MADRE DE JACK (30 Rock): "Supongo que pensarás que los padres de Liz son más cariñosos que yo"
JACK: "Madre, hay células terroristas más cariñosas que tú"

domingo, junio 15, 2008

THE OFFICE ME HA DEVUELTO A LA VIDA

He vuelto!! Perdón a todos por este hiatus de dos semanas que me ha mantenido alejado del teclado, pero he tenido unos días locos en el trabajo, con muchos viajes y demasiado curro, y casi no he tenido tiempo ni para dormir. Eso sí, no os preocupéis que he seguido viendo series al mismo ritmo de siempre. De hecho, con el final de Lost he podido ponerme al día en muchas otras que tenía en stand by, y hoy precisamente vengo a hablar de una de ellas: The Office (Puede que se me escape algún spoiler de la tercera temporada).

“Que no se me cabree nadie, pero en lo poco que llevo visto, no me está pareciendo ninguna maravilla. Tiene sus puntos, sí, pero Carrell no es precisamente uno de mis cómicos favoritos y eso lo estoy notando.”

Esta insensatez la dijo un servidor hace 2 meses, cuando en pleno apogeo de How I met your mother decidí ponerme con esa serie de culto de la que todo el mundo hablaba, y de la que yo solo sabía que salía el susodicho Steve Carrell, poniendo caras y diciendo cosas sin sentido.

Esa fue mi primera impresión, la que según los expertos cuenta en la vida real, pero no en el mundo de las series, donde un teléfilo como yo tiene el derecho y la obligación de presentarse ante sus lectores y gritar a los cuatro vientos: Me equivoqué.

Porque sí, The Office es una propuesta fresca, dinámica, endiabladamente divertida, que huye del recurso facilón del tropezón o de la risa enlatada, y que basa todo su potencial (que es muchísimo) en el uso del ingenio, los silencios y las miradas.

Cometí el gran error de no escuchar a la voz de la experiencia, y empecé a verla doblada al castellano, con todo lo que eso supone. Dicen (y digo) que hay series que no requieren ser vistas en V.O. para poder ser disfrutadas al 100%. Yo soy un firme defensor de las series con subtítulos, pero no puedo evitar sacar a relucir mi lado vaguete con series como Me llamo Earl, Friends o Scrubs, las cuales aún no he conseguido ver en V.O. De hecho, es este género, la comedia, la que siempre intento ver en mi idioma, para no tener que andar traduciendo los chistes y perder así gran parte de su frescura. Con The Office seguí esa misma regla y me equivoqué, pero no fue hasta que empecé la 3ª temporada de How I met your mother en inglés, que me di cuenta de que las comedias también se pueden disfrutar con un legen-dary, en lugar de legen-dario.

Así que lo dicho, la segunda temporada de The Office ya la empecé en V.O….y vaya cambio. No se si fue porque la serie cambió mucho de un año a otro, o porque efectivamente es IMPRESCINDIBLE verla sin doblar, pero era un programa nuevo. Al principio seguía sin tragar mucho a Michael Scott. Me cansaba muchísimo su forma de dar por saco en la oficina, pero gracias a eso, me fui centrando en otras cosas.

Dwight, por ejemplo, es ese compañero que nadie quiere tener cerca en el trabajo: es chivato, lameculos, ridículamente estricto y casi podríamos decir que su foto debería aparecer en el diccionario si buscáramos la palabra “friki”. Hernan Casciari lo retrató mejor que nadie (como casi siempre) en este artículo dedicado a las patologías de este singular elemento.

Rainn Wilson ha conseguido alcanzar con su personaje algo que nunca creí que llegaría a decir: estar a la misma altura que Neal Patrick Harris y su inconmensurable Barney. ¿A que esta simple frase casi es suficiente para empezar a ver la serie? Pues aún hay más.

Uno de los puntos fuertes de The Office son las bromas que Jim le gasta al propio Dwight. Las primeras eran muy elaboradas, aunque algo obvias (meter todo su material en gelatina), pero poco a poco fueron haciéndose mejores, como cuando Jim le cuenta a cámara que ha estado moviendo la mesa de Dwight hacia el baño, un poquito cada día, centímetro a centímetro, hasta que ha acabado junto al inodoro. Temía que estas bromas se acabaran cuando Jim pidió el transfer a la oficina de Stamford, pero por suerte, este chico tiene recursos:

“I don't have a ton of contact with the Scranton branch, but, before I left, I took a box of Dwight's stationery. So, from time to time, I send Dwight faxes. From himself. From the future: “Dwight, at 8am today, somebody poisons the coffee. Do not drink the coffee. More instructions will follow. Cordially, Future Dwight”.

Michael Scott seguía sin hacerme mucha gracia, así que seguí fijándome en otras cosas: la relación de Pam y Jim, por ejemplo. Una enternecedora historia de miradas, juegos y frases a medio decir, que Jenna Fischer y John Krasinski han sabido transmitirnos de manera magistral. ¿Quién no ha odiado a Roy alguna vez, por no dejar libre a Pam para que pudiera, por fin, ser feliz?

Y además de todo eso, estaba Stanley, la versión en carne y hueso de Cleveland de Padre de familia, o Kevin ese zoquete encantador de contabilidad, o Angela la ultraconservadora de la oficina (que pronto se convierte en novia de alguien, a pesar de no aprobar los romances en el lugar de trabajo). Y Phyllis, y Ryan, y Toby… todos absolutamente geniales.

Y luego, de repente, mientras disfrutaba con esta nueva familia, caí en la cuenta de que había un nexo común entre todos ellos, el punto de referencia en el que todos se apoyaban para ser aún más divertidos: Michael Scott, el gran Steve Carrell, ese Jim Carrey venido a menos que poco a poco, pasito a pasito, había conseguido llegar a lo más alto del podio, y alzarse con el primer puesto de loco de la oficina. Es difícil describir a Michael. La mayor parte del tiempo no es más que un bufón del que todos sus empleados se ríen, pero hay momentos en los que esa risa se convierte en lástima… y ahí es aún más divertido.

Durante la segunda temporada me gustó especialmente su relación con Jan, su jefa en la central de Nueva York, y cómo evita hablar delante de la cámara de lo que pasó aquella noche, aunque en el proceso de absolutamente todos los detalles.

El caso es que he visto la segunda temporada en 2 días, devorando capítulo tras capítulo, y ya llevo 8 de la tercera, por lo que pronto me pondré al ritmo de USA, y podremos empezar a disfrutar todos al unísono de esa joya que yo tenía enterrada y que, por suerte, salió a la luz.

domingo, junio 01, 2008

OTRA SEASON FINALE PARA LA HISTORIA

Se acabó. Al menos por este año. Lost nos ha dejado hasta enero con otra de esas season finales que nos quitan la respiración y nos dejan casi de rodillas frente al televisor, alabando a Carlton Cuse y a Damon Lindelof por regalarnos esta maravilla de la televisión. Puede que el efecto que ha causado este There’s no place like home no haya sido igual de impactante que el pasado Through the looking glass, pero nadie podrá negar que volvemos a estar ante uno de los mejores capítulos de toda la serie, y la buena noticia es que hemos dicho esta frase muchas veces durante esta maravillosísima 4ª temporada.

SPOILERS 4x12-13

Si os parece, comenzamos por la Isla. Nos quedamos con los militares llevando a Ben de camino al helicóptero. Cuando Ben le pregunta a Keamy si fue Charles Widmore el que le ordenó matar a su hija, aunque no llegue a contestarle, la cara del militar es, durante un segundo, casi de arrepentimiento, o sea que tenemos que entender que sí que tenía ordenes de acabar con Alex.

Justo después, Los Otros, con la ayuda de Kate, tienden una emboscada al grupo militar y mueren todos menos Keamy (que casualidad…). Uno de los indicios que nos avisan de que estamos en la season finale, es que Sayid se pone el chip Jack Bauer y nos deleita con alguna pelea o asesinato coreografiado. El año pasado fue ese rompecuellos con los tobillos, y este el rifirrafe con Keamy, justo antes de que Richard le dispare.

Volvemos a ver a los Otros, que ya aceptan a Locke como su nuevo guía, enviado por Jacob, pero seguimos sin saber absolutamente nada de ellos: ¿por qué los de la cola se unieron a los nativos? ¿por qué son tan leales a Jacob? ¿Dónde narices está el Templo?

En La Orquídea, Locke le pide a Jack que se quede en la isla, poniendo como motivos los tan desgastados “no estás destinado a irte” y “todos estamos aquí por una razón”. Locke le dice que tiene que proteger la isla porque allí ocurren milagros, y Jack sentencia que “no existen los milagros”, pero el doctor parece olvidar que unos cuantos años atrás operó a una mujer con cero posibilidades de volver a andar, y que, sin embargo, lo hizo al poco tiempo. Momentos antes de aquello, cuando se encuentra con un joven Desmond subiendo y bajando escalones, Jack le aseguró que si aquella chica conseguía volver a levantarse, “sería un milagro, brother” (2x01, Man of science, man of faith).

Una vez que no consigue convencerlo, Locke y Ben bajan por fin a La Orquídea, y resulta ser muy parecida a las que ya conocíamos. Nada más entrar, resulta graciosa la pregunta de Locke: “¿Es esta la caja mágica?”. Parece que sigue sin creerse lo de que aquella caja era una metáfora (3x19, The man of Tallahasse)

Locke empieza a ver el video de orientación de la escotilla, pero se para justo cuando viene lo interesante (para los curiosos, aquí os dejo el Making off de ese vídeo).

Mientras Ben está metiendo cosas metálicas en la cápsula, Keamy baja y Ben pierde completamente la cabeza y le rebana el cuello, lo cual, lógicamente provoca que se pare su corazón y que se active el mecanismo para la bomba del carguero.

Mientras, en el propio barco, Desmond parece saber mucho sobre bombas, pero no sabe cómo desactivarla. Michael es ya totalmente consciente a estas alturas de que va a morir sí o sí, y que la Isla le va a liberar por fin de su culpa. Sin embargo, Jin no parece entender que tiene una mujer y un hijo en camino, y que tiene que salir de ahí cagando leches.

Sin embargo, difícilmente podrá hacerlo en el helicóptero, que pierde combustible y tienen que aligerar peso. Hurley pone una cara de culpabilidad porque sabe que ese comentario va para él, pero será Sawyer el que, cuidando de su amigo, le pide a Kate que ayude a su hija (como luego vemos que hace en el 4x10) y se tira al vacío. Por fin sabemos cómo “eligió” quedarse.

Y también sabemos cómo Jack le salvó la vida a Kate, según dice él en aquel mismo episodio: impidiendo que fuera a buscar a Jin al interior del barco. Porque no nos engañemos, si hubiese ido, ambos estarían muertos ahora, ya que la bomba explota segundos después, con Jin en la cubierta pidiendo ayuda. La imagen de Sun gritando desde el helicóptero para que vuelvan a recoger a su marido es realmente sobrecogedora.

Así que las lágrimas de Sun ante la tumba de su marido (4x07) eran reales, pues aunque el cuerpo de Jin no estuviera allí, efectivamente, había muerto. Así que ya sabemos que Jin no es uno de los que “elige” quedarse en la isla, sino que se suma a la lista de bajas que ya estaba formada por Boone, Shannon, Ana Lucía, Libby, Mr. Eko y Charlie (sí, no he incluido a Nikki y Paolo, ¿qué pasa?). Por cierto, no se si habréis visto ya todos la escena eliminada de la rueda de prensa de los Oceanic 6, en la que descubrimos al fin los nombres de los otros supervivientes al accidente, que murieron días después en la isla: Boone (con heridas internas), Libby (durante la primera semana) y Charlie (ahogado).

La elección tiene bastante sentido, ya que en caso de que encontraran al resto de supervivientes, nunca encontrarían a estos 3, puesto que efectivamente, todos están muertos, y además, curiosamente, de la misma manera que ellos indican en el comunicado.

Por cierto, un segundo antes de explotar, Christian, en calidad de mensajero de la Isla, libera a Michael y, por fin, le deja morir.

Volvemos a La Orquídea, donde Ben, tras ponerse la cazadora con la que apareció de repente en el desierto en el 4x09, le pasa oficialmente el testigo a Locke, que se dirige al campamento de los Otros y, en una alucinante imagen de él en lo alto de la colina, con sus nuevos súbditos a sus pies, se produce el relevo: Locke es el nuevo líder de la Isla.

Mientras, Ben se dirige al lugar desde el que moverá la isla. Aunque en el video explican que en esa estación han conseguido trasladar seres vivos en el plano espacio-tiempo, Ben no le da a la cabina el uso que todos pensábamos, y parece querer sobrecargar la cúpula para que, simplemente, se haga un agujero en la parte de atrás y poder pasar a una especie de pasadizo, sospechosamente parecido al que tenía en su propia casa (y desde el que pareció “invocar” al humo negro)

La semana pasada dije que estaba convencido de que La Orquídea estaba destinada a investigar los viajes en el tiempo y en el espacio, y también sospechaba que desde ese mismo lugar se trasladaría al Irak de dentro de 1 año. Y todo esto se nos confirma cuando vemos que sufre la misma herida en el brazo con la que aparece en el desierto, antes de pegarle la paliza a los iraquíes a caballo.

Me ha parecido impresionante la cara de sufrimiento de Ben, que literalmente está llorando, mientras gira el torno, porque realmente se está dando cuenta en ese momento de que jamás volverá a su adorada isla. En ese mismo instante, aderezado por la prodigiosa mano de Giacchino, asistimos a uno de los momentos que pasarán a la historia de Lost como uno de los más espectaculares y misteriosos: la isla desaparece ante nuestros ojos. ¿Dónde se ha trasladado? ¿De donde ha adquirido un trozo de tierra esas propiedades mágicas? Son preguntas que no creo que resolvamos hasta la 6ª y última temporada.

Aunque yo haya alucinado con esa escena, lo cierto es que el hecho de ver como se evaporiza la isla ha sido, para que nos entendamos, como ver una peli porno, cuando lo que tú en realidad quieres ver es una erótica. Casi prefieres la insinuación de lo que ocurre, a ver explícitamente lo que ocurre. En mi opinión se nos ha mostrado demasiado claramente lo que ha ocurrido con la isla. Como somos, ¿verdad? Tanto tiempo pidiendo que nos den respuestas, y cuando por fin obtenemos una clarísima, nos quejamos porque nos han enseñado demasiado.

Los del helicóptero se dan cuenta de que la isla ya no está, y Jack propone a Frank que aterrice en la otra isla, donde está la estación de la Hidra, lugar en el que les tuvieron retenidos a él, a Kate y a Sawyer durante los 6 primeros episodios de la pasada temporada. Pero esa parte también ha desaparecido.

Así que el helicóptero se estrella en el agua con los Oceanic 6, más Desmond y Lapidus, así que esta gente puede considerarse afortunada, porque ya han sobrevivido a dos accidentes aéreos. Eso sí, Jack, dentro de su cabezonería, sigue poniendo caras raras cuando, en la balsa, Hurley dice que todo eso es un milagro, y sigue rebatiéndole el hecho de que Locke moviera realmente la isla.

Justo mientras están hablando aparecen unas luces en la lejanía. ¿Fui el único que empezó a temer porque se reviviera lo ocurrido al final de la primera temporada, cuando Tom y los suyos raptaron a Walt e incendiaron la balsa de Michael? Porque el timing es idéntico: luz en el horizonte, caras de incredulidad, fogonazo de luz cuando les descubren, y todos gritando como locos para que vayan a recogerles, aunque todo esto bajo una música demasiado intrigante como para que lleguen buenas noticias.

Pero no, esta vez sí que son buenas noticias… ¡¡son Penny y los portugueses del final de la segunda temporada!! Ha seguido buscándole y por fin, por fin ha encontrado a Desmond. No os podeis imaginar lo muchísimo que me alegré aquí, porque yo era de los que pensaba que la historia del escocés era demasiado bonita para terminar bien, y Lost no es muy dada a ese tipo de happy endings.

Y sin embargo, ahí está Penny, tan bella como siempre, boquiabierta porque ahí, en una balsa en medio del océano, en mitad de la noche, ahí está su constante, y porque después de más de 3 años, Desmond vuelve a besar al amor de su vida. Eso, añadido a la música y al hecho de que he llorado las 3 veces que he visto ya esta escena, la convierte en uno de mis momentos favoritos de toda la season finale.

Penny por fin conoce a los supervivientes. Uno a uno van pasando y presentándose, pero cómo no, Jack tenía que romper la magia y comenzar con su mentira. Dicha mentira consiste, en una primera fase, en salirse 3000 millas de su rumbo y dirigirse hasta Membata, la isla donde finalmente son encontrados por la gente de Oceanic. Justo antes de salir del barco de Penny, Jack se despide de Desmond con el ya mítico “See you in another life, brother” que él le había dicho antes a Jack en el flashback del 2x01. Era de cajón que esa iba a ser la última frase entre esta peculiar pareja.

Muchos pensarán que aquí acaba la historia de Desmond en Lost, pero yo sinceramente creo que es un personaje demasiado carismático como para dejarlo fuera. Además, no hay que olvidar que su novia es la hija del tío que ha intentado matarlos a todos, y que 3 años después seguirá buscando la isla cueste lo que cueste.

Antes de ir a los flashforwards, un apunte muy importante desde la playa: Charlotte ya ha estado en la isla. Es más, se da a entender, según Miles, que ha nacido en allí. Una teoría: ¿habremos encontrado por fin la respuesta sobre qué le pasó a Annie, la amiga de la infancia de Ben (3x20, The man behind the curtain)? Por edades la verdad es que la cosa está un poquito cogida con pinzas, y además no hay que olvidar que Ben le pegó un tiro en el 4x02 (menos mal que con chaleco de por medio), pero esto pudo ser debido a que Ben solo conocía su nueva vida, no su pasado.

Ah!, y para los que os guste lo de la numerología, en la cola del helicóptero se puede leer N842M. Pero supongo que os habréis dado cuenta todos.

Vamos con el plato fuerte: los FLASHFORWARDS

Continuamos justo donde se quedó el final de la 3ª temporada. Y nunca mejor dicho, porque después del ya famoso grito de “We have to go back” de Jack, Kate pega un frenazo y da marcha atrás para preguntarle al doctor cómo, después de todo lo que han pasado en la isla y lo terrible que fue el día que se marcharon, cómo, repito, se le ocurre decir que tienen que volver. La cara de acojonado de Jack cuando la ve andar hacia él no tiene precio.

Por fin sabemos donde situar este flashback: 3 años después de la salida de la isla. Y parece que un tal Jeremy Bentham ha ido hablando con los Oceanic 6 intentando convencerles para que vuelvan. Kate no le creyó, pero Jack parece que sí.

Después de una soberbia bofetada, Kate le dice que “aún sigue explicándole a Aaron por qué él ya no está”. Sin embargo, no puede haberle contado a Aaron que Jack es su tío, porque eso convertiría a Kate en la hermana de Jack, y ante esta incongruencia, le habría tenido que confesar que su verdadera madre no es ella, sino otra mujer llamada Claire. También puede darse el caso de que le hayan contado la verdad, pero sinceramente, dudo mucho que hayan dejado caer esa bomba sobre los hombros de un niño de 3 años.

Ya es oficial: Walt jugará en los Lakers la próxima temporada, porque como siga creciendo a este ritmo va a superar a Kobe Bryant. Han pasado por alto la explicación de por qué ha crecido tanto (Lindelof y Cuse dijeron que había una muy creíble). Cuando lo he visto entrar, pensaba que iba a pedirle los 20.000 dolares que le ganó jugando al Backgammon (1x14, Special), y que, recordemos, Hurley le dijo que cobraría.

Sin embargo, la cosa es más seria. El tal Jeremy Bentham no solo ha visitado a los Oceanic 6, sino también a Walt. Es decir, que ha ido en busca de TODOS los que, por una causa u otra, habían abandonado la isla. Le pregunta por qué están mintiendo, y por fin Hurley nos confirma lo que tanto sospechábamos: están mintiendo porque es la única forma de proteger a los que se quedaron. Walt, por desgracia, cree que su propio padre aún sigue en ese grupo.

Sayid, que según mis cuentas lleva ya 2 años trabajando para Ben, va a ver Hurley al manicomio (previamente ha matado a un espía de Widmore a las 8:15 de la noche). Hurley está jugando al ajedrez con Mr. Eko, pero esto ya me parece una vacilada de los guionistas. Sayid quiere llevarselo a un lugar seguro. Ignoro que otro sitio puede ser, además de la isla, pero Hurley deja bien claro que no quiere volver.

Sun viaja a Londres y habla con Widmore. Podemos deducir que siguen en ese espacio temporal de los 3 años desde la salida de la isla, porque Ji Yeon ya sabe hablar (más o menos). El tema es que le dice a Widmore algo que a nos va a dejar teorizando una buena temporada: los Oceanic 6 no son los únicos que han salido de la isla. Se está refiriendo, lógicamente a Desmond, al que supongo que ya habrá visto con Penny, pero la pregunta es: ¿hay alguien más fuera de la isla? Yo supongo que además, de Desmond, es el muerto del ataúd, pero me cuesta cerrar esta puerta.

En cualquier caso, más adelante descubriremos que la segunda persona a la que Sun culpa por la muerte de su marido, tal y como le dice a su padre en el 4x12, no es otro que Jack.

Kate, en su flashforward, tiene un extraño sueño en el que recibe una llamada que le dice que la Isla la necesita, y que tiene que volver antes de que sea demasiado tarde. Llamadme paranoico, pero la voz al otro lado de la línea, sobre todo al principio, se parece muchísimo a la de Sawyer.

El caso es que oye ruidos y va a ver cómo está Aaron, y una vez allí, se encuentra con Claire, igual de intrigante que en la cabaña de Jacob en el 4x11, y que le ruega que, si vuelve, no se lleve a Aaron con ella.

De vuelta a Jack, este decide, tras su conversación en el aeropuerto con Kate, volver a la funeraria Hoffs Drawlar a echarle un vistazo al tal Jeremy Bentham. Allí se topa con Ben, que también ha ido a comprobar si es cierto lo que dicen. Hablan un rato y descubrimos que Bentham le dijo a Jack que después de que se marcharan, ocurrieron cosas terribles en la isla, y que la culpa de todo era suya, por marcharse, así que ahora estaba en la obligación de volver. Pero Ben le dice que la isla no dejará volver solo a uno, sino a todos juntos. También le dice que él puede ayudarle a juntar al resto, por lo que ya sabemos que Sayid estaba conduciendo a Hurley de nuevo hacia la isla, aunque él lo negara, y suponemos que también hablará con Kate y Sun para reunir de nuevo a los Oceanic 6.

Aunque cuando Ben dice “a todos”, eso también incluye al que está en el ataúd… que no es otro que Locke. Por cierto, me ha encantado volver a oir la misma melodía que suena al final de la primera temporada, cuando por fin logran abrir la escotilla y la cámara desciende por ella mientras vemos en lo alto a Jack y Locke.

Vale, momento teoría: aunque en un primer momento no nos demos cuenta, podíamos deducir quien iba a ser Jeremy Bentham desde el minuto 18, cuando Locke y Jack están teniendo su conversación en La Orquídea, y el primero le dice que, si se marchan, tendrán que mentir. Tal y como Hurley le dice a Walt, eso es lo que Jeremy Bentham está echándoles en cara a los Oceanic 6.

Viéndole ahí fuera, se nos confirma que, al igual que hacía Richard cuando iba a buscar a Juliet (3x07, Not in Portland) o al propio Locke de niño (4x11), John también salía de la isla de vez en cuando. Supongo que a estas alturas, Locke sería ya un maestro supremo en lo que a la mitología de la Isla se refiere, y estoy seguro de que a muchos nos encantaría tener una charla con él.

Aunque hay una cosa que me tiene intranquilo: en la season finale pasada pudimos ver la captura del trozo de periódico en el que Jack lee que Jeremy Bentham se ha suicidado, pero lo raro es que ahí también pone que “dejaba un hijo adolescente”. Hace tiempo creí leer que querían reescribir ese papel porque algunas cosas eran inexactas respecto a lo que iba a pasar en realidad (es decir, que fuera Locke el muerto), pero me pregunto si ese dato será un pufo o si tenemos un pequeño Locke por ahí corriendo…

Para los curiosos, en Lostzilla.net han descubierto un par de finales alternativos para este capitulo, que los guionistas tenían guardados por si había algún cambio inesperado en la historia antes de esta season finale. Os dejo el enlace aquí, y os recomiendo que los veáis porque son realmente curiosos.

Puff, perdón por la parrafada pero esta season finale ha sido muy intensa, de las que nos gustan: con explosiones, revelaciones, sorpresas, constantes, y sobre todo, más preguntas. No se vosotros, pero a mi me ha encantado este final de temporada, y ya estoy deseando ver el 5x01.

Ahora “solo” toca esperar 8 meses hasta el comienzo de la próxima temporada, la penúltima de la serie, y que tendrá la durísima labor de superar a su antecesora, que se ha convertido por méritos propios en la mejor de toda la historia de Lost. La cuenta atrás ya ha comenzado para muchos de nosotros, y el camino va a hacerse larguísimo, pero siempre podemos volver a rememorar una y otra vez esos apasionantes momentos que hemos vivido hasta aquí. Porque, y seguro que muchos estáis de acuerdo cuando digo esto, Lost ha dado ya muestras sobradas de que es la mejor serie de la historia de la televisión.

Un saludo y nos seguimos leyendo por el Rincón!

miércoles, mayo 28, 2008

SEASON FINALE DE GOSSIP GIRL

Hace unas escasas 8 horas que me he visto (por fin) la season finale de Gossip Girl, esa serie que comenzó a mil por hora, convirtiéndose en el pecado inconfesable de muchos, y que fue perdiendo gas poco a poco conforme se acababan los episodios debido a la huelga.

Por suerte, para los capítulos post-huelga pudieron insuflarle el oxígeno que había perdido, y se sacaron de la manga un nuevo personaje que ha sabido darle alas a estos últimos 5 episodios: Georgina, interpretada por la eterna hermana de Buffy, Michelle Trachtenberg.

Pero hagamos un pequeño resumen de cómo han quedado las cosas de cara a las vacaciones de verano de los Upper East siders. Spoilers de la season finale a partir de aquí.

En el sector adulto, hemos vivido las conclusiones más “adultas”, valga la redundancia, sobre todo en la boda de Lily y Bart Bass. Porque sí: la noticia es que al final se han casado. ¿Era el único que pensaba que Rufus se llevaría el gato al agua? Yo tenía mis dudas, pero se me despejaron cuando ví a Lily en el backstage del concierto del padre de Dan, babeando como una quinceañera. Y ya no digamos cuando, la noche antes de la boda, se va a la cama con alguien que no es precisamente su futuro marido… Por supuesto, había que jugar un poco al despiste y esa última imagen de la pareja, cogidos de la mano un minuto antes de subir al altar, casi nos engaña a todos.

Aún así, creo que el hecho de que se case dota a la serie de un realismo que le estaba faltando desde el principio, y nos hace darnos cuenta de que la vida no es siempre un cuento de hadas. ¿Os imagináis a la madre de Serena viviendo en el loft de los Humphrey? No duran ni una semana. Aunque eso sí, ya quisiera yo pillar ese apartamento en pleno Brooklyn.

Chuck sigue siendo Chuck, no puede evitarlo. Y a pesar de que rajara en contra de él la primera vez que escribí sobre esta serie, tengo que reconocer que el personaje ha ido ganando enteros, y se ha convertido en una pieza indispensable, sobre todo en el momento en el que hace tándem con Blair para ayudar a Serena en su lucha contra Georgina. Todo se resume con esa gran frase de la propia gossip girl:

“Avistados: Chuck y Blair uniendo fuerzas para salvaguardar el honor de Serena. Con amigos como estos, ¿quién necesita ejércitos?”

Y me ha parecido absolutamente genial su última escena, tirando el ramo de flores que iba destinado a Blair, para comenzar el cortejo a Amelia, la nueva ayudante de su madrastra. Espero que en la segunda temporada Chuck y Blair retomen su relación de una forma distinta, ya que por mucho que se parezcan, no termino yo de verlos como pareja.

Por cierto, hablando de Blair, es increíble ver como ha pasado de ser la protagonista absoluta (junto con Serena) a una mera comparsa en los últimos episodios, sobre todo después de que se cerrara su trama como Jenny (a la que, oficialmente, no soporto). Su mundo es el Upper East Side y estuvo bien verla caer de su trono, tras ser empujada por una jovencita, 1000 veces más guapa que ella, pero ni con la mitad de poder. En cualquier caso, no es algo que me moleste mucho que la hayan ido echando a un lado, porque personalmente es el personaje que menos me gusta, aunque, al igual que pasa con Chuck, Gossip Girl no sería lo mismo sin ella.

En cuanto a Jenny, parece haber aprendido la lección, y salvo sorpresa, poco podrá ya aportar a futuras tramas, excepto, claro está, su futura pasantía en la casa Waldorf, donde se las tendrá que volver a ver con su archienemiga. De hecho, esa ha sido su única escena en esta season finale (yo ya creía que ni salía).

Vanessa (la más guapa de toda la serie, con muchíiiiiiiiiisima diferencia) parece haber encontrado en su Némesis particular aquello que tanto tiempo había buscado. Una vez confirmado que Dan es un coñazo insufrible, ha optado por la opción Nate, para regocijo de sus fans (que según leo por ahí, se cuentan por miles…). Sigo sin ver a Jessica Szhor en esta serie, y no se por qué, pero en cualquier caso, es refrescante que de vez en cuando salga una chica que no sea tan estirada como las farolas de la calle por la que van en limousina.

Y llegamos al meollo de la serie (o eso dicen): Serena y Dan. Dan y Serena. La pareja que nos confirma que Gossip Girl es ficción, porque una chica como ella jamás estaría con un tío como él. Porque ese tipo de tíos, en el mundo real, por muy románticos y sentimentales que sean, no conseguirían ni olerle el perfume a una mujer como Serena. Y sin embargo, en esta serie, se enamoran locamente. Manda webs.

Pero ahí no queda la cosa. Los guionistas quieren ir más allá y entonces… tachánn!… ¡¡ÉL LA DEJA A ELLA!! Tan increíble como el maquillaje eterno de Blair. Lo siento pero no me lo trago. No trago a Dan y no trago su caidita de ojos ni su ininteligible verborrea. Aunque el tema no es este, que me voy por las ramas. El tema es que Georgina, azote de la noche neoyorquina, vuelve a aparecer en la vida de Serena para reconducirla por el mal camino que parecía llevar antes de que empezara la serie.

Tengo que decir que me parece un acierto de casting la elección de Michelle Trachtenberg, porque hay que ver que cara de mala pécora que tiene la jodía. Eso sí, sin perder ni un ápice de ese halo de chica Channel nº 5 caminando por París. El caso es que, tras grabar a Serena matando (indirectamente) a un tío, enviarle droga, emborracharla, quitarle al novio, destapar que su hermano es gay y, por último, hacerse la víctima, tiene la inmensa suerte de que aún no le han igualado las puntas, como se dice en mi barrio.

De momento parece fuera de combate pero, a riesgo de equivocarme porque no he leído ninguna noticia para la segunda temporada, seguro que Georgina volverá a hacer de las suyas en la zona pija de Nueva York, y por mucho que nos resistamos, nosotros estaremos ahí para verlo.

domingo, mayo 25, 2008

PERSONAJES QUE ODIAMOS: HOY, MEREDITH GREY

Lo siento pero no he podido más. Es superior a mis fuerzas. Después de ver el último episodio de Anatomía de Grey, cada vez tengo las cosas más claras: odio a Meredith. Lo he dicho mil veces y lo repito ahora: no entiendo como el personaje principal de una serie tan buena, que además presta el nombre a la misma, puede ser el peor construido y peor actuado de todos.

Reconozco que no siempre he sentido esta aversión hacia Ellen Pompeo y su alter ego, Meredith. Recuerdo que me gustó en su momento aquel cameo que hizo en Friends, cuando apareció en un flashback de Ross y Chaendler, en el que estaban en la universidad, y juraron que ninguno de los dos se liaría nunca con ella, aunque Chaendler no cumplió su palabra precisamente.

Mi recuerdo, sin embargo, era demasiado vago. Por casualidades de la vida volví a ver ese episodio no hace mucho y, sí, está más joven, pero sigue con la misma incapacidad innata para la actuación. Expresión facial cero. Solo sabe cerrar los ojos cuando sonríe y poner cara de “paso de ti, mira que guay soy”.

Pero lo que más me molesta de Meredith Grey, no es su nula expresión facial, ni la nula capacidad interpretativa de Ellen Pompeo, sino lo asquerosamente mal que trata a Dereck durante toda la serie. Me molesta sobremanera porque el del neurocirujano es un personaje que me cae muy simpático. Tiene esa picardía en los ojos, reservada para los chicos malos y los jóvenes rebeldes, pero a su vez su expresión denota honradez y simpatía. Pues bien, desde que en el piloto ambos se despertaron desnudos después de una noche de sexo, siendo desconocidos, en el que recordamos que básicamente ella lo echó a patadas, desde entonces, repito, Meredith le ha tratado como a un perro. Peor que a un perro.

Mientras Dereck lo daba todo por esa relación ella no daba nada. Siempre le dejaba de segundo plato y aprovechaba cualquier escena para robar el protagonismo del momento y calentar la cabeza a todos con su tortuosa relación sentimental.

No es la primera vez que lo digo, y seguramente no será la última: con la refrescante irrupción en esta cuarta temporada de la hermana (de padre) de Meredith, Lexie, los guionistas están ante una excelente oportunidad de matar al personaje protagonista y que la serie pueda seguir llamándose “Anatomía de Grey”. Crítico en Serie está conmigo y se que otros muchos también. Señores guionistas, están a tiempo. Escuchen al pueblo.

miércoles, mayo 21, 2008

MEME TV: ¿QUE VES?

Los que me conocéis sabéis que me encantan los memes. Gracias a uno (este) me zambullí de cabeza en esto de los blogs sobre serie y conocí a muchísima gente, así que ahora que he visto que hay otro corriendo por ahí, sobre lo que solemos ver tanto en TV como fuera de ella, y ya que Moltisanti ha tenido la poca vergüenza de pasarme el testigo (xD), aquí va lo que Luih ve cada semana en TV:

No tengo una rutina definida, pero lo que sí que puedo adelantar es que televisión, lo que se dice televisión, veo poca. Se que suena a topicazo pero es verdad. Quitando dos o tres programas, el resto lo sigo gracias a mi 2º amor: mi disco duro multimedia de 500 GB.

Los días de semana no soy persona por la mañana, bien porque estoy trabajando, bien porque he salido tarde de trabajar el día antes, así que lo primero que ven mis ojos cuando me levanto suele ser Los Simpsons. Me da igual cuantas veces haya visto el mismo capítulo: lo vuelvo a ver y además, suele ser, con diferencia, lo mejor que están emitiendo en ese momento.

Normalmente hago un parón para ver los deportes de Cuatro, que si bien no son los más objetivos, si que son los más largos y entretenidos, ya que van más allá de las noticias de actualidad y de vez en cuando se curran un reportaje al más puro estilo “El Día Después”. Soy un apasionado de los deportes, así que aunque mi novia no lo entienda, suelo conectar a las 15:35 con Antena 3 para ver lo que, por lo general, son las mismas noticias que las que han dado “Los Manolos” en cuatro.

Si coincido a la hora de la comida con mi novia, solemos poner el corazón en TVE1 (si yo tengo derecho a ver deportes, ella lo tiene a ver cotilleo, está claro) y luego pasamos a las noticias de Antena 3 (las únicas que me gustan).

Esto anterior está vigente siempre que no tengamos en el disco duro o en dvd una comedia de formato 20 minutos y en español. Si es así, solemos ver 2 ó 3 capitulos mientras comemos. El motivo de que tenga que ser en español es porque mientras estamos comiendo como que no se pueden leer los subtítulos, y aquí el menda sabe inglés pero algunas frases hay que leerlas por narices. Hicimos esto durante mucho tiempo con Scrubs, Me llamo Earl, Cómo conocí a vuestra madre, Friends y alguna otra que seguro me dejo en el tintero.

A la hora de la siesta, hasta hace poco, veíamos Fama sin descanso, pero como ahora ha terminado (¡Vicky ganadora!) es el momento de encender el disco duro (si como digo, no lo habíamos hecho ya). Normalmente siempre tenemos una serie principal a la que estamos enganchados y con la que solemos hacer maratón toda la tarde. Hace un año fue 24 (si aún no la has visto, no te dignes a hablarme), hace un mes Roma (alucinante), hace un par de semanas Carnivale (normalita. Ya la comentaré) y Life (entretenida. También la comentaré pronto) y ahora mismo… ahora mismo no tenemos ninguna serie “estrella”, así que cada tarde vamos variando entre Chuck y Jericho (si estamos mi novia y yo), y Gossip Girl y 30 Rock (si estoy yo solo). Ah! Y ahora estoy viendo también toda la primera temporada de La que se avecina. No soy un gran fan de las series españolas, pero con Aquí no hay quien viva me descojonaba vivo, así que con esta, tres cuartos de lo mismo.

Como habéis podido comprobar, nada de televisión por la tarde. Me niego a asesinar a mis neuronas con Está pasando, Las tontas van al cielo, o cualquier otra cosa que nuestras inteligentes cadenas tengan programado. Respeto totalmente a aquellos que les guste, pero a mi me ponen de los nervios…

Para las noches reservamos la artillería pesada, lo mejor de nuestra selección: Dexter, Desperate Housewives y House suelen ser los elegidos, porque hace ya mucho que me cansé de los anuncios de CSI en telecinco, de Los Hombres de Paco en Antena 3, y aún no me ha picado el gusanillo con El Internado.

Dicho todo esto, huelga decir que los viernes, como ya podéis imaginar, es el día de Lost. Intento tener preparado el capítulo antes de comer para poder verlo nada más terminar… por primera vez ese día. Luego suelo volver a verlo yo solo una segunda vez ese mismo viernes, para poder ir dando forma al resumen que publico cada semana, y el sábado, por lo general, hay un tercer visionado, ya para añadir los últimos conceptos y curiosidades a la review. Si, sé lo que estáis pensando: frikazo. Pero que levante la mano el que no vaya a madrugar el viernes 30 solo para poner a bajar el episodio. Además, hay que hacer los deberes y ver los 5 episodios que según los guionistas hay que recuperar para comprender y disfrutar al 100% el próximo “There’s no place like home” : el Piloto (1x01), White Rabbit (1x05), Live together die alone (2x23-24), Through the looking glass (3x22-23) y The shape of things to come (4x09).

sábado, mayo 17, 2008

¿NO HAY NADA COMO EL HOGAR?

Por fin. Por fin ha comenzado la season finale más esperada de los últimos años. Desde que allá por 2004, un avión de la compañía Oceanic Airlines se estrellara en algún lugar del Pacífico, hemos vivido multitud de aventuras, de misterios, de intrigas, pero siempre, siempre, con una pregunta en nuestra cabeza: ¿Saldrán alguna vez de la isla? Hace un año nos contestaron a eso, y desde entonces, todos nosotros, inquietos seríefilos, hemos estado esperando a que llegara ese gran momento, en el que por fin, después de más de 100 días malviviendo en una extraña isla, los supervivientes llegasen a tierra firme.

¿Quién no se había imaginado ese momento, cada uno a su manera? ¿Quién no presentía que se acercaba esa gran escena? Pues ese momento y esa escena han llegado hoy, con la primera parte de “There’s no place like home”, y seguro que vosotros, como yo, estáis deseando comentarla.

SPOILERS 4x12

Pero antes de meternos de lleno con ese momento cumbre, vamos a analizar primero lo ocurrido en la isla y en el carguero. Este ha sido, además, uno de esos bonitos (y poco frecuentes) episodios en los que TODOS aparecen y TODOS tienen frase (vale, excepto Claire).

En la parte de la ISLA, todo sigue tan interesante como la semana pasada. Ben, Hurley y Locke, tras recibir este último la “orden” de mover la isla, se dirigen hacia otra estación: la Orquídea, cuyo símbolo de Dharma es el mismo que Ben llevaba en su cazadora, en el comienzo del episodio 4x09, y que estaba, lógicamente, en los documentos que sacó Keamy de la caja fuerte del barco, donde se establecía el “Protocolo secundario”. Mucha gente opina que esta estación podría estar vinculada a los viajes en el plano espacio-tiempo (teletransporte) y de ahí que Ben, por ejemplo, apareciera tan de repente en aquel capítulo, en medio del desierto abrigado hasta los ojos, y con un navajazo en el brazo (¿obra del cuchillo de Keamy?).

En el camino, Ben se comunica con su gente, los largamente olvidados Otros, pero ninguno de ellos está en la estación, sino que se encuentran con Sayid y Kate mientras iban tras Jack y Sawyer. Por cierto, antes de que se me olvide: grande Ben con esa frase: “Cuantas veces te lo tengo que decir, John: Yo SIEMPRE tengo un plan

La Orquídea parece la más rudimentaria de las estaciones. La mayor parte de ella está construida con madera y bambú, y además está muy bien camuflada gracias a la vegetación. En realidad, su estado casi podría decirse que es de abandono total, muy al estilo de la estación médica.

En la playa, se nos muestra el más claro síntoma de que estamos en el final de temporada: Sawyer y Jack juntos de nuevo, como los líderes que son, recordando antiguas temporadas en las que no podía faltar ese pequeño gesto de amistad entre ambos. En la primera, Sawyer le contó a Jack cómo había conocido a su padre en un bar de Sydney (1x22, Exodus) y luego, en la segunda, le confesó que era lo más parecido a un amigo que tenía. Este año ha sido ese “You can’t die alone”, frase con la que tanto nos ha masacrado Jack, pero que Sawyer utiliza como excusa para adentrarse con él en la selva, en busca de sus compañeros.

Algo que me gustaría resaltar: realmente debe de ser peligroso estar en la isla, porque en este episodio no son una, ni dos, sino tres las veces que se pronuncia aquello de “We have to get off this island”. Va a terminar más gastada que el dichoso “Live together or die alone”


Sayid ya ha vuelto del CARGUERO, y le ha dejado el mando de la zodiac a Faraday para que vaya llevando a gente de vuelta al barco. La primera ronda es para Sun, Jin, Aaron y 4 anónimos.

Me encanta la cara de flipados que se les queda a Sun y a Jin cuando ven a Michael en la cubierta. Ahora que lo pienso, ninguno de ellos tiene verdaderos motivos para odiarle, al contrario que el resto (Jack, Hurley, Sawyer, Kate…). Recordemos que Sun tuvo un semi encuentro romántico con él (1x07, In Translation), y Jin fue su compañero de balsa en la season finale de la primera temporada y durante gran parte de la segunda, cuando estaban con los supervivientes de la cola (hasta el 2x07, Collision), y todos sabemos que eso une mucho.

Eso si, como en ese barco nada puede ir bien, alguien ha instalado tropecientos kilos de C4 en una de las cabinas, y ello está, de alguna manera, imposibilitando que el barco zarpe rumbo a la isla. Jin, Desmond y Michael se quedan dentro de esa sala, y os juro que, mientras salía Sun, pensé que ese era el momento en el que explotaría todo y solo se salvaría ella. Descabellado, lo se, pero escuchad la música de esa escena, ¡estaba cantado! Bueno, en realidad aún estoy en shock de ver a los Oceanic 6 pisar tierra firme.


En cualquier caso, la parte más interesante ha estado, una vez más, en el flashforward. O mejor dicho, LOS FLASHFORWARDS. Porque sí, amigos, teníamos flashbacks, luego llegaron los flashforwards, luego, en el 4x02 tuvimos un multiflashback, y en el 4x07, un flashback-forward, así que lo único que faltaba era esto: un multiflashforward de los Oceanic 6. El que haya leído esto sin saber nada de Lost, tiene que estar al borde del suicidio.

Como he dicho al principio, esta era la escena que habíamos estado esperando durante tanto tiempo: los supervivientes llegan a tierra conocida. Muchos pensarán (entre ellos mi novia) que la escena ha sido algo descafeinada, poco espectacular, pero revivámosla por un momento: Un avión, con dos pilotos desconocidos, uno quejándose del mal rollo que le da “la carga” que llevan. Acto seguido, aparece la bellísima Michelle Forbes (conocida por sus apariciones en 24, Prison Break, In Treatment y Alias, entre otros), como empleada de Oceanic Airlines, que se va a la parte de atrás del avión a avisar a los pasajeros de que van a aterrizar. Esos pasajeros son, ni más ni menos, que Jack, Kate, Hurley, Sayid, Sun y Aaron: los Oceanic Six. Trajeados, tranquilos, aliviados, diría yo, de dejar atrás esa parte de su vida.

Jack parece ser el que de alguna manera fuerza al resto a contar esa “historia” que han creado para el resto de la sociedad. Posiblemente haya sido él el autor de la misma. No la discuten en el avión, por lo que es de suponer que la han estado preparando bastante antes. El caso es que la aeronave aterriza, Kate suelta una larguísima exhalación, como si aún recordara como fue su último viaje en avión, se desabrochan el cinturón… y se abren las compuertas. Música acojonante de Michael Giacchino. Allí están, juntos, los familiares de todos ellos: los padres de Hurley, (bonito su gesto, presentándoselos a Sayid) la madre de Jack, Margot (a quien habíamos perdido la pista desde el 1x05, White Rabbit), los padres de Sun (con un Mr. Paik desencajado)… y Kate que se queda esperando a su padre adoptivo, el militar con el que se cruzó Sayid en Irak (2x14, One of them), pero no aparece. Ella aún no sabe que su madre ha conseguido alargar el lapso de vida que le daban los médicos, así que suponemos que a estas alturas ya la daba por muerta.

No se vosotros, pero a mí todos estos momentos me parecen sublimes, y eran tal y como yo los había imaginado. La única diferencia es que, antes de Through the looking glass, pensaba que esta sería la última escena de la serie. Por suerte, estaba equivocado.

Y a partir de ahí, las explicaciones. Al igual que ocurre en la película “Naufrago”, de Tom Hanks, la compañía monta una rueda de prensa para enseñar a “sus” supervivientes.

Según la chica de Oceanic, pasan por un montón de islas antes de que llegue a sus manos una balsa que trajo un tifón, y que posteriormente usaron para llegar a una isla llamada Manukkanga, donde fueron ayudados por los pescadores locales, pero obviamente no hubo tal balsa, y lo que utilizaron fue la zodiac del propio carguero, por lo que podemos deducir que en esa historia que los seis se han inventado se les ha “olvidado” mencionar a la gente del Kahana.

Siguen sin revelarnos los nombres de los 2 pasajeros que, según ellos, sobrevivieron al impacto para morir días después. Ya sabíamos que Jin no era uno de ellos (todos hemos estudiado ya su tumba y las fechas que en ella estaban inscritas). Claire tampoco, por la escena que veremos más adelante.

Kate miente sobre la edad de Aaron. Dice que tiene 5 semanas, pero teniendo en cuenta que Claire dio a luz aproximadamente 1 mes después de llegar a la isla, y que salen una vez sobrepasados los 100 días, hay un mes que se han saltado, ¿a qué será debido? También puede ser que el momento de salir de la isla no esté tan cerca como nosotros pensamos… No, tiene más lógica que esté mintiendo para que concuerde con la historia falsa.

Sin embargo, estamos tan obcecados con averiguar los recovecos de su historia, que creo que hemos olvidado lo más importante: ¿Por qué crear una historia así? ¿Por qué no pueden decir que aún hay gente en esa isla que debe ser rescatada? ¿Tan alto ha sido el precio que han tenido que pagar los Oceanic 6 para poder subir a ese avión de vuelta?

A mí, ciertamente, me tiene descolocado esta cuestión, y sigo sin tener una teoría clara de por qué no pueden simplemente decir la verdad y acusar públicamente a Charles Widmore de haber enviado a un ejército para eliminarles. ¿Ben ha “comprado” su silencio? Yo creo que no, sobre todo porque en el 4x09 vemos como cuando Ben se acerca a Sayid, este se sorprende de ver al primero fuera de la isla, y no parece que, hasta ese momento, haya ningún tipo de pacto entre ellos. En cualquier caso es una posibilidad, pero sigue siendo la mayor incógnita de todas las que nos han presentado.

Los primeros días fuera de la isla la vida sonríe a todos los Oceanic 6: quedan en multitud de ocasiones (cumple de Hurley, entierro del padre de Jack, y fijo que también en la boda de Sayid). Nada que ver con lo que se nos muestra en sus vidas posteriores, y no hay que irse lejos: tenemos por ejemplo a Hurley en el 4x07, aliviado porque es el único que va a ver al nuevo bebe de Sun.

Sun le ha perdido el miedo a su padre y le ha comprado la mitad de Paik Industries. De hecho, los ejecutivos del Sr. Paik le están comentando que “alguien ha utilizado 5 bancos diferentes para hacer la compra”. Por cierto, Sun dice que hay 2 personas responsables de la muerte de Jin: una, su padre, pero mantiene el secreto con la 2ª. ¿Se referirá a ella misma, por haberse inventado la historia?

La madre de Hurley le hace una fiesta temática a su hijo, sobre islas tropicales, lógicamente, y es bastante gracioso ver como, ante la incredulidad de Sayid, Hugo le dice: “Si, una isla. Parece que mi madre no lo pilla”.

Pero la chicha del flash de Hurley es cuando su padre le lleva a ver su viejo (aunque renovado) Cammaro y los números del cuentakilómetros son… efectivamente, los números malditos: 48151,6 kilometros, y 234,2 parciales no son muchos kilómetros para un coche tan antiguo, pero los números son así de cabrones, y Hurley empieza a darse cuenta de que salir de la isla no significa salir de las obsesiones que le llevaron a ella.

Jack tarda 10 meses, desde el accidente, en ofrecer un funeral a su padre, aunque no puede enterrar su cuerpo (¡ay Jack! Si tú supieras…). De todas formas, lo importante de esta parte es que los guionistas siguen dándonos tres mil vueltas a todos: cuando ninguno nos poníamos de acuerdo sobre quien le habría dicho a Jack que Claire era su hermana (unos decían que Christian, otros que Claire, otros que una aparición de Claire), llegan ellos y nos plantan lo que menos esperábamos: la propia madre de la rubia, Carole Littleton, que ya se ha recuperado del trágico accidente de tráfico del 3x12, Par Avion, es la que le da la noticia más impactante desde que salió de la isla.

La actuación de Mathew Fox en esta escena es sencillamente impresionante: desde que la mujer le dice que su hija también iba en el avión, sus ojos parecen gritar la pregunta que su boca no puede hacer: “¿Cómo se llamaba?” No puede mostrar excesivo interés porque, según su historia, solo 8 de ellos sobrevivieron. Aquí también nos confirman que Claire tampoco era una de los 2 supervivientes extra que murieron ya en la isla.

A Jack se le encoge el alma cuando oye el nombre de Claire, su hermana, con la que ha compartido isla durante más de 100 días, que probablemente haya dejado cadáver en la isla, y cuyo bebé se ha quedado otra mujer. Por cierto, miradita de la muerte a Aaron.

Y ahora viene lo único malo del episodio: las dos semanas de insoportable espera hasta la llegada del capítulo doble, y última parte de esta apasionante season finale que se vislumbra ya como la más reveladora y emocionante de toda la serie, y eso ya son palabras mayores.

Esperamos conocer lo que verdaderamente ocurrió desde que dejan la playa hasta que suben al avión con la chica de Oceanic, como le dirá Jack a Kate que el niño que sostiene es su sobrino, que van a hacer Keamy y los suyos con Ben, si Locke conseguirá mover la isla, si Richard lleva a Sayid y a Kate al Templo (¡dios! ¡Quiero verlo ya de una vez!) y tantas y tantas interrogantes sobre las que tanto y tanto vamos a teorizar durante los próximos 15 días.