MADRE DE JACK (30 Rock): "Supongo que pensarás que los padres de Liz son más cariñosos que yo"
JACK: "Madre, hay células terroristas más cariñosas que tú"

miércoles, enero 23, 2008

ESTO SÍ QUE ES UNA ABOGADA

¿Alguna vez habéis sentido miedo viendo una peli o una serie que no es de miedo? Porque eso es exactamente lo que me pasó a mi ayer mientras veía los dos primeros capítulos de un programa que tenía muchas ganas de ver desde hacía tiempo: DAMAGES.


Como algunos ya sabéis, Damages es la historia de una joven abogada, Ellen Parsons (Rose Byrne), que recibe una oferta de trabajo de un prestigioso bufete de abogados llamado Hewes & Associates, liderado por la abogada más despiadada de Nueva York, Patty Hewes (Glenn Close), que se encuentra inmersa en una lucha encarnizada contra Arthur Frobisher (Ted Danson), que presuntamente embaucó a sus 5.000 empleados para que compraran acciones de su compañía, para posteriormente vender las suyas y dejarlos a todos en bancarrota. Ellen vive felizmente con su prometido en una zona acomodada de Nueva York y las cosas parecen irle realmente bien con la obtención de este nuevo trabajo, pero al parecer, todo esto ocurre seis meses antes del comienzo de nuestra historia. El inicio del piloto nos muestra a Ellen, semidesnuda y ensangrentada, corriendo por las calles de Nueva York totalmente desorientada y en estado de shock. Acto seguido, cuando es encontrada por la policía, que previamente ha descubierto el cuerpo de su novio en la bañera, su primera frase es: “Necesito un abogado”.

Así de alucinante es el comienzo de Damages. Una atípica serie de abogados que, esta vez sí, parece ofrecernos algo diferente a lo que nos tenía acostumbrados este género. Esta vez no hablamos de un abogado parlanchín, vanidoso y endiosado (véase Shark), sino que tenemos delante a Patty Hewes, la personificación del miedo en la pantalla. Tras solo dos capítulos vistos, os puedo asegurar que ella sí que transmite a los demás esa sensación de que estas ante un personaje poderoso, que no vacila, y que hace temblar todos los huesos de tu cuerpo cuando te traspasa con la mirada. Además, recuerdo con especial tensión todas las conversaciones que Ellen tiene con el jefe de uno de los bufetes que quería contratarla, y que son rechazados por aceptar la oferta de Hewes. Básicamente la advierten de que Patty la “usará, la exprimirá, se meterá en su cabeza, y cuando la haya devorado, su alma será tan débil, que no podrá mantenerse en pie”. De verdad que me estremecía cada vez que oía hablar a ese hombre.

Obviamente, gran parte de esa sensación se la debemos a la inconmensurable Glenn Close, que si ya sabíamos que era una actriz maravillosa, aquí se destapa como una de las abogadas de ficción más creíbles y temidas que yo recuerde. Y me parece una buenísima noticia que actores de la talla de esta mujer se hayan dado cuenta de que el futuro está en las series, y no en el cine. En la pequeña pantalla pueden coger un personaje y desarrollarlo muchísimo más, darle más profundidad, y además, ser seguido y admirado cada semana por millones de personas. No tienen por qué ajustar su interpretación a dos horas de metraje, sino que va evolucionando a lo largo de toda una temporada. Me alegré de ver a James Woods embarcado en Shark, dejando un poco de lado la gran pantalla, y me alegro de nuevo de ver a Glenn Close siguiendo sus pasos.

Mención aparte merece, por supuesto, Ted Danson, que tras quitarse de encima aquella sombra de racismo que le acechó durante su romance con Whoopi Goldberg, se ha destapado como un actor serio, creíble, emocionante al límite. Yo aún no había tenido la oportunidad de escuchar su verdadera voz, porque todo lo que había visto de él (Cheers, Becker, pelis, etc.) eran dobladas al español, pero tengo que decir que me alegro de haberla descubierto aquí, porque su tono es muy profundo, muy de serie dramática, y realmente creo que este papel y esta serie le vienen como anillo al dedo. Esperemos que se quede más tiempo del que requiera su contencioso con Hewes.

En cuanto a la protagonista, Rose Byrne, si no lo digo reviento: a falta de ver algún capitulo más, ya puedo ir adelantando que no me gusta. Es un personaje que da una sensación de debilidad extrema y que se queda en nada ante la presencia de Glenn Close (supongo que es algo premeditado).

Por cierto, secundarios ilustres al poder: Zelko Ivanec, al que parece haberle gustado las series de abogados, vuelve a aparecer en Damages como el defensor de Ted Danson, y contendiente directo de la Close. Como siempre, vuelve a hacer un gran trabajo, aunque su personaje no es muy diferente del que ya hace en Shark. Además, podemos ver a Tate Donovan, en el papel de Tom, el asistente y mano derecha de Patty Hewes, y al que todos conocemos por ser uno de los ligues de Rachel en Friends. Este, concretamente, era el que va a cambiar su fondo de armario a Blooming Dale’s y luego resulta ser una persona a la que le aterran los animales de granja.

Bueno, en fin, que empecé a ver Damages más porque aún no tenía otra cosa disponible que por verdaderas ganas, y resulta que me he encontrado con la serie más interesante, para mí, de la temporada. De momento, ahí está Pushing Daisies, pero si con solo dos episodios de Damages ya tengo esta sensación… Si vosotros también la habéis visto o tenéis la intención, espero vuestros comentarios!

lunes, enero 21, 2008

LA ESTAFA DE LOS PARKING

Ya se que esto que os voy a contar no pega con la tónica general de este blog, gracias a dios, pero tenía que desahogarme de alguna manera. La semana pasada me fui a cenar con unos amigos, y como es imposible aparcar en el centro de Murcia, no tuve más remedio que dejarlo en un parking, que le vamos a hacer. Mi sorpresa (bueno, no tanta) llegó a la hora de pagar en el dichoso subterráneo de las narices. Os dejo el cuerpo del delito:

Si, si, fijaros bien: 6,22 euros por algo más de 3 horas y media de aparcamiento. Ya se que algunos me diréis “Macho, es que esto es caro. Es lo que hay”. ¡Pues no! No debería ser así. A principios del año pasado se modificó la ley con el objetivo de acabar con el redondeo y que nos tarificaran por minutos, evitando así tener que pagar 2 euros por 1 horas y 1 minuto. Pero es que resulta que los SINVERGÜENZAS, porque no tienen otro nombre, de los empresarios que llevan estos negocios han multiplicado por mil la tarifa por minuto, en lugar de mantener la misma que estaba antes, solo que dividiéndola entre el número de minutos usados, que en realidad era lo que estipulaba la nueva ley.

Me parece una falta de respeto hacia todos los consumidores, y ya no solo por el precio, sino porque cuando entramos por la puerta de un parking, no nos encontramos con un lugar impecable, bien ventilado, con sitios de sobra, con gente amable que te ayuda, no. Nos topamos de repente con un sitio que se cae a pedazos, donde la última obra de reforma la hicieron el día que lo inauguraron y con trabajadores que se cabrean si les dices que no hay un puto sitio libre. Porque sí, amigos, cualquiera podría pensar que ya que pagas, tienes un buen sitio disponible para ti nada más bajar la rampa. Pues tampoco. Tienes que dar mil vueltas al local para encontrar un mini-espacio con las medidas justas, en el que tienes que cerrar los espejos y hacer mil maniobras para poder encajar el coche y prácticamente tener que salir por la ventanilla.

He esperado unos días a escribir esto para hacerlo en frío, porque si me llego a poner delante del ordenador el día que me pasó… ¡Me cierran el blog por blasfemo! Bueno, y una vez soltado todo, no os preocupéis que mañana o pasado volveré a actualizar con lo que de verdad nos interesa: nuestras series, aunque ya casi no nos queden por culpa de esta huelga que… uffff. No, no quiero volver a empezar. Mejor hago caso al bueno de Carl Winslow y sigo su inolvidable método de relajación:

“Un, dos, tres…cuatro, cinco, seis. Yo me calmaré… todos lo veréis”

viernes, enero 18, 2008

¿A QUIEN NO LE GUSTA EL DINERO?

Pregunta: ¿Por qué nos volvemos locos por series elitistas, donde se destila poder, dinero, vanidad y cotilleos? Si. No lo neguéis. Sé que vosotros también veis Gossip Girl y os odio por haberme hecho descubrirla. Muchos aseguran que estamos ante un renovado The O.C., pero ambientado en Nueva York: niño rico, niño pobre, muchas niñas ricas, líos entre ellos, niña rica que intenta cambiar…niña rica 2 que jamás podrá cambiar…Todo aderezado con un ambiente de muchísimo dinero en la parte más cosmopolita de la Gran Manzana.


Tengo que decir que la cosa empezó mal. Cuando puse el piloto, lo primero que sonó fue esa canción que empieza con silbidos, (no recuerdo el nombre, pero es la misma que la de Cuestión de Sexo) la cual aborrezco, sobre todo porque se me queda metida en la cabeza durante todo el día y me tiro silbando el resto de la jornada, cagontó. Pero bueno, superado esto nos encontramos, como digo, con mucho clichés que nos presentan de la siguiente manera: Serena (Blake Lively), la chica más “in” entre la juventud neoyorquina, ha vuelto de una larga escapada en un internado, al que se marchó sin decir nada a nadie, ni siquiera a su adorada amiga Blair (Leighton Meester, la jovencita que le tira los trastos a House en su tercera temporada), que ahora está de uñas con ella. Blair tiene un novio desde preescolar, Nate (Chace Crawford), quien a su vez se siente incómodo por la vuelta de Serena, ya que tuvieron un pequeño affaire durante una fiesta. En este grupo falta Chuck (Ed Westwick), que lejos de parecerse a la protagonista de Pushing Daisies, con la que comparte nombre, es otro niño rico alocado y alcohólico, que está dispuesto a exprimir la vida hasta la última gota al más puro estilo Dorian Grey, solo que sin el colchón de un viejo retrato que se va pudriendo en la buhardilla. Al margen de este grupo, aunque no por mucho tiempo, se encuentran dos hermanos, Dan (Penn Badgley) y una guapísima Jenny (Taylor Momsen), que viven en Brooklyn, en la parte “normal” de la ciudad. Ella suspira por integrarse en ese exclusivo círculo de amistades altivas, y él…bueno, él suspira por Serena, desde que ella le dijo “Hola” en una fiesta, unos cuantos años atrás. Y a partir de aquí, el acabose: infidelidades, alcohol, padres que presionan a sus ricos herederos, lujo, y sobre todo cotilleos. Muchos cotilleos. Y es que la omnipresente Gossip Girl parece estar al tanto de absolutamente todo lo que sucede en la vida de estos jóvenes.

Y precisamente ella es el nexo de unión entre todo esto. La Gossip Girl (Chica de los cotilleos), a quien por cierto pone voz Kristen Bell (Veronica Mars, Elle en Heroes,…) que se esfuerza por mantener informado a todo el rebaño de jóvenes sobre-hormonados y narcisistas que viven en el Upper East Side. Y amén si lo consigue. Todos viven colgados de sus móviles esperando más carnaza fresca para saciar su hambre de curiosidad.

Me gustan las historias que se desarrollan en grandes ciudades. No se si influirá en mi juicio el hecho de que viajar a Nueva York es uno de mis sueños (véase apartado “obsesiones”, en el margen derecho del blog) y casi todo lo que tiene que ver con esta ciudad termina gustándome: Cómo conocí a vuestra madre, Friends, Everwood (bueno, vale, solo sale en unos cuantos capítulos, pero mola), entre muchas otras.

¿Que si se parece a The O.C.? Puede ser. Nunca he sido capaz de ver más de 20 minutos seguidos de esta serie, en la que lo único que se salvaba era el ingenio de Adam Brody, al que ya conocía como el primer novio de Lane en Chicas Gilmore. Ah! También se que salía Mischa Barton, esa chica que sale de fiesta con Paris Hilton y que SPOILER, muere en la última temporada. Si, aunque no la vea me gusta estar enterado de las cosas. Si tuviera que buscar una comparación, yo lo haría con la peli de “Crueles intenciones”, con Reese Whiterspoon y Ryan Phillips, sobre todo por la ambientación y el aroma a poder que se respira durante toda la serie (bueno, y por lo malas que son las protagonistas…). De momento solo he podido ver un par de capítulos de esta nueva serie, pero el hecho de que sea una misma historia dividida en capítulos (¡por fin! Tampoco es tan difícil) y no una historia nueva cada capítulo, me hará seguir viéndola, al menos hasta que el argumento siga enganchándome, y de momento…

Mención especial para la cabecera: cortita, directa, y con ese “You know you love me, xxx” final que me encanta. No se vosotros, pero salvo contadas excepciones, prefiero eso a largas cabeceras con músiquita que terminas aborreciendo y en los que se empeñan en meter los nombres de toooooodo el cast. A ver cuando aprenden de Lost: pantalla en negro, rótulo en blanco que se acerca, y sonido de misterio. Fin.






Bueno, en resumidas cuentas. Cometí el error hace unas semanas de leer esta entrada en el blog de Adri, en el que hablaba de nuestros placeres culpables. “¿¿Una serie sobre niños ricos?? ¡En la vida!” me dije a mí mismo. Pero la carne es débil e Internet demasiado rápido, así que aquí estamos, esperando a ver que nos depara el siguiente cotilleo.

miércoles, enero 16, 2008

ENTRE FINALES ANDA EL JUEGO (I)

A pesar de conseguir su temporada completa tras un arrasador inicio, gracias a nuestra “adorada huelga” (ya es casi como de la familia), Pushing Daisies terminó el pasado 12 de Diciembre con la emisión de su episodio número 9, llamado “Corpsicle”. Yo pude verlo (por fin) este fin de semana y…bueno… se nota que es un final “made in strike”. Después de que en el capítulo anterior, Bitter Sweets, Ned le soltara a Chuck la bomba de que fue él quien mató a su padre, al dejar a su madre revivir durante más de un minuto, la chica vive durante todo el capítulo con la incertidumbre de si algún día podrá perdonar al joven pie-maker. Nos han estado mostrando este tema constantemente durante toda la serie, así que es lógico que basen el season finale en él. Sin embargo, había una última sorpresa, en un desesperado intento de los guionistas por dejarnos en un cliffhanger al más puro estilo Star Wars: Lilly, la tía de Chuck, es en realidad su madre biológica (Que curioso. También es la madre de Locke). No se por qué, pero yo ya me lo veía venir. Obviamente no es un cliffhanger en plan “We have to go back, Kate”, pero supongo que tendrían que reescribirlo todo cuando se confirmó lo de los nueve capítulos. Me parece un punto de partida interesante para la siguiente temporada, pues una vez se entere Ned del lazo que une a la dead-girl con una de las sirenas, será mucho más difícil ocultarla de ella.

Tengo dos cosas que decir sobre Pushing Daisies: una buena y otra mala. ¿Cuál queréis primero? Venga, la buena. Esta creación de Bryan Fuller sigue siendo una catarsis de preciosismo y virtuosidad estética. Cada secuencia de la serie, hasta las escenas que no están retocadas, rezuman color, luz, brillo. Visualmente, tal y como ya dije cuando la descubrí, Pushing Daisies es un 10. Para muchos, tanta espectacularidad termina siendo cargante, pero a mí me encanta sentirme dentro de un sueño. La review en tv.com, comienza con un “This romantic comedy shows us the strange world of a man…” y yo creo que es un resumen muy acertado. Es como un mundo aparte, el mundo de un hombre que puede resucitar a los vivos, algo que solo cabe en las fantasías, y como tal, hay que ambientar ese mundo de una manera fantasiosa. Además, algo en lo que no me había fijado mucho, es la música que acompaña. Maravillosa. Digna de la mano del mágico Danny Elfman. Especialmente emotiva la que suena cuando Ned va al cementerio, donde está Chuck ante la tumba de su padre (Charles Charles).

Esa era la cosa buena que tenía que decir. La mala es que, muy a mi pesar, la serie ha ido perdiendo interés a pasos agigantados. Pasamos de un magnífico piloto (Pie-lette) que quedará en nuestras retinas por mucho tiempo, a capítulos donde se nos presentaba un caso diferente de asesinato cada vez, sin conexión entre ellos, que si bien destacaban por su originalidad (un hombre mata a otro con las manos de su novia-muñeca, otro muere ahogado en caramelo, etc.) también lo hacen por su escaso interés, llegando a hacerse pesado en algunos momentos. Además, a pesar de ser la supuesta season finale, “Corpsicle” no estuvo a la altura, al menos el caso que Emerson Cod y Ned investigaban, siendo uno más de los muchos que ya habíamos visto, sin mostrarnos nada nuevo, nada especial que nos dijera “eh! ¡Es el último capítulo!”. No se. Me quedé un poco frío.

Agradecería que alguien me confirmara si la serie seguirá después de la huelga. Yo supongo que sí, pero no he conseguido leer ningún comunicado oficial de la ABC, así que me rindo ante vuestra sabiduría.

Por cierto, también terminé de ver el último capítulo (esta vez sí) de Desperate Housewives. A ver si mañana o pasado tengo un rato y os cuento que tal. Y otra cosa, esta noche con un poquito de suerte empiezo “Damages” (y Mad Men ya está en la cola de bajada…)

lunes, enero 14, 2008

SI HOUSE PRACTICARA LA ABOGACÍA...SERÍA MEJOR QUE SHARK

Hola de nuevo. Ante todo, disculpas por mi hiatus de estos días. Entre que esta semana he estado con un gripazo de la muerte, y que el sábado se casaron unos amigos míos (¡¡Felicidades Juan y Celia!!) os podéis imaginar que ayer no fue un día especialmente propicio para escribir. Pero eso sí, al abrigo de una manta y un buen vaso de leche caliente, pude empezar una nueva serie y aquí estoy para daros mi opinión, como es menester.

La serie en cuestión era Shark, un dvd que tenía aparcado desde hacía tiempo, pero que ayer comencé a ver por ser la única que me queda en español, y como no tenía muchas ganas de ponerme a traducir phrasal verbs, la vi como la única opción factible. La cosa no pintaba mal: un muy buen actor (James Woods) en una serie de abogados (eso siempre engancha), y con buena crítica (al menos aquí en España). Pronto comprendí que no me hallaba ante nada novedoso. Porque no nos engañemos, Shark no es más que una traslación de House al terreno de los juicios y los tribunales. Eso lo hace un producto atractivo, pero que vive única y exclusivamente de las “perlas” del protagonista (que son muchas, por cierto).


La cosa empieza de una forma bastante previsible. Como buen piloto, nos cuenta, de una manera un tanto rápida y atropellada, como la vida de Sebastien Stark, el abogado defensor más famoso de Los Angeles, da un giro de 180º cuando uno de sus clientes asesina a su mujer, solo unos días después de que se vanagloriara por haberle salvado de la cárcel por pelearse con ella. Esto le hunde en una fuerte depresión de la que solo le hace salir una oferta del propio alcalde de la ciudad, Carlos Gómez, de liderar un grupo de abogados bajo el auspicio de la fiscal del distrito, Jeri Ryan, que le asigna un grupo de jóvenes y guapos abogados, pero inexpertos al fin y al cabo. Así, el abogado defensor más despiadado y egocéntrico de toda la costa oeste de los Estados Unidos, se convierte en…el fiscal más despiadado y egocéntrico de toda la costa oeste de los Estados Unidos. Y a partir de ahí, un sinfín de casos que cualquier abogado del mundo perdería, y que Stark, sin embargo, termina ganando, fruto de su brillante ingenio y uso de las 3 “reglas de oro”:

1. Un juicio es la guerra y perder es la muerte
2. La verdad es relativa
3. En un juicio con jurado, solo hay 12 opiniones que importen

Poco a poco nos van presentando a los Chase, Cameron y Foreman de Stark, que resultan ser unos secundarios sin carisma ni presencia, pero que son imprescindibles para, con sus torpezas, hacer aún mejor a su jefe. Si acaso podríamos salvar de la quema a Madeline (Sarah Carter), la Cameron del grupo, y no porque sea la guapa (que lo es) sino porque resulta convincente en su papel de aplicada y joven abogada, que se convierte desde el minuto uno en la pelota oficial de Stark. Luego termina cayendo en el cliché más viejo del mundo cuando se lía (en el tercer episodio…) con su compañero en el equipo Casey (Samuel Page), el Chase de la serie, el guapo y apuesto niño de papá que terminó en Oxford y después trabajando para el fiscal, gracias a sus influencias. Al resto ni los nombro porque se me ha olvidado hasta su cara… Creo que hay un hispano y una chica de color, para no discriminar a nadie. ¡Vivan los tópicos!

No, en serio. Shark es una serie entretenida, pero que se sustenta única y exclusivamente en el carisma de James Woods, en sus frases, sus borderías, sus gracietas, y en su aplastante superioridad en el estrado, mientras machaca a sus oponentes. Y poco más, porque los casos, si bien no previsibles desde el primer momento, si que se ven demasiado claros en cuanto hablan con el primer testigo, y pierden parte de su interés. Por cierto, aquí, como en House, podemos jugar a ver en qué otras series han aparecido los secundarios que hacen de víctimas o sospechosos en cada episodio. En los 3 primeros ya han aparecido Steven Eckholdt (Mark en Friends, el que le consigue el trabajo a Rachel en Blooming Dale), Jim Jansen (el reverendo de Stars Hollow en Las Chicas Gilmore), el gran Zelko Ivanek (el malvado Drazen de la 1ª temporada de 24 y el ex marido de Julliet, atropellado por un autobús, en Lost), Tomy Rosemont (la sheriff que detiene a Bellick en la 2ª temporada de Prison Break) y así hasta el aburrimiento. Por cierto, a Carlos Gomez, el actor que encarna al alcalde Manuel Delgado, le deben de haber visto cara de poli, porque solo se le ve por este tipo de escenarios. Así que me vengan a la memoria ahora mismo, hace alguna que otra aparición en Boston Legal, Criminal Minds, Monk, Crossing Jordan, Sin rastro, CSI, 24, y estoy casi seguro de que en Alias también.

En resumen, si Gregory House es un egocentrico, narcisista y detestablemente brillante médico de una unidad de élite, con una percepción deprimente de la vida, Sebastian Stark es exactamente lo mismo, solo que aún más egocéntrico, aún más narcisista y con una percepción de la vida, digamos, algo más positiva. Sin embargo, a pesar de las magníficas capacidades interpretativas de Woods, no llega a alcanzar el halo de autenticidad que sí consigue Hugh Laurie, no se si porque fue la novedad o porque realmente puede que sea mejor actor. Claramente han intentado crear el mismo personaje, pero convirtiéndolo en un triunfador, rico, poderoso, pero igualmente vacío por dentro. ¿Les ha funcionado? Para entretenerse un par de tardes, seguro que sí, pero no para convertirse en serie de culto, ni para estar entre las mejores. No creo que nunca llegue a tirarme una tarde entera viendo Shark, tal y como sí que he hecho con otras como 24 o Cómo conocí a vuestra madre.

Eso si, tengo que reconocer que mi percepción de esta serie se ve enturbiada por mi actual cuelgue por Friday Night Lights, que está interesantísima. Ya hablaré largo y tendido de ello, pero puedo ir dando unas pinceladas: Odio a Lyla Garrity por ser tan…tan…por ser tan Lyla, leches!, me vuelve loco Tyra (¿ha alguien no?), me aburro muchísimo con Jason Street y con cada una de sus apariciones en pantalla, y quiero tener la labia de Smash, tanto dentro como fuera del campo. Parece mentira que una serie sobre fútbol americano se haya convertido en mi must see de este nuevo año. Clear eyes, full heart, can’t lose!

lunes, enero 07, 2008

MI BOTIN DE NAVIDAD

Este año debo haber sido muy bueno, porque prácticamente se puede decir que la navidad me ha traído todo lo que había “pedido”. Para empezar, durante la cena de la empresa a mediados de Diciembre en Del Gallo Blues, un exclusivo restaurante de Murcia, mi amigo invisible, a sabiendas de mi pasión por la lectura, me regaló un libro llamado “Los Dones” de Ursula K. Le Guin, autora y obra totalmente desconocidas para mí, pero que esta persona eligió cuando me vio leer una de mis últimas adquisiciones: “Los Hijos de Hurin”, de Christopher Tolkien, que es de temática similar. Aun no he empezado a leerlo, pero el argumento parece interesante.

Luego llegó Papa Noel, y aunque muchos reneguemos de las tradiciones que no son puramente españolas, a todos nos hace ilusión recibir un regalito ese día. El mío fue un recopilatorio del maestro Pavarotti, que salió a la venta hace apenas un par de meses: Pavarotti Forever. Consta de 2 cd’s: el primero con sus arias más famosas y actuaciones puramente operísticas (destacan sobre todas el ya inolvidable Nessun Dorma, Una furtiva lagrima y Vesti la Giubba) y otro con canciones más pop, las que le acercaron al gran público y que consiguieron que la ópera estuviese al alcance de todos, y no solo para unos pocos privilegiados. Aunque para mi gusto le faltan un par de duetos (no están ni “Miserere” con Bono de U2, ni “Too much love will kill you” con Brian May, de Queen, ni tampoco “O sole mío” con Bryan Adams, aunque esta última sí que la canta en solitario), este segundo cd está muy completito y ya me lo he escuchado un par de veces.

El 31 de Diciembre fue mi cumpleaños (si, lo sé, le di el fin de año a mi madre) y mi novia, que me conoce como nadie y sabía que lo esperaba como agua de mayo, me hizo el regalo que más ilusión me hacía desde que allá por 2004 (si no recuerdo mal) Ken Follett anunció que daría una continuación a su obra maestra y joya de la literatura “Los Pilares de la Tierra”, uno de mis libros favoritos: “Un mundo sin fin” fue esa continuación, y se puso a la venta el pasado 28 de febrero. Otro tochaco de mil y pico páginas, que me leeré en 3 tardes, al igual que me pasó con la primera historia, que nos hablaba de un tal Tom Builder, un maestro constructor que llega a Kingbridge, en la Inglaterra del siglo XII con el propósito de levantar una catedral, y que nos narra una de las más bellas historias medievales que jamás se hayan escrito. Os juro que cuando terminé las 1300 páginas de “Pilares” me quedé en plan “¡¡¿¿Ya??!! ¡¡No puede ser que ya haya terminado!!”. Me dejó un recuerdo imborrable cuando lo leí hará ya 4 ó 5 años, y estoy seguro de que esta segunda parte, ambientada unos 200 años después, y con la peste negra que azotó Inglaterra como nexo principal, me volverá a conquistar en cuanto abra la tapa. De hecho, casi podría decir que me da un poco de pena empezarlo porque se que me va a durar un suspiro, pero bueno, tendré que ser fuerte, jeje.

Mis compañeros de curro también tuvieron un detallito conmigo el día de mi cumpleaños, y además de una colonia para después de la ducha que huele como los ángeles, me incluyeron en el pack un par de libros: “El niño con el pijama de rayas”, del que no puedo decir gran cosa porque no había oído hablar de él, y “Detrás de la historia de Los Pilares de la Tierra”, una interesantísima reflexión histórica sobre la situación que se vivía en Inglaterra en la época en la que se desarrolla el libro de Ken Follett del que os he hablado antes: costumbres de los primeros habitantes de Londres, movimientos demográficos, creencias religiosas, etc. Y sobre todo, multitud de reseñas sobre lo que era y no era verdad en la historia que relata Follett. Ya lo he empezado y está realmente bien.

Mi hermano también se salió el día de mi cumpleaños con una gorra del Barça, con los colores azules de la nueva equipación. Seguro que hasta a Sunne le gustaría ;)

Y por fin, el otro día, en la noche de reyes, otra vez mi novia volvió a dar en el clavo y tras abrir mis regalos (un tanto penosos, la verdad) apareció con el dvd de la última gira de David Bisbal, uno de mis cantantes favoritos. Si. Se lo que estáis pensando. Y me da igual. Me gusta Bisbal desde que lo seguía en Operación Triunfo (solo seguí la primera edición, por si os quedáis más tranquilos) y ha quedado demostrado ya de sobra que es el único con talento que ha salido de las puertas de la academia, el único que ha triunfado en todo el mundo, y el único al que han aplaudido en España, Sudamérica, Estados Unidos, Alemania, e incluso en Japón. Sus canciones han sido versionadas en varios idiomas y el tío es un fenómeno sin igual encima del escenario. No soy mucho de este tipo de música, pero Bisbal me encanta, y este dvd repletito de extras me ha hecho una ilusión que te mueres, para que os voy a engañar. Además el set está muy completito. Es una edición de 2 cd's y 2 dvd's con el concierto completo, making off, preparando cada concierto, disco de Premonición y temas inéditos.

Solo me falta mi auto-regalo, que casi seguro va a ser un disco duro externo de 500 GB y con conexión directa a la tele, y que con un poquito de suerte caerá este mes o como mucho el que viene (cuando se acabe la cuesta de enero, jeje). Una pena que haya por ahí una asociación sin animo de lucro que nos cobre (que contradicción, ¿no?) 13 euros extras en concepto de “canon amistoso” por comprar uno de estos aparatitos, juzgándonos e imponiéndonos el castigo, incluso antes de cometer el delito, tratándonos como los delincuentes sin escrúpulos que somos. Menos mal que están ellos para evitar que hagamos de las nuestras…

En resumen, como habréis podido adivinar, estoy más que contento con mi botín de navidad. Pero la pregunta ahora es: ¿Lo estáis vosotros con el vuestro? ¡Comentad, comentad!

viernes, enero 04, 2008

NO ME GUSTA EL FOOTBALL... PERO ME ENCANTA FRIDAY NIGHT LIGHTS

¡Hola a todos de nuevo! Primero de todo ¡¡FELIZ AÑO!! Espero que en las fechas que estamos, ya no haya nadie de resaca por la nochevieja que acaba de terminar, pero seguro que alguien queda por ahí… Por mi parte, para seguir con la buena costumbre de descubrir nuevas series, el otro día me lancé a por una a la que le tenía ganas desde hacía tiempo, ya no tanto por su temática, sino por lo mucho y bien que hablan de ella en otros blogs amigos, como hablando de series: Friday Night Lights.

Tenía grandes expectativas puestas en esta serie, y tras solo un par de capítulos vistos, tengo la impresión de que se verán cumplidas ampliamente. La historia comienza con el inicio de la semana del primer partido de la temporada para el equipo de fútbol americano de un instituto situado en un pueblo de Texas llamado Dillon. El entrenador, Eric Taylor, tras varios años siendo segundo del manager principal, asume el mando del equipo y podemos ver como está sometido a una enorme presión por parte de todos: gente del pueblo, padres de los jugadores, comentaristas,… incluso la alcaldesa hace hincapié en la leyenda ganadora de Dillon. Nos van presentando a los jóvenes que conforman el equipo: está Jason Street, el quarterback y líder del equipo, popular y buen chico hasta el aburrimiento; Smash Williams, el running back, el encargado de correr, correr y correr, antes de que su propio ego lo alcance; Tim Riggins, el “enfant terrible” del grupo: bebedor, mujeriego, enemistado con Smash y con un concepto totalmente pesimista de la vida; Matt Saracen, el quaterback suplente, el joven apocado y ninguneado por todos, que vive con su abuela y que encuentra en la lesión de Street su momento de gloria. Y así hasta seguir cumpliendo con varios clichés. La semana va avanzando hasta que llega el viernes, día del partido, y todo el estado de Texas se paraliza para presenciar la contienda.

Precisamente de la lesión de Street quería hablar. Aun no he visto prácticamente nada de la serie, pero creo que han usado demasiado rápido la baza emocional de la lesión. Desde luego sirve para que el piloto contenga algunas escenas impresionantes, como los jugadores de los dos equipos arrodillados en el centro del campo rezando por la recuperación de su compañero, pero es un elemento bastante fuerte, de mucha carga emocional, que podría haber sido usado en un momento más avanzado de la serie. Pero bueno, es por sacarle algún defectillo. Eso sí, me encanta la estética "documental" que le da a FNL el hecho de estar rodado con cámara al hombro. Ese estilo muy a lo 24 la dota de un dinamismo y una emoción mucho más efectivos que los propios giros de guión.

Tengo que decir que estoy bastante pez en football americano. Solo conozco algunos conceptos como quarterback, yardas, touchdown,… y poco más, pero tengo la impresión de que esta serie me va a ayudar a superar esta ignorancia mía. Desde siempre me han gustado las grandes historias de equipos deportivos superándose a sí mismos. Así, no es extraño que, por muy raro que le parezca a algunos, una de mis películas favoritas de la infancia sea “Vuelven los mejores” (Mighty Ducks 2, creo que se llamaba en V.O.) con aquel Emilio Estevez entrenando a un grupo de chavales que jugaban al hockey sobre hielo, y que terminan vistiendo la camiseta de su país en los juegos olímpicos juveniles. Esas banderas americanas ondeando, ese espíritu de superación, ese jugarse la vida aunque solo sea un simple partido… me encanta. Y en Friday Night Lights tiene pinta de que va a pasar lo mismo, por eso, a pesar de no saber nada sobre este deporte, disfruté como un enano con la emoción que se sentía durante el primer partido de la temporada, con ese touchdown final tras movimiento irritantemente torpe de Saracen.

En fin, no me extenderé mucho en esta entrada porque aún me queda un mundo por descubrir con esta serie, pero de momento ya he conseguido la primera temporada y espero poder ir dándole mordisquitos entre el festín de series que tengo ya en movimiento para este nuevo 2008 que acaba de empezar, y por el que yo, de nuevo, os felicito. ¡¡Disfrutad este 2008!!

sábado, diciembre 29, 2007

ADIOS A MIS CHICAS FAVORITAS: BON VOYAGE, GILMORE


No sabéis lo difícil que se me hace escribir estas palabras. Nunca antes había tenido que escribir en este blog, que ya tiene 2 años, algo que me entristeciera tantísimo como el tema que hoy nos atañe. El final de una de las series que me ha marcado durante muchos años: Las Chicas Gilmore. Como ya sabéis, al igual que la mayoría de los que visitan esta web, soy un amante de las series. Me encantan. He disfrutado con Anatomía de Grey, me he evadido con Everwood, he teorizado con Lost, me he “adrenalizado” con 24, me he reído con Friends, me he “escapado” con Prison Break,… Pero nunca, nunca, me había emocionado de la manera que lo he hecho hoy, mientras veía el capítulo número 153 de Las Chicas Gilmore, titulado “Buen Viaje”, y que significaba el final de uno de esos programas extraños que consiguen cautivarte, que pueden no ser tan espectaculares o estar tan de moda como otras series que se presumen mejores, pero que siempre está ahí, a tu lado, subiéndote la moral, haciéndote reir, emocionándote, queriendo vivir la historia más de cerca… Puede que GG no sea un 10 en ninguno de sus aspectos, pero es un 9 en todos. Y huelga decir, que a partir de aquí, SPOILERS DE TODA LA SERIE:


Mi intención en esta entrada no es centrarme en el episodio final, pues debido a la precipitación con la que ocurrió la cancelación, es evidente que este season finale no es lo que los creadores de la serie habían soñado. Sin embargo, hay que reconocer que lo deja todo bastante bien atado: Lorelai termina con Luke, como era de esperar, y sigue su relación con sus padres a pesar de no tener a su hija de carabina, y Rory encuentra finalmente trabajo como periodista, su gran sueño (por cierto, muy bueno el detalle de Christiane Amanpour, que hace una aparición estelar en el último capítulo, tras ser mencionada en el piloto como uno de los ídolos de Rory). Al principio me resultó raro que su relación con Logan terminara tan repentinamente, pero bien pensado, era algo lógico y que iba acorde con la personalidad independiente y madura de Rory. Un detalle: aunque me ha gustado la graduación en Yale, nadie podrá negar que ha sido infinitamente inferior a la que se vivió cuando terminó en Chilton, donde fue oradora y donde a mí y a todos (no os hagáis los duros ahora) nos hizo llorar, con aquellas palabras cargadas de amor y agradecimiento a su madre y abuelos. Y tampoco ha sido como esperaba la “repetición” de la ceremonia en la plaza del pueblo, con todos los habitantes de Stars Hollow demostrando su cariño hacia la pequeña de las Gilmore. Me resultó un poco fría, faltó el toque divertido y alocado que caracteriza a este singular pueblo. Sin embargo, me encantó ese momento en el que ellas llegan bajo la lluvia, y la cámara hace un recorrido bajo la carpa mostrando las caras orgullosas de todos, antes de que empezara a sonar la música. Y la escena final… bueno, digamos que cuanto menos es la que se supone lógica: madre e hija tomando café en el bar de Luke, una imagen que vemos en cada capítulo, al final de la cabecera mientras el narrador dice el nombre del episodio. Ya digo, repentino y acelerado, pero dejando todo medianamente bien atado y con bastante cordura. Aunque tengo que reconocer que estuve en tensión durante los 40 minutos, pensando “¡No va a dar tiempo a todo!"

Como he dicho, mi intención no es centrarme en el final, sino en hacer un recorrido por toda la serie, esa serie que comenzaba con una madre treintañera, muy atractiva pero extremadamente loca, recomiéndose el cerebro para conseguir dinero para poder enviar a su hija a una prestigiosa escuela de pago, Chilton. Al final, tuvo que ceder ante la presión de sus padres, Richard y Emily, que aceptaron correr con los gastos de dicha escuela a cambio de una cena semanal cada viernes, en su lujosa mansión. Esa era la premisa que daba el pistoletazo de salida a una serie que comencé a ver con cierto escepticismo. Mi primera incursión en el universo Gilmore fue una tarde tirado en el sofá, hace ya algunos años, haciendo zapping y dejando por error La 2. En ese momento, Lorelai soltaba una parrafada de las suyas ante una niña que se le parecía y le seguía la corriente:


Lorelai: Una de las dos tiene que poner la lavadora esta noche

Rory: ¿Por qué?

L: Porque me quedé sin ropa interior hace tres días

R: ¿Y que llevas ahora debajo de la falda?

L: Voy sin nada
R: ¡¡¡Mamá!!!

L: Es bastante agradable, hay brisa
R: Mi ejemplo de mujer, señoras y señores

Y después de esta llegó otra. Y luego otra, y otra, y otra. Al cabo de 20 minutos, estas disparatadas conversaciones me tenían totalmente absorto. Y eso es lo que me pasa con las Chicas Gilmore: que me quedo absorto. Quiero decir, que cuando estoy viendo otra cosa, por ejemplo Lost, mi serie favorita, en todo momento soy consciente de que estoy ante un programa de televisión, estoy disfrutando con ello, pero no es real. Sé que no es real. Pero con GG es diferente. Con ellas simplemente me zambullo en su mundo, hago mías sus vivencias, sus sufrimientos, sus problemas y sus conversaciones. Cuando termino de verlas, pasan unos minutos hasta que vuelvo a la realidad, y durante ese tiempo, realmente estoy preocupado de si Rory conseguirá entrar en Harvard, o de si Lorelai podrá algún día abrir su tan soñado hotel rural. ¿De verdad soy el único que ha querido buscar una casa en Stars Hollow y vivir allí para siempre? ¿Soy el único que ha soñado en levantarse cada mañana y desayunar en el bar de Luke tortitas o huevos con bacon? Estoy seguro que no, y así es como se siente un verdadero amante de las Gilmore.

Siempre he considerado GG como la serie que seleccionaba a los actores antes de escribir los personajes, porque realmente cada persona que aparece en ella tiene un papel hecho a su medida. Y no porque ya estemos acostumbrados a ver a cada uno en su rol, sino porque es imposible que haya alguien mejor haciendo de cada uno. Las Chicas Gilmore es, además de una gran serie cómica-drama, la serie de los personajes. Sería incapaz de nombrar un favorito, porque hay montones que me encantan: Taylor y su patriótico amor por Stars Hollow; Patty y su escuela de baile; Los geniales abuelos de Rory, Emily y Richard Gilmore, y su estilo “Orson Hodge” de entender su matrimonio; Michel, o como un francés puede acabar con tu paciencia a base de buenos modales; Lane, la amante de la música y enemiga de la iglesia adventista del 7º día; Sookie, o la cocinera que todos queremos tener; T.J., ese cuñado bonachón que siempre aparece en nuestras fiestas; Kirk… ¿qué podría decir de Kirk que realmente le retratara? Puede que una conversación con Luke (o un vídeo) ayude:

“Luke, en la calle están diciendo que quieres vender tu barco”
“Yo te llamé, Kirk”
“Si, pero estaba en la calle cuando me llamaste”

O Paris, ¿qué me decís de Paris y su inagotable búsqueda de la perfección académica? Sus frases también han pasado a la historia: “Es tu primera entrevista importante. Podría entrarte pánico. Solo te digo que no te entre pánico si te entra”. La mejor Paris de tantas que se oyen hoy en día es, sin duda, la que se apellida Geller. Y así cientos de ejemplos que podrían servir para llenar páginas y páginas de este blog, pero que guardaré para mí porque cada uno tiene sus preferidos, y sería de mal gusto imponer los míos.

Esta serie nos ha dejado mil imágenes para el recuerdo. Me vienen a la memoria Lane, tumbada en su cama enferma, siendo empujada a través de la calle para llegar a donde tenían preparada su fiesta. O ese trovador con gafas de pasta, armónica atada al cuello y guitarra en ristre cantando por las calles del pueblo. ¿Y qué pasa con las innumerables fiestas locales que se celebran? Maratón de baile, fiesta del ovillo, fiesta del laberinto de eno, semana medieval, la noche de los años 60… Una de las cosas que me encanta, es como saben ocultar cuál es el camino correcto a tomar. Y me explico. Con los novios de Rory, por ejemplo, no había un claro ganador. Cuando conocimos a Dean, era perfecto para ella. Cuando apareció Jess en escena, ese James Dean contemporáneo, que a pesar de tener la peor fama, pudo batirse en popularidad con el primero, y no había un ganador claro (aunque vosotras tendréis vuestro favorito, lo entiendo). Y luego cuando llegó Logan, no era más que un joven adinerado y pijo que solo buscaba divertirse con “La Brigada de la vida y la muerte”, y al final se convierte en un pillo encantador que no se casa con ella por los pelos. Si me preguntáis cual fue mi favorito, tengo que decir que Logan, pero sobre todo porque Rory, a esas alturas, ya era mucho más madura y se me hacía más difícil pensar en ella como la niña que era cuando estaba con Dean o Jess. Sin embargo, el momento romántico que mejor recuerdo fue justo cuando Jess se entera de que Rory y Dean han roto porque se puso celoso de él, mientras bailaban en la maratón de danza, y Jess le dice: “¿Habéis roto? Ahora vuelvo. Tengo que hacer una cosa”, para acto seguido, volver a la fiesta para romper con la chica con la que salía en ese momento, y poder así estar con Rory finalmente. Lo cierto es que con Lorelai siempre ha estado algo más claro, porque Luke siempre ha estado ahí. Hubo cierta duda en la última temporada cuando se casó con Christopher, el padre de Rory, pero desde el primer momento se vio claro que él no era “él”. A Max Medina ni lo nombro porque era evidente que no acabaría con él.

La música, por supuesto, merece un espacio aparte. Si bien el “Where you lead” del opening lo tengo metido en la sien y casi que lo he aborrecido, me maravillan las voces femeninas a guitarra que se arrancan en cada episodio con el típico “la, la, la”, sin una letra definida pero que se ha convertido en santo y seña de esta serie. Por supuesto, como ya he dicho antes, el trovador del pueblo me parece un personaje genial, y especialmente para el recuerdo quedará aquel capítulo en el que se enfrentaba con un nuevo músico que llegaba de fuera para robarle su sitio en Stars Hollow. De hecho, recomiendo leer esta entrada mientras suena cualquiera de esas canciones. Seguro que lo disfrutáis mucho más.

Para ir terminando, porque tengo la sensación de que me estoy enrollando un poco, me gustaría destacar a las dos protagonistas y excelentes actrices: Lorelai y Rory. Si os habéis fijado, al contrario de lo que suelo hacer en mis posts, en ningún momento he nombrado a los actores reales que forman el elenco de Las Chicas Gilmore, pero eso es porque no podré recordarlos como actores. Para mí no hay una Lauren Graham, ni una Alexis Bledel: son simplemente Lorelai y Rory Gilmore. La primera, una neurótica encantadora que bebe litros de café y que todos desearíamos tener como madre, y la segunda, una joven brillante, divertida, de belleza etérea, casi onírica, a la que hemos visto crecer, para ver como se convertía de niña a mujer con todas las de la ley. Sus profundos ojos azules nos han cautivado a todos durante 7 temporadas. Puede que este no haya sido el final soñado por todos, pero ¿cómo se termina una serie así? ¿De verdad puede existir un final digno para tan sobresaliente historia? Yo prefiero quedarme con todo lo que me ha dado, y no con lo que ha terminado.









Al principio he dicho que probablemente GG no era un 10 en nada, pero pensándolo mejor, si que hay algo en lo que es un 10: en el recuerdo que ha dejado para siempre en mi corazón.

Buen viaje, chicas Gilmore.

martes, diciembre 25, 2007

SAMANTHA WHO Y FELICES FIESTAS!!

Hoy he podido ver, por fin, los dos primeros episodios de la que dicen es la comedia del año, Samantha Who. Tras leer una descripción de crítico en serie sobre ella, me decidí a echarle un vistazo, sobre todo porque me gustó bastante el personaje que Christina Applegate hizo en Friends (se le presume un rol parecido aquí) y también porque aparece Sookie, a la que tanto echamos todos de menos tras el final de Las Chicas Gilmore (ya hablaré pausadamente de esto). Aunque la razón principal, seamos claros, es que la huelga nos está dejando a todos sin material, y con las series punteras ya finalizadas, todos estamos ávidos por encontrar nueva carnaza que echarnos a la boca, y desde luego, una comedia ligerita no hace mal a nadie.


Samantha Newly es una joven que un buen día, tras sufrir un accidente y pasar un tiempo en coma, se despierta y descubre que ha perdido todos los recuerdos de su vida anterior. Lo que, en principio, debería ser un drama con final inequívoco en depresión, se convierte para la protagonista en una nueva oportunidad para reconducir su vida que, por lo que le van contando sus amigos y familiares, era bastante mezquina antes del accidente. Tenía un novio (Barry Watson, de What about Brian) al que trataba a patadas, una madre (la genial Jean Smart, esposa en 24 del ruin presidente de los Estados Unidos, Charles Logan), una amiga (Jennifer Esposito) aun más mezquina que ella y cantidades ingentes de zapatos. El cambio se convierte en la meta final de su renovada vida.

Bajo esta premisa, la ABC nos presenta una comedia de diálogos rápidos y humor, digamos, variado. Y con esto quiero decir que lo mismo nos muestran una desternillante conversación madre-hija sobre el aumento de pecho, que pretenden conseguir el mismo resultado haciendo que Samantha se caiga de la cama. Parece que hasta que la serie no coja su forma definitiva, intenta tocar varias ramas. Una pega bastante grande que le he encontrado, es que las escenas se suceden con demasiada velocidad. Es lógico que, al principio, para presentar todos los detalles sobre la vida de la comatosa, nos lo muestren todo con cierta rapidez, pero a veces esta característica nos lleva a no disfrutar del todo situaciones que ya de por sí no son extremadamente graciosas.


Me ha gustado volver a ver a Sookie (no pongo nombre real porque para mí siempre será Sookie), pero no creo que a nadie le haya hecho gracia que nos la retraten como a una “loser”, sin amigos, tan desesperada por encontrar unos, que es capaz de pasar las horas muertas junto a la cama de una a la que dejó de saludar hace 10 años. Sin embargo, ella sigue con el encanto con el que ya nos cautivó a todos en Stars Hollow. Eso es algo que ningún papel mediocre le podrá arrebatar. Eso sí, me gusta más su voz en español, soy así de raro. De momento, el personaje que más me gusta es el de la madre, sobre todo porque hace de típica madre de serie cómica americana (ver madre de Ross en Friends, madre de Lorelai en GG, etc.): neurótica, controladora, víctima,… Además, Jean Smart es una actriz genial y me encanta. Y punto en boca.


Por cierto, ¿alguien más piensa que el actor que hace de padre (Kevin Dunn) sale en TODAS las series del mundo? Prison Break, Lost (chantajeando a Sawyer), Boston Legal, Siete en el paraíso, The closer, Ley y orden, JAG, …. Mi novia y yo a veces jugamos, mientras vemos una serie, a enumerar todas las apariciones que un secundario hace en otras series, pero con este tío se nos haría de noche, madre mía.


Bueno, para resumir, tengo que decir que, a pesar de la exagerada interpretación de la Applegate, su duración (20 minutos) la hace una comedia bastante llevadera y entretenida. Una cosa que me encanta: a pesar de ser americana pura y dura, la dicción de Samantha es muy clara, y eso siempre ayuda para los que disfrutamos más con la V.O. y no somos precisamente la reencarnación de Shakespeare, en cuanto al idioma se refiere. Con toda seguridad terminaré la temporada, aunque todavía no se si seguirá la cosa después de que se dispersen los piquetes. Por cierto, una de las cosas que más gracia me hizo, durante el episodio piloto, son los mensajes que los amigos del novio le dejan a este cuando se enteran del accidente, mostrándole el cariño que sentían por ella:

“Tío, no te preocupes. Vamos a encontrar al tío que atropelló a Sam, y entonces… vamos a invitarle a una copa!” xDD


Y ya solo me queda, como no podía ser de otra forma, desearos a todos una FELIZ NAVIDAD, que cenéis mucho con vuestros familiares, que os riáis cuando se le caiga la dentadura al abuelo (siempre pasa, no se por qué) y que el próximo año que ya está a la vuelta de la esquina sigamos disfrutando con esta época dorada de las series, y sigamos leyéndonos por estas autopistas de la información.

¡Un abrazo a todos y felices fiestas! LUIH

sábado, diciembre 22, 2007

¿Y SI OS TOCARA EL GORDO DE NAVIDAD?


Hoy me he despertado (bastante tarde, debo añadir) y tras prepararme un vaso de leche con galletas y encender la tele, la misma escena se podía ver en todos los canales: gente gritando enfrente de una administración de lotería, rociando a todos con cava y alzando carteles que rezaban “El Gordo, vendido aquí”. Dos pensamientos han llegado rápidamente a mi cabeza: 1. ¿Por qué celebrar el Gordo si a ellos no les ha tocado, solo lo han vendido? Y 2. Yo, como buen aficionado a las series, ¿qué haría si me tocara a mí? Obviando la típica respuesta que da todo el mundo de “tapar agujeros”, me he puesto a pensar en qué usaría yo todo ese dinero, si por ejemplo, solo pudiese ser utilizado para calmar mis instintos seriéfilos. Y he aquí la respuesta:


1. Me pondrían una alfombra roja a la puerta de la Fnac, porque gran parte del premio se quedaría allí. Lo primero que haría sería hacer realidad uno de mis siete pecados, y comprar la caja de edición especial de 24, con los dvd’s de las 6 primeras temporadas. Luego, posiblemente me iría a por el baúl de Friends, con sus 10 temporadas y sus especiales “Lo mejor de”. Casi con total seguridad, vaciaría estanterías enteras de series antiguas, tipo Expediente X, M.A.S.H., El equipo A, Caballeros del Zodíaco, V, etc. Si. Todas esas de las que ya no hablamos por no estar de moda, pero que hace algunos años fueron el embrión de la época dorada que vivimos ahora, y que, aunque a muchos les cueste reconocer, nos hicieron pasar ratos inolvidables.

2. Mejoraría mi TV de 23”, cambiándola por un LCD como dios manda, de un buen tamaño, y lo acompañaría con un equipo de sonido Dolby Surround, inalámbrico para no matarme con los cables y no tener que calentarme la cabeza con la instalación. Seguramente caería también un sillón algo más amplio del que tengo, y mucho se tendrían que torcer las cosas para que no llevara incorporado un sistema de masaje.

3. Tengo algo olvidada mi colección de merchandising de series, sobre todo figuras, que me encantan, pero que debido a su más que considerable coste, tuve que abandonar. Acompañaría a las que ya tengo de Jack Bauer, Los Argonath, Gollum, Victor y la Novia Cadáver, con la edición especial en resina de “L”, Kira y el shinigami Ryuuk, de Death Note, la estatua en bronce de Rocky (casi 600 euros), el set completo de personajes de Lost (Locke y Charlie ya están descatalogados…) incluido el diorama de la escotilla,... y por supuesto habilitaría una habitación entera, en plan Peter Jackson, para tenerlas todas ordenadas y expuestas al público.


4. Viajaría. Viajaría muchísimo. Mi destino principal sería, por supuesto, Los Angeles, para poder visitar todos los sets de rodaje en los que siempre soñé estar: el Central Perk, McClaren’s de Cómo conocí a vuestra madre, los hospitales del Seattle Grace, Sacred Heart y Princeton Plainsboro, me perdería en el pequeño pueblo al norte de Denver en el que se rodó Everwood, cotillearía con alguien en el porche de alguna de las casas del vecindario de Wisteria Lane, me tomaría unos muffins de arándanos donde Luke... Seguro que me acercaría también a Nueva Zelanda para visitar los lugares en que se rodaron las 3 partes de El Señor de los Anillos. Sin embargo, el viaje estrella sería, sin duda, el tour por Honolulu (Hawai), para ver las localizaciones de Lost, conocer a alguien del cast y descubrir por mí mismo el misterio que entraña la famosa estatua de 4 dedos… Puff, como disfrutaría.

5. Y por último, invitaría a todos los nuevos amigos blogueros que he hecho en este 2007 gracias a nuestra pasión por las series, a una cena en el lugar que ellos eligieran. Les pagaría vuelo, hotel, y una pegatina para cada uno que pusiera “Hola, me llamo X y mi blog es XXX”. Así por fin podría conocer a Sunne, Adri, Crítico en Serie, Ánade, Alx, MrMacGuffin,… y perdón si me dejo a alguien. Creo que sería el acontecimiento del año con más frikis por metro cuadrado xD

Bueno, pues estos son, grosso modo, los caprichitos que me concedería si la diosa Fortuna me golpeara en la cara y me obligara a hacer realidad mis sueños seríefilos. Se que al final todos terminaríamos pagando la hipoteca, cambiando el coche o invitando a la familia a cenar, pero como soñar es gratis… ¿qué haríais vosotros si os tocara el gordo de Navidad?

Un abrazo a todos y Feliz Navidad. LUIH

viernes, diciembre 21, 2007

ME LLAMO EARL: PRONOSTICO RESERVADO

No quiero que nadie se me eche encima, y si dentro de unos meses he cambiado de opinión, os juro que volveré aquí y me retractaré, pero tras ver los 5 primeros capítulos de Me llamo Earl (suficientes, creo yo, para ubicar cualquier serie) tengo que decir que no me ha vuelto loco. Y me explico.

No es mala serie, eso es evidente, pero vengo directamente de ver otras comedias como Scrubs, Chicas Gilmore y Cómo conocí a vuestra madre, y esta, que prácticamente todo el mundo ponía por encima de las que he nombrado, se me ha quedado corta, no se si porque yo ya me creé unas expectativas demasiado altas, o porque realmente no supera a aquellas maravillas. Jason Lee (Earl) es bastante creíble en su papel de ladrón de poca monta (ya tenía esa pinta en todas sus apariciones con Kevin Smith), pero le falta mejorar un poco su bis cómica. Da la impresión de ser más un vagabundo que un ladrón, y lo que por supuesto no entiendo, es su magnetismo con todas las féminas que aparecen en la serie (en 5 capítulos, ha mojado ya 3 veces). Su apariencia me hace mirar la serie, de manera inconsciente, con un poco de repelús, y supongo que eso era lo que querían los creadores, pero a veces es un poco desagradable ver esa vida tan rastrera que lleva. Me atrae, sin embargo, la directriz que han usado para encauzar cada episodio: el tema del Karma. Además de dar bastante juego, los guionistas han sido lo suficientemente listos como para no mostrar la lista que porta Earl en su totalidad, pues así podrán hacer un número ilimitado de capítulos, basado cada uno en un punto del dichoso trozo de papel.


Poco tengo que decir de su hermano Randy (Ethan Suplee), pues hace exactamente el mismo papel que lleva haciendo toda su carrera, léase Clerks, John Q, Dogma, Mallrats… si acaso varió un poco en American History X y El efecto mariposa, pero está claro que con esa cara de bobalicón que pone en cada escena, tampoco se le puede dar un rol muy distinto del que hace. Eso si, resulta simpático el buen corazón que tiene y la devoción por su hermano. Pero no nos engañemos, si Earl no me hacía excesiva gracia, Randy menos.

El resto del elenco es bastante dispar. Tenemos a Catalina (Nadine Velazquez) una latina que, si bien puede no tener el glamour del que tanto presume Eva Longoria, sí que supera a la mejicana en belleza. Aunque su aportación cómica a la serie no sea grande, se agradecen las escenas en bikini y ropa ajustada que nos regala de vez en cuando. Darnell, o el Hombre Cangrejo, es un personaje del que esperaba bastante más. He oído hablar tanto de él, que ya creía que me iba a encontrar con un personaje legendario (y nunca mejor dicho) al estilo Barney en CCVM, pero en lugar de esto, nos presentan al típico afroamericano, cuya participación se reduce a saludar al tío al que ha robado la mujer, para que este le conteste amigablemente, como si no hubiera pasado nada. Al principio tenía su gracia, pero cuando ya lo han hecho 5 veces… Aunque por supuesto, no todo es malo en esta serie. Se confirma la noticia de que Jaime Pressly (Joy, la ex esposa de Earl) no solo es un bombón salido de la fábrica de Playboy, sino que además es una actriz cómica fantástica. Ya lo demostró en Becker (creo que sale en un par de capítulos), Las Vegas y en “No es otra estúpida película americana” (donde hace un rol muy parecido al de “Me llamo Earl” y se convierte, posiblemente, en lo mejor de la película, aunque no sea mucho decir). Su papel es sin duda lo mejor de la serie, haciendo que su facilidad para la comedia deje en pañales a todo aquel que aparezca en escena con ella. Y no lo digo solo porque visualmente sea llamativa (forma pija de decir que “está como un tren”), sino porque realmente consigue algo que aún no he visto en este show: hacer gracia. Me consta que ya ha recibido varias nominaciones a distintos premios por este papel y que incluso se ha llevado ya algún Emmy. Es más, aquí os pongo la lista, para los curiosos.

Tampoco quiero enrollarme mucho, así que concluiré advirtiendo que esta no es una opinión cerrada. Esperaré a haber visto al menos la primera temporada completa para volver a escribir aquí y poder dar un veredicto definitivo. Se que perderé más de un amigo con esta opinión (xD) pero espero que lo sepa comprender. Además, quiero empezar con Chuck, pero no lo haré hasta que no haya terminado con Earl y su panda. En fin, como reza el título, de momento, pronóstico reservado.


Un saludo. eRLuiH

miércoles, diciembre 19, 2007

FINAL 4ª TEMPORADA DE DESPERATE HOUSEWIVES: SOBREVIVIENDO A LA HUELGA

Final “a lo huelga” para la cuarta temporada de Desperate Housewives, serie que comenzó siendo un canto al preciosismo visual, aderezado con grandes dosis de humor negro y cotilleo, y que ha pasado a convertirse, en este 4º año en antena, en un potaje, a veces algo pesado, de gags más propios de otras series, protagonistas cada vez más rejuvenecidas (¿cómo lo harán?) y sobre todo, mucho más cotilleo. Y a pesar de todo esto, nos encanta. Desperate Housewives es la típica serie que nadie confiesa ver, pero que todo el mundo sigue. Yo la descubrí hace ya 3 años, cuando en aquella mágica temporada de series 2004/2005, se estrenaron tres obras de arte, además de esta: House, Grey’s Anatomy, y sobre todo, y por encima de todas, Lost. Ayer, aprovechando mis vacaciones navideñas, pude terminar de ver la última temporada, que tenía algún tiempo ya en espera. Obviamente, se acercan SPOILERS:

Para empezar, tengo que mostrar mi descontento por la primera escena del primer capítulo: la mágica resurrección de Edie Britt. Y ojo: en absoluto me molesta que Edie siga viva. De hecho, me parece un personaje sublime. Sin embargo, me decepciona enormemente que durante el final de la tercera temporada, se esté creando un clima de muerte, de tragedia, que culmina con una fabulosa escena de la silla cayendo y las piernas de la rubia colgando, dejando un buen cliffhanger en el aire, para que acto seguido, tres meses después, los guionistas decidan que toda aquella puesta en escena no sirvió de nada, y tiraran por tierra aquel emotivo momento, para devolver a la vida, de una manera un tanto inconexa, al personaje que encarna Nicollette Sheridan.

Una vez pasado este mal trago, las tramas de la anterior entrega continúan y se desarrollan bastante bien: la adicción de Mike a las pastillas para el dolor (con esa loca por mujer, ¿quién no las tomaría?), el affaire de la (nombrada por mí) zorrón televisivo del año, Gabrielle, con su ex, Carlos, el embarazo fingido de Bree, y el cáncer de Lynette, la nota emotiva de la serie, que nos ha privado de tener en pantalla durante más minutos a sus geniales hijos (sobre todo Parker, que el pobre siempre se lleva la peor parte de todo). También llegan, como es de recibo, nuevos vecinos a Wisteria Lane, con sus secretos a cuestas. Esta vez, debido al precipitado final de temporada, no hemos podido conocer toda la verdad. De momento, solo sabemos que Adam (¡grande Nathan Fillon! Que pena que Kate te envenenará en el 3x06) tuvo un lío con una paciente en Chicago, y que su mujer, Katherine, no supo nada hasta que no están con Bree y Orson en un momento poco adecuado para destapar ese tipo de secretos. Queda en el aire lo que pasó entre su primer esposo y Dylan (Lyndsy Fonseca), la guapísima hija (que también hace de hija de Ted Mosby en cada comienzo de capítulo de “Cómo conocí a vuestra madre”).

La trama que menos me ha interesado, a pesar de que Julie se está poniendo cada vez mejor, es la de Susan y Mike. El nivel de egocentrismo de la primera solo es comparable al de cotilleo de Bree, y eso es mucho decir. El pobre fontanero tiene que trabajar día y noche para poder mantener a esa loca histérica que tiene por mujer, a pesar de tener dolor en el hombro desde el día del accidente. ¡Y todavía se queja si se toma un calmante de vez en cuando! Huelga decir que el personaje de Teri Hatcher ha pasado de ser uno de los más divertidos y disparatados, a convertirse simplemente en una neurótica, chillona y preocupantemente delgada (ver múltiples escenas en ropa interior).

Lo de Lynette ha dado poco más juego del que dio el cáncer de la madre de Amy y Bright Abbott en Everwood. Son temas que, a pesar de ser terribles, no pueden exprimirse más en una serie cómica. Sin embargo, nos ha permitido conocer a su fantástica madre, una sesentona borracha y malhablada, que terminará viviendo con su ex marido gay.


Al contrario de lo que yo esperaba, el hilo argumental del embarazo de Bree, y su relación con Orson (mi personaje favorito esta temporada) ha sido el que más me ha entretenido. Me parece increíble lo que llega a hacer la pelirroja con tal de salvar las apariencias frente a sus vecinos. La jugada, de momento, parece haberle salido bien, y ha tomado como suyo el hijo de Danielle, que no tuvo mejor ocasión para dar a luz que en medio de una fiesta de Halloween. Especial mención a la escena observada por unos niños desde la ventana, con Adam disfrazado de Herman Monster alzando al recién nacido, mientras estallaba un relámpago. ¡Ah! Y por supuesto, mención más especial aún para Orson (Kyle McLachlan), que si en la anterior temporada no pasaba de ser el tipo malo y enigmático, acusado de asesinar a su ex mujer, en esta se convierte en la mejor nota de humor de toda la serie. Su devoción hacia Bree es cada vez más estrambótica, y su forma de seguirle el juego es poco menos que desternillante. Ahí tenemos, por ejemplo, cuando después de ver cómo el pastel de limón de su esposa es humillado por el de Katherine, donde cualquier otro marido hubiese dicho “¿A quién le importa?”, Orson dice: “¡Eso es terrorismo culinario!”. Magistral.

De lo de Gabrielle y Carlos, poco que decir, simplemente que a Eva Longoria (que está más guapa cada temporada), los guionistas no solo le encasquetan a uno de los peores personajes como marido, Victor Lang (que por suerte para todos, muere), sino que se empeñan en mostrarla como la más promiscua de cuantas latinas hayan aparecido en televisión. Dos matrimonios, dos pares de cuernos pal marido. De verdad que me interesa bien poco esta parte de la serie, y es por ello que la obviaré en este post.

Y llegamos al momento cumbre del final de temporada. Cómo ya he dicho antes, el final a lo huelga (cómo ha ocurrido con Heroes, Anatomía de Grey, Pushing daisies,…). Con solo 9 capítulos en su haber, han tenido que inventarse un cliffhanger metido con calzador en los últimos minutos: un tornado que asola Wisteria Lane. O mejor dicho, tira abajo la casa de Karen McClusky (Kathryn Joosten, otra grandísima actriz, salga en la serie que salga), con hijos y marido dentro, y deja parcialmente derruidas el resto de edificios. De hecho, ese es el gancho final: saber si Tom y el resto de la tropa siguen con vida. La respuesta, visto el season finale anterior, es obvia: por supuesto. No van a matar a 5 niños y un marido así como así, sobre todo después de que la luchadora madre haya sobrevivido a un cáncer. Faltaría más.

Bueno, dicho todo esto, tengo que decir que, sin llegar a entusiasmarme, la (escasa) 4ª temporada de las mujeres más desesperadas, ha estado a la altura del resto de la serie. Es una pena que el toque ácido e irónico esté dejando paso a uno basado en “puyas” entre vecinas, y escenas sentimentaloides, pero la serie es tan buena, que ni siquiera estos pequeños detalles le restan calidad. Cuando termine la huelga, ya veremos como sigue la vida en el vecindario más típicamente americano de la televisión.

Un saludo a todos. eRLuiH

domingo, diciembre 16, 2007

DESPEJAD VUESTRAS AGENDAS: LOST VUELVE EL 31 DE ENERO

Vale. Me había prohibido a mí mismo escribir nada sobre este tema hasta que estuviera solucionado todo el tema de la huelga, pero como parece que la fecha de estreno de la 4ª temporada de Lost está ya cerrada (aunque aún no se sabe cuantos capítulos podremos ver), me he decidido a informaros al respecto. Haced sitio en vuestras agendas: La fecha será, tal y como reza el encabezado, el jueves 31 de Enero de 2008, como siempre en la cadena estadounidense ABC.

Lo cierto es que les ha costado horrores fijar la fecha, pues el baile ha sido constante durante todos estos meses, y la intranquilidad de la industria en estos días difíciles no estaba ayudando a que se llevara todo a buen puerto. Finalmente, se cambia el día de emisión de miércoles a jueves, sobre todo para no enfrentarse a American Idol ni a ningún CSI (que allí, al igual que aquí, triunfa sin oposición). Así que ya sabéis, el viernes por la mañana a levantarse tempranito para darle al botón de download y empezar a disfrutar de la serie más maravillosa que nos ha regalado la televisión. Solo esperamos que todo siga igual de interesante que la season finale de la pasada temporada, que nos dejó a todos de nuevo enamorados de la esencia de Lost, y que con su último capítulo alcanzó el éxtasis emocional que todo fan espera.

Así que ya sabéis, a partir de este preciso instante, quedan "solo" 47 dias, 4 horas y 43 minutos para volver a perdernos. Un saludo a todos. eRLuiH.
ACTUALIZACION: Me váis a permitir que añada algo a este post: dos vídeos que he encontrado en Todoseries.com (gracias) y que nos muestran la desesperación de muchos porque llegue ya la tan ansiada 4ª temporada de la mejor serie de la historia de la televisión. La música es portentosa, y la sensación que producen los vídeos, casi de éxtasis. Por favor, no dejéis de verlos porque son espectaculares.

Y si ya queréis fliparlo del todo, nada mejor que ir abriendo boca con el primer trailer oficial de la 4ª temporada, desde que se supo su fecha final de emisión. En él podemos ver nuevas imágenes del (supongo) primer capítulo, y ya se puede ir observando como los que llegan en el carguero, no van a ser precisamente la salvación que todos esperaban. Charlie tenía razón. Pinchad aquí si la queréis subtitulada. Disfrutad:

miércoles, diciembre 12, 2007

NI HOUSE NI GREY: J.D. Y EL DR. COX

Y lo digo con la mano en el corazón. Me encanta House, y me encanta Anatomía de Grey, pero os aseguro que si tengo que elegir una serie, ya sea drama o comedia, que se desarrolle en un hospital, elegiría sin dudar Scrubs. Adoro todos y cada uno de los momentos de esta maravilla que está a punto de terminar en USA. Llevaba ya tiempo queriendo escribir sobre ella aquí, pero quería esperar hasta haber visto el final de la 5ª temporada (la última que ha emitido canal + en España), y por fin pude hacerlo hace un par de semanas. Así que ojo que habrá SPOILERS:
Todos conocéis ya al protagonista, John Dorian (Zach Braff), joven médico, recién graduado, payaso y narcisista que llega al Sagrado Corazón, junto con su amigo de toda la vida Turk (Donald Faison). Pronto conocerá allí a Carla (Judy Reyes) y a la preciosa Elliott (Sarah Chalke), y se enfrentará a las continuas vejaciones de su mentor, el Dr. Cox, magistralmente interpretado por John C. McGinley. A nadie se le escapa que “Coxie” fue la fuente principal de la que bebió David Shore para crear el personaje de House, y desde luego, para mí no hay color entre uno y otro. Perry Cox es como Lorelai Gilmore, por su velocidad verbal, pero quitándole toda la simpatía de golpe, y cambiándosela por irascibilidad y mucha, mucha vanidad. Su mayor preocupación cada día, aparte de odiar a su ex mujer (que está “muerta por dentro”), es encontrar un nuevo nombre de chica con el que aún no haya llamado a J.D. Haciendo uso de la ya tan manida voz en off, el propio Dr. Dorian va narrando su día a día en el hospital, y poniendo en evidencia sus graves problemas existenciales, a la vez que intenta ordenar su desastrosa vida amorosa.

Durante 5 temporadas la serie ha ido evolucionando, con sus altibajos por supuesto, pero siempre manteniendo un nivel muy alto. Por los pasillos del Sagrado Corazón han danzado personajes míticos, como el de Doug, el interno que finalmente termina trabajando en el depósito de cadáveres debido a su “alarmante tasa de mortalidad”, Todd y su tanga, el conserje, del que aún no sabemos su nombre, Hooch, “que está loco”, y por supuesto Ted, el abogado del hospital, y líder de un cuarteto vocal. Aunque si por algo ha llamado Scrubs la atención, es por su interminable lista de cameos de personajes famosos que, lejos de hacer una simple aparición, terminan quedándose durante varios episodios. Así hemos podido ver a Michael J. Fox, Tara Reid, John Ritter, Brendan Fraser, Heather Lockear, Heather Graham, Masi Oka, Amy Smart, Mandy Moore,… y por supuesto a Sarah Lancaster, que también aparece en un par de episodios como la encargada de la tienda de regalos (si es que vale para todo esta chica…).

En su quinta temporada, Scrubs nos ha deparado varias sorpresas: el esperado embarazo de Carla, el noviazgo de Elliott con Keith (interno de J.D.), y el cliffhanger final (si se le puede llamar así) de Kim, la nueva novia de J.D., que le anuncia que está embarazada. Si tengo que ser sincero, diré que si Scrubs tiene algo malo, es lo poco interesantes que son sus finales de temporada, que normalmente son resueltos sin mayores problemas durante los dos o tres primeros episodios de la siguiente. Lo bueno es que quedan eliminadas las molestas risas embotelladas (que no son tan molestas en “Como conocí a vuestra madre”) y que durante toda la serie se nos muestra un humor fácil, accesible, que puede llegar de manera inesperada, bien con una simple caída o bien con un comentario ingenioso del Dr. Cox. Lo que está claro es que Scrubs no deja indiferente. Durante toda la serie nos sorprende, por ejemplo, la amistad entre los dos protagonistas, la relación amor-odio de J.D. y el Dr. Cox, la indescriptible vida sexual de Elliott (¿¿¿una capataz de una plantación de manzanas brasileña???), cómo el máximo objetivo del conserje cada día es fastidiar al pobre J.D., la divertida (y alarmante) falta de sentimientos de Jordan,…

Parece que la serie tiene las horas contadas en Estados Unidos debido a la huelga de guionistas, y que todo quedará visto para sentencia con el final de su séptima temporada. Mientras tanto os recomiendo, si aún no lo habéis hecho, que descubráis esta maravilla, que aunque no es precisamente de la nueva hornada de comedias, si que fue de las primeras en recordarnos que en un hospital, no todo son sangre y diagnósticos.

Un saludo. eRLuiH.

sábado, diciembre 08, 2007

COMO CONOCI A VUESTRA MADRE

Tengo un nuevo ídolo, y su nombre es Barney. No, no es Barney Gamble, el inseparable amigo de Homer Simpson, sino uno de los personajes que conforman la pandilla de la nueva serie que empecé a ver hace un par de días: Como conocí a vuestra madre. Primero vamos con la novedad, y luego ya hablamos de Barney.

A Chipi y a mi nos gusta tener siempre una serie cortita a mano, de las que cada capítulo son 20 minutos, para poder ver un par de episodios mientras comemos. Así nos pulimos las 10 temporadas de Friends, 6 de Scrubs, 2 de I.T.Crowd y alguna más que seguro que se me olvida. La premisa es que sea una comedia ligera, fácil de digerir, que no sea una especial comedura de coco. Lo intenté con Me llamo Earl, pero a ella no le entusiasmó demasiado, y opté por buscar otras alternativas. Visitando el blog de Randy, vi que de vez en cuando nombraba una comedia, a la que ponía por las nubes, y puesto que cada vez que le he hecho caso (Pushing daisies, Death Note,...) he salido más que satisfecho, decidí hacerlo también ahora. Esa serie era Como conocí a vuestra madre, y tras conseguir la primera temporada en tiempo record, nos pusimos manos a la obra. Sin esperar grandes alardes, nos topamos con una serie divertida, fácil (que no absurda), ligera, y sobre todo, muy del estilo de Friends. Ya se que algunos dirán "Comorl?!" pero pensadlo bien: un grupo de amigos que viven en Nueva York, con problemas amorosos, uno que va de ligón, que se reúnen siempre en un bar... no se, a mi me suena de algo. Sin embargo, tiene una clara diferencia respecto de Friends, y es que si la mítica serie basaba su fuerza en la igualdad de los 6 protagonistas, en CCAVM hay un protagonista, Ted (Josh Radnor), desesperado por encontrar a la mujer de su vida, y luego están sus amigos: Lilly (Alyson Hannigan), Marshall (Jason Segel), Robin (Coby Smulders) y el "legendario" Barney (Neil Patrick Harris).

La historia comienza cuando Ted, en el año 2030, decide contarle a sus hijos la historia de cómo conoció a su madre, hace ya 25 años, por lo que se traslada a la actualidad, donde vive en una casa en Brooklyn con Lily y Marshall, sus amigos de toda la vida que, por fin, han decidido casarse. Luego también está Barney, el amigo juerguista y desvergonzado que casi todos tenemos, cuya filosofía es "ponte traje" y que creó el famoso juego de "¿Conoces a Ted?", que utiliza siempre que quiere encontrarle una novia a su solitario amigo. Todo va bien hasta que Lily y Marshall deciden prometerse, y a Ted le entran unas prisas terribles por comprometerse. El único problema es que no tiene con quien, así que se pone a buscar a su media naranja, mientras todos van a su bar de siempre, McClaren's. La primera chica a la que ve allí, Robin, parece ser la elegida, pero pronto nos muestran que las cosas no son siempre como parecen.

Como ya he dicho, tras solo 5 capítulos, Barney se ha convertido en el personaje que le da ese puntito de calidad que toda serie necesita para destacar. Su obsesión es ir de fiesta, llevar trajes (porque con ellos uno siempre es más sofisticado), y despotricar contra toda mujer que le rechace (que no son pocas). De hecho, fijaos si me ha caído bien, que ya lo he incluido en la nueva cabecera de la página que he creado hoy mismo.

Bueno, lo dicho. Como conocí a vuestra madre. No es la mejor serie cómica de la historia, ni lo será nunca, pero pasaréis un rato agradable, con momentos descacharrantes y guardaréis en la retina frases míticas como "¿Conoces a Ted?".

Un saludo. eRLuiH

miércoles, diciembre 05, 2007

EL FUTBOL NUESTRO DE CADA DIA

Ay! Que sería de los españoles si no existieran esos lunes de tertulia futbolera con nuestros compañeros de trabajo y/o de clase. Que triste sería la vida si todos fuésemos del mismo equipo, y no pudiésemos discutir sobre que gol es mejor, el de Messi o el de Robinho, o sobre si al Madrid lo ayudan los árbitros, o sobre si hay que vender a Ronaldinho... Como ya sabéis, hace poco inauguré un blog para hablar de la actualidad del Barça, Territorio Culé, y hace una semanita se puso en funcionamiento otra página: ¿Me das tu camiseta?

Esta vez no he estado solo en tamaña empresa. Sunne, conocido seriólogo amigo mío, cuyo blog sobre este tema visito a diario, me propuso crear un espacio en el que, tal y como hacemos el 90% de la población masculina de este país cada lunes por la mañana, habláramos sobre fútbol, sobre la moviola del fin de semana, y sobre los grandes debates que paralizan al país: ¿Raúl selección? ¿Messi o Robinho?. Y sobre todo: ¿Real Madrid o F.C.Barcelona? Porque eso es en esencia lo que pretendemos Sunne y un servidor, hablar desde el punto de vista de dos aficionados al fútbol, uno merengue y otro culé, de todos estos temas que nos quitan el sueño. Sin tecnicismos, sin el sensacionalismo puro del que hacen gala diarios "deportivos" hoy en día, con lenguaje claro y de la calle, con el fanatismo lógico de dos personas como nosotros, pero con el respeto por bandera.

Si queréis uniros a nosotros, solo tenéis que visitar el blog y dejar vuestros comentarios. También podéis proponer temas sobre los que hablar, y tanto Sunne como yo haremos todo lo posible por satisfaceros. Esperamos que os guste esta nueva experiencia y que os paséis por allí, aunque solo sea un ratito, todos los días. Recordad:

lunes, diciembre 03, 2007

LOS 4400: EL TELEFILM QUE QUISO SER SERIE

Dándole vueltas a la cabeza, el otro día me dí cuenta de que en este blog siempre hablo de series que me gustan, de mis series favoritas o por las que siento especial predilección, y sin embargo, cuando veo alguna que no me gusta, simplemente la borro de mi mente y no vuelvo a hablar de ella. Así que haciendo memoria, volvió a mi cabeza una serie que un amigo me recomendó fervientemente, y que yo me apresuré a ver... para mi desgracia. Esa serie era Los 4400. No, no es el nuevo modelo de Nokia, es una serie sobre la vida de 4400 personas, que fueron abducidas por extraterrestres en momentos diferentes de la historia, y que un buen día, en la actualidad, vuelven a reaparecer todos juntos en un lago, sin haber cambiado lo más mínimo su aspecto físico, y sin recordar nada de lo que han pasado en la nave/planeta.

La empecé con bastante entusiasmo, pues así a bote pronto, el argumento parecía tener su miga, y puesto que a mi me encanta Expediente X, por muy mala que fuera, siempre tendría algún punto interesante. Pero no fue así. A la nula capacidad interpretativa de los protagonistas, especial mención en este apartado para Joel Gretsch y Jacqueline Mckenzie, hay que añadir lo INCREIBLEMENTE ABURRIDA que se vuelve la trama en cuanto pasamos de los primeros 15 minutos, una vez pasa esto que os digo de que sueltan a todo el rebaño. Yo esperé y esperé. "Algo pasará", pensaba yo. Pero no. Van pasando los minutos y solo nos hacen unas pequeñas presentaciones de los principales abducidos, vemos como fueron "secuestrados",... y ya. A partir de ahí se convierte en un telefilm de sobremesa, de esos que echan en Antena 3 a las 4 de la tarde y que todo el mundo odia.

Por increíble que os parezca, me pude ver toda la primera temporada, pero cuando ví que aquello no daba más de si, bajé la 2ª por si algún día no podía conciliar el sueño (friki que es uno) y lo dejé todo bien guardadito en un dvd, que con un poco de suerte, no volverá a ver la luz del día.

Y ahora, adoradores de los 4400, pasaros por aquí y destrozadme con vuestros comentarios, pero difícilmente me haréis cambiar de opinión, lo aviso. Yo que me esperaba una mezcla de Lost con Expediente X, y me topo con una peli de serie B, cuya protagonista podría haber sido perfectamente Shannen Doherty...

Un saludo. eRLuiH
ACTUALIZACION (21-DIC-2007): Según he podido leer en algunas webs, acaban de confirmar que Los 4400 y Dead Zone han sido finalmente canceladas. Así que Los 4400 se queda con 4 temporadas, conformadas por 45 episodios, y hasta ahí puedo leer. Os dejo el link a la noticia aquí.