MADRE DE JACK (30 Rock): "Supongo que pensarás que los padres de Liz son más cariñosos que yo"
JACK: "Madre, hay células terroristas más cariñosas que tú"

jueves, octubre 16, 2008

LA REBELION DE LOS FRIKIS

Si juntamos en una serie a un grupo de frikis, una tia buena y mucho humor nerd suavecito y sin mayores pretensiones, ¿qué obtenemos? Exacto: Big Bang Theory. Porque, señores, estamos ante eso: un producto ligerito, sin profundidad, y que no busca colgarse el cartel de “de culto”. Ni mucho menos.

Tengo que reconocer que no tenía ninguna intención de ver esta serie. Estaba inmerso en nuevos y apasionantes descubrimientos como Weeds, Battlestar Galactica, Fringe, True Blood, etc. y ante este “caviar”, una comedia de este tipo se me antojaba casi “mortadela”. Pero los que me conocéis sabéis que siempre me gusta tener una comedia más bien facilona, de esas con capítulos de 20 minutos, reservada para la hora de comer, para no tener que oir nada más acerca de la crisis que asola España (¿de verdad puede ir a peor la cosa?). El caso es que hace poco terminé con Me llamo Earl, 30 Rock y Scrubs, así que, siguiendo los sabios consejos de mi gran amigo Ánade, me busqué otra que siguiera el mismo rasero que las primeras, y tanto oirle hablar de Big Bang Theory… al final caí, como hombre débil que soy.

La mayoría ya sabéis de que va la historia, pero para los que aún no, os cuento: Leonard (John Galecki) y Sheldon (Jim Parsons) son dos jóvenes físicos (teóricos) que viven su antisocial y frikísima vida en su apartamento, muy lejos de lo que podría considerarse una vida normal. Esto cambia cuando se muda al apartamento de enfrente Penny (una espectacular Kaley Cuoco) la maciza que no puede faltar en toda buena serie teen y que vuelve loco al instante a Leonard. A partir de esta simple premisa, se desarrolla toda la trama.

En el grupo de los empollones, también aparecen Howard (Simon Helberg) un judío con cuerpo raro y con alma de ligón (aunque no con aptitudes) y Rajnesh (Kunal Nayyar) el toque exótico que tampoco puede faltar en este tipo de series, solo que el pobre es incapaz de articular palabra cuando hay una mujer delante. Aunque sin duda, la estrella de la tropa es Sheldon, un personajillo exageradamente inteligente, pero incapaz de adaptarse a una sociedad que lo rechaza por ser tan condenadamente listo. “Cuando en el mundo aparece un verdadero genio, todos los necios se conjuran contra él” (¿habéis leído “La conjura de los necios”?). Sheldon tiene el don de volver loco a todo el que se encuentra a su lado: Leonard, que se esfuerza por llevar una vida normal, se topa a cada momento con correcciones y reproches de su compañero; Penny, que la mitad de las veces no consigue descifrar lo que dicen sus vecinos, es el principal blanco de sus iras, por su inteligencia inferior.

No estamos, ni mucho menos, ante un nuevo Dwight o un nuevo Barney, pero tengo que reconocer que Sheldon tiene sus momentos. Su desquiciante obsesión por buscar la lógica científica a todos los aspectos de la vida, a veces conducen a Big Bang Theory a situaciones bastante entretenidos, si bien han sido pocas las veces que me he reído a carcajada limpia (como me pasa cada dos minutos con HIMYM o The Office).

Otro punto a tener en cuenta es Penny. Lo poco que aporta como actriz, lo compensa con el bien que le hace a la vista masculina. Vale, nunca será Kate, Tyra Collette, Joy o Sarah Lancaster, pero los guionistas parece que le han pillado el truco al asunto y si hacemos un visionado rápido de todos los capítulos, observamos el extraño fenómeno que se conoce como “cada-vez-menos-ropa” o Síndrome de Catalina.

Lo dicho, comedia sin aires de superioridad que sabe lo que vende, y lo vende bien: entretenida, con algunos puntos muy buenos y con personajes a los que les llegas a coger cierto cariño.

Y a ver si esta semana me quito un poco de trabajo de encima y consigo escribir algo sobre True Blood, que vamos ya por el 5º episodio y todavía no he podido averiguar si tiene argumento o solo son escenas al azar.

6 comentarios:

AG dijo...

No sé si será porque ahora la veo con más ganas, pero creo que es de las mejores comedias de la actualidad, sobre todo esta segunda temporada. Le han dado más peso, todavía si cabe, a Sheldon que está que lo borda. Esperate a ver los emitidos esta temporada y lo comentas...

Ánade dijo...

Coincido con AG. Al principio no apostaba un duro por The Big Bang Theory, pero en esta segunda temporada cada día se superan más. Hacía mucho tiempo que no me reía a carcajada limpia con una serie ("I'm Batmaaaaaaaaaaaaan").

En cuanto a Sheldon, no cabe duda de que es el alma de la serie. En los primeros capítulos estaba un tanto perdido, pero en cuanto los guionistas se dieron cuenta del enorme filón que tenían con el personaje, lo aprovecharon al máximo. Y Jim Parsons cada día me gusta más. A ver si el año que viene le cae aunque sea una prenominación al Emmy, porque hay que reconocer que el tío lo borda.

Y Penny... cuando está sola o con Leonard es bastante sosilla, pero júntala con Sheldon y te levantan el capítulos ellos solos. Sus escenas son las mejores de la serie, y derrochan una química increíble. :D

Como dices, no es la mejor comedia actual, pero es tremendamente divertida y se deja ver muy bien, que es lo importante.

Sunne dijo...

vi los 4 o 5 primeros, me esperaba más, es friki.si.jeje

Eldemo dijo...

La primera temporada es flojilla al principio, aunque va mejorando bastante. Pero es que esta segunda ha empezado muy pero que muy bien, qué risa con lo de Batman o el vicio al WoW xDDD

MacGuffin dijo...

Aparte de los puntos frikis, poco más le veo a TBBT. Igual es que te pille en el momento adecuado (así me pasó con "Aquellos maravillosos 70". Le he pillado el truco y me lo paso pipa).

LUIH dijo...

Veo que más o menos coincidimos. Yo voy a seguir con ella porque, como digo, es una serie divertida y que no cuesta nada ver, pero desde luego dificilmente pasará a estar entre mis favoritas.