho que la hayan ido echando a un lado, porque personalmente es el personaje que menos me gusta, aunque, al igual que pasa con Chuck, Gossip Girl no sería lo mismo sin ella.

En cuanto a Jenny, parece haber aprendido la lección, y salvo sorpresa, poco podrá ya aportar a futuras tramas, excepto, claro está, su futura pasantía en la casa Waldorf, donde se las tendrá que volver a ver con su archienemiga. De hecho, esa ha sido su única escena en esta season finale (yo ya creía que ni salía).

Vanessa (la más guapa de toda la serie, con muchíiiiiiiiiisima diferencia) parece haber encontrado en su Némesis particular aquello que tanto tiempo había buscado. Una vez confirmado que Dan es un coñazo insufrible, ha optado por la opción Nate, para regocijo de sus fans (que según leo por ahí, se cuentan por miles…). Sigo sin ver a Jessica Szhor en esta serie, y no se por qué, pero en cualquier caso, es refrescante que de vez en cuando salga una chica que no sea tan estirada como las farolas de la calle por la que van en limousina.

Y llegamos al meollo de la serie (o eso dicen): Serena y Dan. Dan y Serena. La pareja que nos confirma que Gossip Girl es ficción, porque una chica como ella jamás estaría con un tío como él. Porque ese tipo de tíos, en el mundo real, por muy románticos y sentimentales que sean, no conseguirían ni olerle el perfume a una mujer como Serena. Y sin embargo, en esta serie, se enamoran locamente. Manda webs.

Pero ahí no queda la cosa. Los guionistas quieren ir más allá y entonces… tachánn!… ¡¡ÉL LA DEJA A ELLA!! Tan increíble como el maquillaje eterno de Blair. Lo siento pero no me lo trago. No trago a Dan y no trago su caidita de ojos ni su ininteligible verborrea. Aunque el tema no es este, que me voy por las ramas. El tema es que Georgina, azote de la noche neoyorquina, vuelve a aparecer en la vida de Serena para reconducirla por el mal camino que parecía llevar antes de que empezara la serie.

Tengo que decir que me parece un acierto de casting la elección de Michelle Trachtenberg, porque hay que ver que cara de mala pécora que tiene la jodía. Eso sí, sin perder ni un ápice de ese halo de chica Channel nº 5 caminando por París. El caso es que, tras grabar a Serena matando (indirectamente) a un tío, enviarle droga, emborracharla, quitarle al novio, destapar que su hermano es gay y, por último, hacerse la víctima, tiene la inmensa suerte de que aún no le han igualado las puntas, como se dice en mi barrio.

De momento parece fuera de combate pero, a riesgo de equivocarme porque no he leído ninguna noticia para la segunda temporada, seguro que Georgina volverá a hacer de las suyas en la zona pija de Nueva York, y por mucho que nos resistamos, nosotros estaremos ahí para verlo.

miércoles, febrero 13, 2008

SE ACABÓ EL SUFRIMIENTO, CONTINÚA EL CABREO

Es oficial. Nuestros pulmones al fin pueden soltar el aire que hemos estado conteniendo desde aquel fatídico día de Noviembre en el que empezó aquella maldita huelga, que cómo ya dije, nos estaba quitando la vida. Porque, señoras y señores, LA HUELGA HA TERMINADO.


No quiero extenderme demasiado en esta entrada porque estoy seguro de que se escribirán páginas y páginas enteras en el resto de la blogosfera, con información mucho más detallada y mejor explicada que la que yo pueda ofreceros aquí, así que simplemente utilizaré mi voz (o mi palabra), para dejar claras un par de cosas:

- Situación de nuestras series tras este parón. Es indudable que esta huelga ha hecho daño, muchísimo daño a nuestros programas favoritos. Por hacer un breve resumen, así ha quedado la cosa:

24: Devastada por la huelga. Su emisión estaba prevista para el mes pasado, pero como todos sabemos, su 7ª temporada ha sido pospuesta hasta Enero de 2009. Además, parece ser que todo esto a derivado en la marcha del creador de la serie, Joel Surnow. Más información aquí.

LOST: Lo que en principio iba a ser una temporada de 16 episodios, se queda al final en 13, tras decidir los productores rodar 5 capítulos más, aparte de los 8 que ya estaban listos para emitir antes de que comenzara el desastre. Más información aquí.

GOSSIP GIRL: En primavera veremos otros 8 ó 9 episodios de los del Upper East Side. Lo que no se es si corresponderán a una nueva temporada o serán continuación del capítulo 1x13 (The thin line between Nate and Chuck)

COMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE Y ANATOMÍA DE GREY: Aun no es seguro, pero ambas series rondarán los 5 ó 6 episodios también en primavera.

SARAH CONNOR CHRONICLES Y PRISON BREAK: A la de Terminator aun le quedan 4 capítulos que ya estaban de antes de la huelga, y a Prison Break 2.

SCRUBS: Básicamente, los guionistas se la han cargado, y ha sido ninguneada para ofrecer un final indigno para esta mítica serie, que saldrá directamente en DVD. Vergonzoso. Más información aquí.

JERICHO: Los 7 episodios que ya estaban, y según como vaya la cosa ya veremos si sigue.

FRIDAY NIGHT LIGHTS: Para los que aún defienden esta huelga, que lean bien esto: es más que probable que los piquetes se hayan cargado para siempre esta maravilla que todos seguíamos con entusiasmo. El episodio 2x15 fue emitido el pasado fin de semana y, o cambian mucho las cosas, o ya no tendremos más Panthers. Más información aquí.

Pongo solo de las que más suelo hablar en este blog, pero si quereis la lista completa y mucho mejor explicada, solo tenéis que entrar en este comunicado publicado en TV Guide.

Antes he dicho que quería utilizar este artículo para dos cosas. Bien, pues la segunda es para hacer una pregunta a esos guionistas que acaban de volver al trabajo: ¿Estáis ya contentos? Desde luego espero que así sea, porque además de privarnos a todos de nuestras series durante este tiempo (algunas que ya estaban consolidadas, con un poco de suerte, podrán recuperarse, como es el caso de Lost), espero que sean conscientes del daño tremendo que han hecho a la industria, y no me refiero a las grandes productoras ni a los actores y actrices de Hollywood, que tan alegremente se han unido a su causa (siempre que hubiera una cámara por delante que lo atestiguara), sino a las miles y miles de personas que se han quedado en la calle por su culpa. Estoy hablando de esas peluqueras, maquilladores, encargados de vestuario, de atrezzo, de iluminación, y de toda esa gente anónima que se ha quedado sin trabajo y que ha tenido que vender sus casas, sus coches y su dignidad para poder vivir sin el sueldo de superestrellas que otros sí tenían.

Lo dicho, la huelga ha terminado, por fin, pero a mí el cabreo aún no se me ha pasado.

PD: Gracias a SeriesAdictos por los links. Si queréis más información, no dudéis en pasar por los blogs de Adri, MacGuffin y Montse e Irene, que se han currado unos estupendos artículos sobre el tema.

viernes, febrero 08, 2008

UNA SEMANITA CARGADA...

Esta semana ha sido bastante variada. Al estreno de la 4ª temporada de Lost, que eclipso toda la actualidad televisiva, hay que sumarle el resto de series que aún tengo en danza, y que creía que podría terminar con algunas, pero no ha sido posible y al final solo he finiquitado una (pero vaya una…). Os hago un pequeño resumen de cómo ha ido la semanita.

Empiezo con Gossip Girl. Es en la que más centrado estoy ahora mismo. Solo me quedan 3 ó 4 capítulos para terminar la temporada, pero ya se pueden ir vislumbrando algunas cosillas. Primero, el interés general de la serie ha bajado muchísimos enteros. Lo que en un principio prometía ser una cruenta lucha de gatas entre la chica más poderosa de NY y la más envidiada, se ha convertido, tras la tregua, en otro producto teen que solo consigue mantener nuestra atención tirando del as en la manga que nos gustó a todos desde el principio: la estética y el lujo del Upper East Side.

Además, varios detalles. Me resulta insoportable la forma de ser de la madre de Nate. Lo único que me viene a la mente cada vez que la veo es: mujer-robot-florero incapaz de ver más allá del lujo y la ostentación que la rodean, con una nula perspectiva para ver los problemas de su marido con las drogas, o de cómo su hijo aborrece su noviazgo con Blair desde el primer día.

Hablando de Blair, sabía que era estirada, pero esto ya me parece excesivo. Su papel queda ya muy lejos de aquella sensual Lolita con la que debutó en House, donde sí que podía llegar a resultar deseable. El capítulo en el que prueba como modelo para la firma de su madre, es un claro reflejo de cómo la escoba que lleva metida por el culo no le saldrá jamás. Y se que es su papel, pero lo desarrolla de una forma muy desagradable. Sin embargo, nos deja una buena frase con la que me reí un montón: "Chuck, ya sabes que yo adoro a todas y cada una de las criaturas de Dios pero, ¿esas mariposas en tu estómago? Deben ser asesinadas".

Y que decir de Chuck. A pesar de ser uno de los personajes más detestables de la historia de las series teen, va cogiendo forma día a día como un auténtico diablo, que realmente disfruta de la opulencia que le brinda el Upper East Side. Cómo bien comenta en uno de los episodios, “solo me preocupo por dos cosas: el dinero, y la felicidad que este puede traerme

Cambiando el tema, ayer por fin pude terminar de ver la temporada completa de Damages. Madre mía, que pedazo de serie. No me extenderé mucho porque quiero dedicarle un artículo completo a esta maravilla que nos ha regalado la cadena FX. Creía que con Pushing Daisies habíamos encontrado la joya de esta apagada temporada de series, pero de repente, emergió esta obra maestra para dejarnos a todos mudos. Es increíble cómo la trama se ha ido volviendo más y más interesante, acercando los dos espacios temporales que nos han ido mostrando, hasta eclosionar todo en un alucinante season finale que, como ya he dicho, comentaré en una entrada aparte.

Sigo con Journeyman, aunque no os lo creáis. Y realmente entiendo por qué la han cancelado. La cosa se está volviendo algo cansina y si sigo con ella es porque al ser tan pocos capítulos los que hay de temporada, me da cosa dejarla a medias. Pero me reinvindico en lo que ya dije anteriormente: Kevin McKidd, que actor más inexpresivo, que muecas tan raras, que cara más difícil de mirar,… En fin, no puedo decir que me apene la cancelación, la verdad.

Empecé Terminator: Sarah Connor Chronicles, y tengo que decir que por mucho que intente seguir la estela de una saga que a mí personalmente me encanta, o mucho mejoran el resto de los capítulos, o se queda en un mero intento que termina el telefilm. Tengo intención de escribir tranquilamente sobre esto, pero para ir abriendo boca, dos cosas: 1. Por mucho que me guste Lena Headey, no le llega ni a la suela de los talones a Linda Hamilton, y realmente creo que no han elegido a la actriz correcta para una serie así. Y 2, una pregunta que siempre me he hecho cuando veo pelis/series de robots: ¿por qué el actor no da signos de ser un cyborg, hasta que comienza a pelear y empieza a hacer gestos en “plan baile del robot”? Sobre todo esos giros de cuello con mirada maléfica, es que me matan. Y si, lo digo por la chica encargada de proteger a este John Connor que, si bien no está a la altura del drogadicto por antonomasia Edward Furlong, si que creo que es mejor elección que el pobre Nick Stahl que vemos en la desafortunada tercera parte.

Esta misma tarde, mientras esperaba a que se bajara el 4x02 de Lost, me he puesto el piloto de Mad Men, una serie que tenía muchas ganas de ver por el aluvión de premios que se llevó en la pasada edición de los globos de oro, y cuya temática no me atraía en principio, pero esperaba que esto se resolviera con la factura que nos prometían de una serie sobresaliente. Y de momento, no ha sido así. Me ha dejado bastante frío el primer episodio. Ha sido curioso ver cómo creaban sobre la marcha el famoso slogan de Lucky Strike “It’s toasted”, pero poco más, la verdad. Seguiré viéndola, por supuesto, y cuando tenga una opinión algo más formada me volveré a remitir a ella, pero a día de hoy tengo que decir que no me ha dejado muy buen sabor de boca.

Mientras escribo esto estoy esperando para ver el segundo de Lost, y tengo una buena noticia para todos: por fin estoy en disposición de ver Dexter. Sunne me ha calentado la cabeza a base de bien, y como quería esperar a terminar con alguna serie para empezar con otra nueva, tras las aventuras de Patty Hewes llegarán próximamente a mi pantalla las del bueno de Dexter, que me han dicho que es un pieza en condiciones…

Bueno, como podéis ver, una semana cargadita en toda regla. Y si tengo que ser sincero, voy bastante retrasado porque mi novia está en plena época de exámenes y no quiero avanzar mucho para poder verlo todo luego con ella, que si no… Ay! Bendito estado de felicidad que nos dan los EE.UU….

viernes, enero 18, 2008

¿A QUIEN NO LE GUSTA EL DINERO?

Pregunta: ¿Por qué nos volvemos locos por series elitistas, donde se destila poder, dinero, vanidad y cotilleos? Si. No lo neguéis. Sé que vosotros también veis Gossip Girl y os odio por haberme hecho descubrirla. Muchos aseguran que estamos ante un renovado The O.C., pero ambientado en Nueva York: niño rico, niño pobre, muchas niñas ricas, líos entre ellos, niña rica que intenta cambiar…niña rica 2 que jamás podrá cambiar…Todo aderezado con un ambiente de muchísimo dinero en la parte más cosmopolita de la Gran Manzana.


Tengo que decir que la cosa empezó mal. Cuando puse el piloto, lo primero que sonó fue esa canción que empieza con silbidos, (no recuerdo el nombre, pero es la misma que la de Cuestión de Sexo) la cual aborrezco, sobre todo porque se me queda metida en la cabeza durante todo el día y me tiro silbando el resto de la jornada, cagontó. Pero bueno, superado esto nos encontramos, como digo, con mucho clichés que nos presentan de la siguiente manera: Serena (Blake Lively), la chica más “in” entre la juventud neoyorquina, ha vuelto de una larga escapada en un internado, al que se marchó sin decir nada a nadie, ni siquiera a su adorada amiga Blair (Leighton Meester, la jovencita que le tira los trastos a House en su tercera temporada), que ahora está de uñas con ella. Blair tiene un novio desde preescolar, Nate (Chace Crawford), quien a su vez se siente incómodo por la vuelta de Serena, ya que tuvieron un pequeño affaire durante una fiesta. En este grupo falta Chuck (Ed Westwick), que lejos de parecerse a la protagonista de Pushing Daisies, con la que comparte nombre, es otro niño rico alocado y alcohólico, que está dispuesto a exprimir la vida hasta la última gota al más puro estilo Dorian Grey, solo que sin el colchón de un viejo retrato que se va pudriendo en la buhardilla. Al margen de este grupo, aunque no por mucho tiempo, se encuentran dos hermanos, Dan (Penn Badgley) y una guapísima Jenny (Taylor Momsen), que viven en Brooklyn, en la parte “normal” de la ciudad. Ella suspira por integrarse en ese exclusivo círculo de amistades altivas, y él…bueno, él suspira por Serena, desde que ella le dijo “Hola” en una fiesta, unos cuantos años atrás. Y a partir de aquí, el acabose: infidelidades, alcohol, padres que presionan a sus ricos herederos, lujo, y sobre todo cotilleos. Muchos cotilleos. Y es que la omnipresente Gossip Girl parece estar al tanto de absolutamente todo lo que sucede en la vida de estos jóvenes.

Y precisamente ella es el nexo de unión entre todo esto. La Gossip Girl (Chica de los cotilleos), a quien por cierto pone voz Kristen Bell (Veronica Mars, Elle en Heroes,…) que se esfuerza por mantener informado a todo el rebaño de jóvenes sobre-hormonados y narcisistas que viven en el Upper East Side. Y amén si lo consigue. Todos viven colgados de sus móviles esperando más carnaza fresca para saciar su hambre de curiosidad.

Me gustan las historias que se desarrollan en grandes ciudades. No se si influirá en mi juicio el hecho de que viajar a Nueva York es uno de mis sueños (véase apartado “obsesiones”, en el margen derecho del blog) y casi todo lo que tiene que ver con esta ciudad termina gustándome: Cómo conocí a vuestra madre, Friends, Everwood (bueno, vale, solo sale en unos cuantos capítulos, pero mola), entre muchas otras.

¿Que si se parece a The O.C.? Puede ser. Nunca he sido capaz de ver más de 20 minutos seguidos de esta serie, en la que lo único que se salvaba era el ingenio de Adam Brody, al que ya conocía como el primer novio de Lane en Chicas Gilmore. Ah! También se que salía Mischa Barton, esa chica que sale de fiesta con Paris Hilton y que SPOILER, muere en la última temporada. Si, aunque no la vea me gusta estar enterado de las cosas. Si tuviera que buscar una comparación, yo lo haría con la peli de “Crueles intenciones”, con Reese Whiterspoon y Ryan Phillips, sobre todo por la ambientación y el aroma a poder que se respira durante toda la serie (bueno, y por lo malas que son las protagonistas…). De momento solo he podido ver un par de capítulos de esta nueva serie, pero el hecho de que sea una misma historia dividida en capítulos (¡por fin! Tampoco es tan difícil) y no una historia nueva cada capítulo, me hará seguir viéndola, al menos hasta que el argumento siga enganchándome, y de momento…

Mención especial para la cabecera: cortita, directa, y con ese “You know you love me, xxx” final que me encanta. No se vosotros, pero salvo contadas excepciones, prefiero eso a largas cabeceras con músiquita que terminas aborreciendo y en los que se empeñan en meter los nombres de toooooodo el cast. A ver cuando aprenden de Lost: pantalla en negro, rótulo en blanco que se acerca, y sonido de misterio. Fin.






Bueno, en resumidas cuentas. Cometí el error hace unas semanas de leer esta entrada en el blog de Adri, en el que hablaba de nuestros placeres culpables. “¿¿Una serie sobre niños ricos?? ¡En la vida!” me dije a mí mismo. Pero la carne es débil e Internet demasiado rápido, así que aquí estamos, esperando a ver que nos depara el siguiente cotilleo.