MADRE DE JACK (30 Rock): "Supongo que pensarás que los padres de Liz son más cariñosos que yo"
JACK: "Madre, hay células terroristas más cariñosas que tú"

miércoles, abril 30, 2008

LA MUSICA ENCONTRARA A LA MADRE

No creo que sea una sorpresa para nadie, si decimos que la música es una pieza clave en Cómo conocí a vuestra madre. Desde la primera temporada se nos han estado regalando momentos míticos relacionados de alguna manera con la música. Momentos que, dejando a un lado las magníficas escenas de Dio…perdón, de Barney, se han convertido en las más recordadas de la serie. Cuidadín, que habrá spoilers hasta la 3ª temporada.

La primera que recuerdo (y que tuve que bajarme al móvil, por principios), fue cuando Barney desnuda su alma ante sus compañeros, y en un arranque de sinceridad, les muestra cómo era el antiguo Barney, antes de convertirse en el asombroso espécimen que es ahora. Y lo hace enseñándoles un vídeo que grabó a su antigua novia, Shannon, cuando ella le dejó:

No se vosotros, pero yo ya me he aprendido la letra, y ese final apoteósico (“Una ladrona hay en ti, y me ha robado mi amor”) es claramente un ejemplo de por qué Barney es tan legen…wait for it… … keep waiting…dary!!

El siguiente que me viene a la cabeza es ya un vídeo profesional, en el que descubrimos el oscuro pasado de Robin Scherbatzky… o debería decir, Sparkles. Todos hemos bailado y alabado el “Let’s go to the mall”:

Y eso que hay que recordad a todos que "los 80 no llegaron a Canadá hasta 1993", según palabras de la propia Robin xDD. Lo que aún no sabíamos es que con este videoclip se acababa de abrir la caja de Pandora que culminaría con el Robingate, que tan bien ha explicado Macguffin. Pero ya llegaremos a eso.

El siguiente momento musical no fue exclusivo de HIMYM, propiamente dicho, pero ¿alguien puede escuchar esta canción sin pensar en el Fiero?

Esta melodía me hace recordar absolutamente todo ese episodio: la adolescencia de Marshall, las putadas de sus hermanos, cómo cada uno iba rememorando sus momentos en aquel coche, el casi mortal accidente de Barney mientras aprendía a conducir…

Sin embargo, una canción nunca estuvo tan elaborada en HIMYM como el homenaje que Marshall le prepara al momento de su tercera bofetada a Barney. Por desgracia, aquí en España no celebramos el día de acción de gracias americano, porque si no todos cantaríamos el “You just got slapped” en familia:

Hay una versión más “profesional” en la que Marshall canta en un videoclip, acompañado de un piano y un smoking, pero yo sigo prefiriendo la versión original, con los coros del abofeteado. Por cierto, pequeño detalle: atención a la risa de Robin cada vez que canta Barney. Fijo que eso no estaba en el guión.

Con el capítulo de esta semana, hemos llegado al momento cumbre de la carrera musical de Robin Sparkles. Si “Let’s go to the mall” no la había encumbrado ya al Olimpo de las fenómenos adolescentes, este “Sandcastles in the sand” lo hizo definitivamente:

Y este último video nos lleva al Robingate, ese momento que muchos sospechábamos pero que ninguno esperaba que llegara tan de repente. No me extenderé mucho porque El Diario de Mr. Macguffin ya se ocupado de ello, pero me queda la duda de si este giro brutal de guión será algo temporal, o si por el contrario le dará aún más sentido al hecho de que Ted llame a sus amigos “tío Barney” y “tía Robin” cuando habla con sus hijos en el futuro.

Solo el tiempo dirá, pero lo que es seguro es que hasta ese momento final en que conozcamos a la madre (¿será la chica con la que Ted se tropieza durante la fiesta de San Patrick?) la música seguirá guiándonos por este camino de risas y disparates sin fin.

Larga vida a Cómo conocí a vuestra madre

domingo, abril 27, 2008

BEN HA COMENZADO LA CAZA

Capítulo intenso. Muy intenso. Y además, de los que nos gustan: con muchísima información y alguna que otra respuesta. De hecho, me ha resultado super complicado resumir lo más importante del episodio porque prácticamente todo era relevante. Vamos a intentar desgranarlo todo, pero antes, me gustaría enviar un mensaje a Benjamin Linus: Ni te atrevas a tocar Penélope, o te las verás con Desmond y conmigo. Estás avisado…

SPOILERS 4x09

Este ha sido uno de esos raros casos en los que hay información importante tanto en la isla como en el flashback (FF en este caso). En lo que a la PARTE DE LA ISLA concierne, el episodio empieza mal: me tiene ya un poco cansado la caidita de ojos de Jack a Kate ¿Cuántas veces la habrá hecho ya en toda la serie? Además, en esa escena hay un pequeño guiño a la season finale del año pasado: Ese “You look terrible” de Kate a Jack en los primeros minutos, suena misteriosamente parecido al del primer flashforward. Y eso del dolor de estómago de Jack… suena mal, no creo que lo hayan metido así por nada.

Por cierto, antes de que se me olvide: definitivamente los que se fueron con Locke se han llevado toda la acción y la adrenalina de la isla, porque ya hace bastante tiempo que no pasa nada medianamente interesante en la playa.

Tienen a Alex (Damn it!) y supongo que os habréis dado cuenta pero, curiosidad numérica: la clave que introduce Alex para desactivar la verja es 1623 (que a su vez activa el código 14-J). Ah! Y a todo esto, con Rousseau aún no se ha cumplido la norma de que para que alguien muera definitivamente, tiene que pasarse de un capítulo a otro y seguir muerto, por lo que la francesa tiene todas las papeletas para volver a escena en próximos capítulos. Ahí dejo mi apuesta.

Me ha gustado la parte de Sawyer en plan superhero, jugándose la vida para salvar a Claire (un personaje ya del todo prescindible, de hecho creía que había llegado su momento) y luego con esa amenaza semigay a Locke (“si le tocas uno solo de sus rizados pelos…”) para proteger a Hurley, al que ya llama simplemente Hugo, sin motes. Aunque eso sí, a pesar de ser una escena de mucha tensión, el momento “acribillemos a Sawyer” ha tenido una parte bastante graciosa: cuando iban apareciendo los losties anónimos (que nadie sabía que estaban ahí) e iban cayendo todos como chinches. Creo que han sido 3 de golpe, uno detrás de otro, y yo he soltado una carcajada en ese momento, la verdad.

Y la isla se sigue llenando de gente. Esto parece la M-30 durante la operación salida. Ahora la parte militar del carguero, con Keamy a la cabeza, ha llegado a la isla, y parece que con bastantes peores intenciones que los primeros. Y a todo esto, por fin Faraday confiesa que en ningún momento habían pensado en salvarles, momentos después de intentar hacerle el tocomocho a Jack. Menos mal que Bernard estaba ahí al quite para destapar el engaño. Aunque creo que todavía es más inquietante la verdadera respuesta: “Doctor is fine”. Hombre muy “fine” no está, con ese pedazo de tajo en el cuello, pero me pregunto si los del bote estarán mintiendo, o estamos ante otro extraño side effect del camino de la isla al barco y viceversa. No pensaría esto último si no fuera porque Faraday, otra vez, vuelve a dejar claro que hay un elemento de fractura espacio-temporal entre la isla y el carguero, con ese “When, is kind of relative concept”. Ya se que para muchos es una paranoia innecesaria a estas alturas de la serie, pero es una posibilidad que a mí personalmente me encanta.

Pero vuelvo al Locke’s team: Virgen santísima, que momento de tensión con Ben renegando de Alex, con esa música increíble… y el desenlace final, con la cara totalmente desencajada de Ben. Sin embargo, sigo sin ver necesario matarla. Me ha dolido mucho porque me gustaba el personaje y también Tanya Raymonde, desde que la ví en Malcolm in the middle.

Y momento clave del episodio: “He changed the rules”. What rules? ¿Acaso tenían alguna especie de acuerdo este par de personajes? ¿O se refiere simplemente a algo tácito? Es algo que tampoco nos queda muy claro en la escena final en la que se encuentran, pero que entiendo es muy importante, puesto que lo vuelve a decir en dicha conversación (ya llegaremos a ello). Si existía un acuerdo quiere decir que habían quedado antes y que por tanto Ben había salido de la isla sin ayuda del bote de Desmond (dato que sigo sin creerme mucho, la verdad).

Y seguro que muchos de vosotros aun estáis alucinando con la vuelta del humo negro, al que ya casi habíamos olvidado, pero que ha hecho una entrada triunfal, más furioso y activo que nunca, con tormenta eléctrica incluida y matando gente a diestro y siniestro. Pero a mí me sigue descolocando la pregunta de Locke a Ben: “¿Has llamado a esa cosa?”. Al principio simplemente pensé que el monstruo había penetrado en la zona urbanizada porque la verja estaba desactivada, pero cuando ví el capítulo por segunda vez, caí en la cuenta de que justo después de que maten a Alex, Ben corre a esconderse a la habitación secreta que tiene justo detrás del armario (la de los pasaportes), y de ahí pasa a un compartimento con pinta de construcción ancestral, con una puerta de roca maciza y algunas inscripciones y runas, y entonces caí en que bien podría haber accedido al misterioso “templo” al que envió a su gente, y haber invocado de alguna forma al humo negro. Además, cuando vuelve está ya de noche y va de mierda hasta los ojos, así que supongo que quieren decirnos que tuvo que arrastrarse para llegar al lugar en cuestión. Ah! y le dice a Locke que podrá preguntarle a Jacob lo que quiera sobre el monstruo... o sea que sí que sabes algo, maldito!! Perdón, que me enciendo...

Y justo después de todo esto, mi escena favorita: la parte en la que Ben, aún con el gesto roto de dolor y rabia, camina hacia el humo negro y le dice a Locke que va a despedirse de su hija. Si es que por muy secuestrador, asesino, manipulador, chantajista, extorsionador o genocida que sea nuestro Ben, en el fondo todo el mundo tiene su corazoncito.

Después de esto, caminito para la cabaña, aunque sigo sin entender por qué necesitan tan desesperadamente a Hurley. Ben no le necesitó para llevar a Locke la primera vez en el 3x20, The man behind the courtain, y tampoco creo que Hugo recuerde precisamente donde está la casa con patas. El tema es que con un poco de suerte, en el próximo episodio puede que volvamos a ver a Jacob (o a oírle).


Y dicho todo esto, llegamos a la PARTE FLASHFORWARD, y siendo de Ben, imposible que fuera mala. Ya empieza la cosa en plan sci-fi, porque haber qué narices hace Ben despertando de golpe en medio del desierto, con una chaqueta de Dharma y un disparo/navajazo en el brazo. ¿Se tiró de algún helicóptero? O lo que es aun peor: va demasiado abrigado, por lo que podría pensarse en una especie de teletransporte... No se, aun tengo que ordenar ideas. Lo que está claro es que se confirma la teoría de que eso de “fleté un avión desde islas Fidji”, como que no. Ah! Y es octubre de 2005. Teniendo en cuenta los cálculos que hicimos cuando supimos que Sun daba a luz en tierra firme, en el 4x07, hará unos 8 meses que los Oceanic 6 han salido de la isla.

Me da mucha pena Sayid. A pesar de ver lo hecho polvo que estaba Jack en su flashforward del Through the looking glass, sigo pensando que al que peor suerte le ha tocado de los Oceanic 6, ha sido al iraquí. Ni siquiera Michael tiene el panorama tan chungo, por mucho que intente suicidarse en el 4x08. Pensad en ello: torturan a la mujer que quiere, se pega un tiro a sí mismo para que escape, se estrella en una isla, se lía con Shannon y al poco tiempo muere de un tiro en el estómago, consigue (dios sabe cómo) salir de la isla, y cuando por fin, después de 8 interminables años, encuentra a la mujer que siempre ha amado y se casa con ella, cogen y la asesinan después de menos de un año de matrimonio. Y lo peor de todo es que encima ahora tiene que trabajar para Ben. Pobre Sayid, de verdad. No se merece todo esto, porque si no hubiera sido por él, la habrían palmado todos en la isla hace muchísimo tiempo.

Por cierto, ¿alguien más ha sonreído a la vez que lo hacía Ben, mientras se alejaba de Sayid después de haberlo manipulado? Que villano señores, que villano. Desde Darth Vader no se veía nada igual.

Y llegamos a la parte cumbre del episodio. Como no podía ser de otra forma, los guionistas tenían que dejarnos de nuevo con la boca abierta. Así que ahí tenemos a Ben en Londres, repeinado, sacando de no se sabe donde una llave para acceder a la “Penthouse Suite” en la que reside Charles Widmore, y teniendo una de las conversaciones más enigmáticas de toda la serie. Resumirla toda sería una tontería porque TODO es importante, sin embargo, voy a intentarlo: Para empezar, ¿por qué dirá Ben que “ambos sabemos que no puedo matarte”? Lo único que se ocurre es que no lo mata porque le necesita para algo, o tiene acceso a algo que Ben no (cosa rara, la verdad).

Un pequeño detalle. Lo primero que le dice el Sr. Widmore a Ben es que “ya veo que te ha seguido dando el sol”. Escuchando esto, no se vosotros, pero yo solo puedo llegar a la conclusión de que se han visto antes, en otras circunstancias. Volvemos a ver la ya célebre botella de Whisky McCutcheon, que tanto cabreó al bueno de Desmond, esta vez para explicarle a Ben que la tiene en la mesilla desde que “comenzó la pesadilla”. ¿A qué pesadilla se referirá el honrado empresario inglés? (por cierto, me encanta su acento) Supongo que tendrá que ver con la salida de la peña de la isla, pero ya nos enteraremos.

“La isla es mía. Siempre lo fue, y volverá a serlo”. Que me corrijan los más puristas, pero supongo que el papá de Penny se refiere a que gracias al acuerdo de Industrias Widmore con la Hanso Foundation (de donde salió la Dharma Iniciative) obtuvieron el control sobre la isla, para luego ser arrebatado por Ben en aquella purga que aun está en la retina de todos. Esto cuadraría con otra afirmación del magnate, cuando dice “Todo lo que tienes, me lo has quitado a mí”. ¿O se referirá simplemente a su dinero? De ahí que Ben tenga tantos recursos en el exterior. Dicho esto, entiendo que han conseguido deshacerse de toda la gente del carguero, si no, Ben no podría afirmar tan rotundamente que “nunca encontrará la isla”, 8 meses después (suponiendo que viaje a Londres inmediatamente después de reclutar a Sayid).

Y para terminar, la amenaza final que espero que Ben no llegue nunca a cumplir, porque si no sería la patada final en los mismísimos que le faltaba a Desmond: “Estoy aquí, Charles, para decirte que voy a matar a tu hija. Penélope, no?”. Aun así, entiendo de sobra esta reacción. Ojo por ojo. No creo que a nadie le extrañe esta acción de Ben. Sin embargo, en la respuesta de Widmore encuentro un pequeño resquicio para la esperanza: “Nunca la encontrarás”. Y no me refiero a que no la va a encontrar, porque estoy seguro de que para Ben, encontrar a alguien no debe ser mucho problema, sino porque si Widmore dice eso, es porque Penélope ha dejado su casa de la 2342 de Londres, y se ha escondido. Pero no encuentro otra explicación al hecho de que se haya escondido, que el que Desmond también haya conseguido salir de la isla para reunirse finalmente con ella, y hayan tenido que hacerlo para protegerse.

Resumiendo, cuatro páginas de Word para decir que estamos ante otro capitulazo al que Lost ya nos tiene acostumbrados en esta cuarta temporada. Acción en la isla, acción fuera de ella, respuestas (al fin sabemos cómo Sayid empezó a trabajar para Ben), e información. Mucha información. Aunque la mejor noticia sigue siendo que de aquí a final de temporada no habrá ningún parón más. Es más, durante el hiatus leí que los guionistas tenían tantas cosas que contar en la season finale, que con el típico episodio doble no iban a tener suficiente, así que habrá un 15º y último episodio, una semana después. Buenas noticias, sin duda.

En cualquier caso, empecé con una amenaza, y me gustaría terminar igual: parafraseando al propio Sawyer, como le toques a Penny uno solo de sus pelos…
ACTUALIZACIÓN: El link en el que se confirma la tercera parte de la season finale, aquí.

miércoles, abril 23, 2008

IN TREATMENT: SIN FUEGOS DE ARTIFICIO

Conversaciones crudas y a corazón abierto, sin fuegos de artificio. Esto es lo que nos ofrece IN TREATMENT en todo su esplendor. Porque si por algo se caracteriza esta serie (que hace poco que empecé a ver) es porque no puede ser más claro y contundente sobre lo que ofrece: cada capítulo de In Treatment es una sesión de la terapia de uno de los siete personajes que desfila por la consulta de Paul (Gabriel Byrne) cada semana.

Toda la acción de la serie se desarrolla en dicha consulta, o mejor dicho, lo que Paul, un afamado psiquiatra, usa como consulta: el salón de su casa. Un entorno acogedor y sosegado, plagado de una inquietante calma, en el que poco a poco, con el paso de las semanas, los pacientes van buscando redención por hechos que les afectan de su vida cotidiana.

Así, tenemos a Laura (Melissa George, la agente doble y mujer de Vaughn en Alias durante la 3ª temporada), que ya en su primera visita relata a Paul una desgarradora historia sobre su encuentro sexual con un desconocido, la noche anterior.

También está Alex (Blair Underwood), un marine de los Estados Unidos que no siente ningún remordimiento por haber matado a 16 civiles en Irak durante una operación encubierta.

Y así hasta siete personajes, todos distintos entre sí, que irán contando sus historias a Paul, esperando algún tipo de respuesta, un tratamiento, una cura, o lo que sea que ofrezcan los psiquiatras a sus pacientes.

Tengo que decir que me ha sorprendido muchísimo la sencillez de su puesta en escena. Como ya he dicho, toda la acción se desarrolla en el salón de Paul, y no va acompañada de ningún tipo de artificio: ni música, ni efectos especiales, ni nada. Solo dos personas hablando, abriendo su alma. Y es increíble la potencia con la que esta sencillez te golpea en la cara desde el primer minuto. Hay algún que otro juego de cámara, pero poco más. La protagonista es la palabra pura y dura, y os aseguro que se disfruta muchísimo este aspecto.

Buenas noticias: Gabriel Byrne sigue la estela de Glenn Close, Steve Carrell o James Woods, y se une a la afortunada lista de actores de Hollywood que se han dado cuenta de que la verdadera calidad de guión e historias está en la televisión. En las series, más concretamente. Y esto, creo yo, es una gran noticia.

Antes de terminar un detallito: no se si traerán a España In Treatment, pero desde luego, el inglés de Gabriel Byrne es uno de los más claros y fácilmente entendibles que yo he escuchado, así que sin miedo los que tengan un nivel más precario de la lengua de Shakespeare. Además, Paul siempre habla de una forma muy sosegada y tranquila, y casi no hacen falta ni subtítulos para comprender toda la trama sin problemas.

Así que nada, si queréis descansar de carreras por la selva o discursos interestelares, esta es vuestra serie. Yo desde luego la estoy disfrutando muchísimo. Lo único que me detiene es que ahora mismo estoy devorando la segunda temporada de Roma. Vaya serión, dios mío. Impresionante el comienzo, con el gran Tito Pullo ayudando a Lucio Voreno a vengarse (no digo de qué, que sería spoiler) y saliendo del lugar con la cara ensangrentada, y la cabeza de su enemigo en las manos…

Por cierto, esta semana ya toca capitulo nuevo de Lost. Lo esperamos como agua de mayo ese "The shape of things to come"!

sábado, abril 19, 2008

LOS 10 MEJORES MOMENTOS DE LOST

Ya falta poco para que se acaben estas 4 semanas de parón en las que se nos ha privado de ese privilegio de la era moderna que es poder ver Lost. Se que para muchos está siendo duro (para mí el que más), pero podemos probar con esto para ir matando el tiempo: siempre he tenido curiosidad por saber cuales eran vuestros momentos favoritos de la serie, y no hace mucho, en Lostzilla vi un enlace al New York Daily News, en el que hablaban de los que para ellos habían sido los 15 mejores momentos de la serie de JJ Abrams.

La lista, como podréis imaginar, es bastante dispar, así que me gustaría compartir con vosotros, cuales son los míos. Y pongo solo 10, que si pongo 15 me quedo sin espacio (y cuidadín, que hay spoilers de toda la serie):


10. LA APARICION DE JACOB EN LA CASETA (3x20)

Empiezo por el final. El momento Expediente X de Lost llegó en el episodio The Man behind the courtain, en el que Locke asistía incrédulo a una conversación de Ben con… una silla. Eso sí, una silla que segundos después le dijo “Help me” con voz de ultratumba a Locke, y que provocó un terremoto en la caseta. Además, no mintáis: TODOS pusimos en pause esa escena y la pasamos plano por plano, hasta que vimos la silueta de nuestro adorado Jacob entre las sombras. Estos son los momentos que hacen grande a Lost.



9. BEN ES EL JEFE DE SAYID (4X03)

Cuando Sayid entraba herido en lo que parecía una especia de sótano de veterinario, la escena tenía toda la pinta de que llevaba cliffhanger de regalo… y así fue. Muchos esperábamos que papá Sheppard hiciera su aparición, pero fue Ben el que terminó revelándose como “el jefe” de Sayid, mientras se nos daba a entender que le estaba pasando nombres de una lista de gente que era necesario matar para proteger a sus amigos. Aunque manipularan la voz de Ben para aumentar la intriga, el sorpresón fue mayúsculo para la mayoría.



8. EL HIJO DE KATE ES... AARON (4x04)

Otro de esos momentos que nos dejaron con el OMFG! en la boca, y además este fue bastante reciente. Todos sabíamos ya que Kate salía de la isla, pero lo que nadie se esperaba es que, por alguna extraña razón que aún desconocemos, la ex fugitiva se quedaba con el bebé de Claire y lo toma como propio, engañando al resto de la sociedad, ya convertida en uno de los Oceanic Six.



7. MOMENTO "YOU" DE JACK Y DESMOND (2x01)

En realidad con este momento me refiero a toda la relación entre Jack y Desmond en ese episodio, desde su enigmática conversación en el estadio durante el flashback de Jack, hasta el final del capítulo, con el desconocido apuntando a la cabeza de Locke, una música estridente, y ese “you!” final, con el que el médico reconoce el acento del escocés.



6. LA PURGA FINAL DE BEN (3x20)

Uno de los momentos más duros de toda la serie, cuando Ben llega al poblado de la iniciativa Dharma, y todos los habitantes han sido aniquilados por el gas tóxico que él mismo ha soltado. Los jardines de la mini-aldea, repletos de cadáveres, eran un símbolo de la purga final que Ben tuvo que llevar a cabo para “purificar” la isla, y dejar en ella a los “hostiles”, los verdaderos nativos.



5. ALGUIEN VIVE EN LA ESCOTILLA (2x01)

Como habréis adivinado ya, Desmond es uno de mis personajes favoritos, y entre mi lista de mejores momentos, este maravilloso inicio de temporada en el que un personaje desconocido se despierta en una extraña habitación y pone el “Make your own kind of music” a toda pastilla, mientras hace ejercicio, lava los platos, se inyecta una misteriosa vacuna, e introduce los números malditos en un ordenador de los años 80. Para mí, cuando este desconocido sufre un temblor bajo sus pies y la cámara va subiendo hasta toparse con las caras de nuestros losties, mostrándonos así que estábamos dentro de la escotilla, fue uno de esos momentos memorables que nunca se olvidan.



4. SAWYER MATA AL VERDADERO SAWYER (3x19)

Me sorprende que esta escena haya quedado fuera de la mayoría de las listas, porque aunque esperada, para mí fue tremendamente impactante ver a un desencajado Sawyer cumpliendo finalmente su objetivo vital y asesinando al verdadero Sawyer, el que hizo que sus padres murieran. Y si a todo esto le añadimos una genial estratagema de su hijo que, casualidades de la vida, era Locke, nos sale como resultado otra escena magnífica. Mención especial para Sawyer apretando las cadenas con la rabia acumulada durante tantos años, y el posterior “gracias” de Locke, con lágrimas en los ojos.



3. LA LLAMADA DEL AMOR EN THE CONSTANT (4x05)

Creo que ya lo he dicho bastantes veces, pero no me importa repetirlo. Cuando Desmond, después de un porrón de años, al borde de la muerte por sus repetidos saltos en el tiempo, consigue al fin contactar con su amada Penny, a todos se nos saltó una lagrimilla y pudimos comprender que Jack, Kate, Sawyer y Juliet no tenían nada que hacer ante la que se consagró como la mejor historia de amor de toda la serie, y esta imagen ha sido, hasta el momento, su máximo exponente.



2. LA LUZ DE LA ESCOTILLA (1x19)

Esta fue una de las primeras escenas que me hizo darme cuenta de lo grande que era Lost. Cuando todo parecían carreras por la selva, francesas locas y viejos rockeros drogadictos, llegó el puntito mágico que le faltaba a la serie, y en una fantástica secuencia que intercalaba a un Locke desesperado en su flashback tras haber sido traicionado por su padre, vemos al Locke del presente golpeando la escotilla, unos minutos después de la muerte de Boone, hasta que una luz emerge del fondo de la misteriosa estancia. Además, si a esto le añadimos un temazo de Michael Giacchino, tenemos una escena mítica.



1. "WE HAVE TO GO BACK, KATE" (3x22)

Que levante la mano el que no se quedó con la boca abierta durante los 4 minutos y 45 segundos que dura esta escena. Este primer encuentro Jack-Kate fuera de la isla fue, para mí y estoy seguro que para otros muchos, el mejor momento que Lost nos ha regalado hasta la fecha. Incluso para aquellos que se comieron el spoiler tuvo que ser emocionante. Para mí esta escena fue como la culminación a una fantástica temporada que había ido de menos a más, empezando con capítulos realmente aburridos (los 6 primeros, el 3x09 Stranger in a strange land, etc.) para ir subiendo el nivel, regalándonos algunos de los mejores de toda la serie (3x19 The Brig, 3x20 The man behind the courtain, etc.) hasta culminar en el cénit total y absoluto de la temporada con este primer flash-forward, que iba a conseguir que nos mordiéramos las uñas durante 9 meses, con huelga de guionistas por medio.



Estos son, después de mucho meditarlos, los que yo elegiría como “los 10 mejores momentos de Lost”, pero ante una serie de este calibre uno nunca puede estar seguro. Si me preguntáis dentro de un mes, puede que os diga otros totalmente distintos, o que incluya algunos que también han pasado a la historia, como las heróicas muerte de Charlie (3x22) o Boone (1x19), la primera vez que Locke dice aquello de “don’t even tell me what I can’t do” en la agencia de viajes (1x04), cuando los asustados supervivientes del vuelo 815, en su primera noche, escuchan una especie de monstruo dentro de la jungla (1x01), cualquier momento en el que aparecen los números malditos, cuando nos enteramos de cómo se quedó Locke en silla de ruedas (3x13), los primeros minutos de desconcierto en el piloto (1x01), cuando Locke descubre el mapa dibujado en la puerta de seguridad de la escotilla (2x17), o la implosión de la misma (2x24). Y un larguísimo etcétera.

Y ahora viene la parte importante de este post: ¿Cuáles son vuestros momentos favoritos de Lost?

martes, abril 15, 2008

CHUCK, EL INESPERADO

Cuando digo Chuck, no me refiero al niño rico más insoportable del Upper East Side, ni a la enamorada (y revivida) novia de cierto pastelero, sino a Chuck Bartowski (Zachari Levy), un cerebrito con poca interacción social (como todo buen nerd que se precie) que trabaja en Buy More (un Mediamarkt a la americana, para que nos entendamos) y cuyo círculo de amigos se ve reducido a su extraño amigo Morgan (Joshua Gomez), todo un ejemplo de inadaptado social, su frikísimo equipo de trabajo y su hermana Ellie (la bellísima y estupenda Sarah Lancaster) y su novio, el Capitán Awesome (Ryan McPartlin).

La historia da el pistoletazo de salida cuando Chuck recibe un email de un antiguo compañero de Universidad (que pronto averiguaremos que de compañero tenía poco…) que consiste en una sucesión interminable de imágenes que esconden los secretos mejor guardados de las distintas agencias de inteligencia de los Estados Unidos. Y es que su antiguo compañero, Bryce Larkin, no es en realidad un contable, como todos pensaban, sino que era un agente doble infiltrado en la CIA, que al más puro estilo Sydney Bristow consigue enviar esta información a Chuck, justo antes de morir a manos de un implacable agente de la NSA, John Cassey (Adam Baldwin).

Debido a este incidente, a Chuck se le queda grabada en su cerebro toda esta información, por lo que se convierte en un arma demasiado poderosa como para andar por ahí solo. Y ahí es cuando entra en escena Sarah (Yvonne Strahovski) una bella agente de la CIA que simula una relación con nuestro empollón para poder protegerle las 24 horas. Lo malo es que a esta vigilancia también se une el agente Cassey, claro que nadie sabe que fue él quien mató a Larkin.

Historia de espías, diréis muchos. Si y no. Porque con Chuck me he llevado la agradable sorpresa de estar ante una serie de difícil etiquetado. Evidentemente, la trama central va de espías, pero todo el conjunto en sí mismo no es más que una comedia bastante más inteligente de lo que yo creía, con multitud de guiños a otras series (el vuelo Oceanic 815 ha salido nombrado ya un par de veces), e incomprensibles chistes sobre informática, que solo un auténtico nerd como Chuck entendería.

Ya se que llego algo tarde a esta serie, pero me alegro de no haberla dejado de lado. De veras que ha sido una sorpresa refrescante e inesperada, porque esta extraña mezcla de Alias (en algunos momentos es igual de trepidante) y la típica comedia americana sobre adolescentes deja un muy buen sabor de boca. Además, como muchos sabréis, para mí no tiene precio volver a ver en pantalla a Sarah Lancaster, sobre todo después del descalabro de su anterior serie, What about Brian.

Como decía, las escenas de acción, sorprendentemente, son buenas escenas de acción. Los gadgets son tan originales como los del mismísimo James Bond, y aunque no trabaje para Su Británica Majestad, el contínuo juego de no saber quienes son los buenos y quienes los malos, hace que todo el argumento tenga bastante miga.

Y para los que aún no estén convencidos, ahí va un argumento aún más contundente: en todos los capítulos salen mujeres, digamos… atractivas. Y es que este es, sin duda, otro gancho que están utilizando los guionistas sin ningún pudor. Al evidente atractivo de Yvonne Strahovski, la co-protagonista, se une cada nueva semana el de una colaboración de alguna famosa. Así, en el tercer episodio (Chuck vs the Tango), podemos ver a la española Lorena Bernal (de cuando las misses eran guapas) haciendo el papel de Malena, una traficante de arte de rudas maneras. Y en el cuarto (Chuck vs the Wookie), que de momento es hasta donde he visto yo, aparece Mini Anden, encarnando a otra espía y a la vez competidora de Sarah, Carina. A esta última yo la conocía por un episodio de Shark, pero que a muchos os sonará también por haber hecho alguna que otra aparición en Dirt. Lógicamente ninguna se va a llevar un oscar por su interpretación, pero no creo que le importe a nadie.

En fin, como el capitulo 2x02 de Roma se me ha quedado atascado (que aún no lo tengo, vamos) Chuck se está convirtiendo en un auténtico salvavidas, porque como comenté en el post anterior, ni Anatomía de Grey, ni Sarah Connor Chronicles, ni Jericho, ni otras muchas, me estaban sacando de este estado de stand by en el que me encuentro, hasta la vuelta de Lost, dentro de un par de semanillas.

viernes, abril 11, 2008

VACACIONES + DISCO DURO = SOBREDOSIS DE SERIES

Antes de nada, muchas gracias de nuevo por los comentarios del post anterior, en el que celebraba mis 100 entradas en este blog. Eso para empezar. Además, esta semana he estado de vacaciones y se ha notado bastante. He podido meterle mano a algunas series que tenía abandonadas y por fin he podido empezar otras a las que ya tenía ganas. Además, mi nuevo disco duro multimedia de 500 GB ha sido mi aliado en mis tardes de sofá, y casi se podría decir que ya lo he amortizado. También este ha sido el motivo por el que no he podido actualizar mucho esta semana. Vamos a lo que nos interesa:

La primera en caer fue la temporada 1 de Me llamo Earl, y aunque mi valoración inicial de esta serie no fuese excesivamente buena, debo admitir que he terminado encariñándome con Earl y Randy. Por muy pordioseros y delincuentes que sean, siguen siendo buena gente y hay capítulos en los que he llegado a descojonarme. Para mi recuerdo quedará aquel en el que una antigua novia de Earl, encarnada por Juliette Lewis, trata de vengarse de Joy por haberle robado a su hombre. Esto no sería nada raro si no fuera porque la ex se ha convertido en una cazarrecompensas sedienta de sangre. La secuencia del entrenamiento de la ex de Brad Pitt es ya mítica. El hecho es que ya he empezado la segunda temporada, y de momento pinta bastante bien: Catalina bailando (bueno, saltando) en un club de striptease, Earl acostándose con la madre de Ralph, Randy con novia,… Eso sí, hecho de menos algún nuevo personaje, pero supongo que aun queda mucha temporada.

Siempre me han llamado mucho la atención las series cuyo principal reclamo es una estrella de Hollywood que se pasa a la pequeña pantalla. Así fue como llegué a In treatment, un drama psicológico (y nunca mejor dicho) que versa única y exclusivamente sobre las sesiones de un psiquiatra (Gabriel Byrne) con sus pacientes. Cada episodio es una sesión con un paciente distinto, y toda la acción transcurre en la consulta. Son diálogos puros y duros, crudos como la vida misma, donde el único recurso es el buen hacer del actor. Solo llevo un par de capítulos, pero de momento está siendo impresionante seguir sus testimonios. Además, por lo que he podido averiguar, la primera temporada son un montón de capítulos! Como ya comenté con Damages, parece ser que los actores de siempre se están dando cuenta de que la verdadera calidad está ahora en la televisión.


Me encanta Como conocí a vuestra madre. Puedo asegurar sin ningún atisbo de duda que es mi comedia favorita, y claramente es la sucesora natural de Friends. A principios de semana terminé la segunda temporada, a carcajada limpia, y aunque le prometí a mi novia que no lo haría, traje a casa la 3ª temporada al día siguiente. Aun me río cada vez que recuerdo a un oscuro Marshall llamando a Barney a la oficina: “Tio, mira tu email…” Os dejo el video:





Lo juro, estoy deseando llegar ya al mítico episodio de Slapgiving que tanto ha dado que hablar. Y por si no lo había dicho ya, Barney es dios, y un Emmy para Neil Patrick Harris YA. Aunque eso sí, me mosquea bastante que las audiencias de esta maravilla solo suban cuando aparece Britney Spears en pantalla…

Aunque me ha costado, por fin terminé Journeyman. Y os parecerá extraño, pero viendo la calidad de los últimos episodios, me da hasta un poco de pena que la serie haya sido cancelada y la cosa quede tan en el aire. Como recordaréis, mis primeras impresiones no fueron muy buenas, y aunque durante gran parte de la temporada la cosa no cambió, en sus últimos 3 ó 4 episodios la trama va centrándose en el por qué de los viajes en el tiempo y en las conexiones entre otros viajeros, y podría decirse que la cosa se pone realmente interesante. Nunca será la mejor serie de la historia, pero con al final, con la tontería, terminé enganchado. Si hay que buscarle un punto positivo a la cancelación, es que ya no tendré que verle más el careto a Kevin McKidd… ah no, que también sale en Roma

Haciendo caso de algunos compañeros, me hice con la primera temporada de The Office, en su versión americana, que es la que todos conocemos, con Steve Carrell a la cabeza. Que no se me cabree nadie, pero en lo poco que llevo visto, no me está pareciendo ninguna maravilla. Tiene sus puntos, sí, pero Carrell no es precisamente uno de mis cómicos favoritos y eso lo estoy notando. Sin embargo, como digo, solo llevo un par de capítulos así que aún no la descarto, ni muchísimo menos. Es más, tengo bastantes esperanzas puestas en el “subdirector” de la oficina (Dwight creo que se llama), ese friki con gafas que guarda el auricular de su teléfono bajo llave para que nadie lo use. Y por si alguien se lo está preguntando: no, no la estoy viendo en V.O., pero es que estando en español me da mucha pereza ponerla en inglés. Sin embargo tengo los capítulos en dual, así que puede que algún día los vea en formato original.

Sarah Connor Chronicles sigue su particular cuesta abajo. Mi novia ya ha dejado de verla y me he quedado solo ante el peligro. Las tramas son poco interesantes y el único recurso a estas alturas parece ser solo el de constantes guiños a la saga original, así cómo caras, gestitos y poses de Lena Heady, que parece que más que proteger a su hijo, lo que quiere es ligárselo (por edad, ahí ahí andan…). Voy a terminar la temporada por respeto al Terminador que aún guardo en mi mente, pero que no cuenten conmigo para el próximo año.

La cuarta temporada de Anatomía de Grey está siendo otra de las elegidas. Sinceramente creo que ha perdido el gancho de anteriores temporadas, y sus personajes han decaído muchísimo, sobre todo algunos como el de Izzie, cuyo amor por O’malie roza ya lo inaguantable. Además, no ha ayudado el hecho de que uno de mis personajes favoritos, Addison (Kate Walsh) se haya marchado a su propia serie, Private Practice (que por cierto aún no he visto). Eso sí, me parece un acierto la inclusión de la hermana de Meredith, Lexie. Por mucho que diga la gente, Chyler Leigh es buena actriz, y con un poco de suerte, los guionistas verán algún día la luz y matarán salvajemente a su hermana para que ella se quede como protagonista absoluta, y la serie pueda seguir llamándose Anatomía DE GREY. Sí: odio a Meredith, y es posible que incluso haga una entrada aparte solo para gritarlo a los cuatro vientos.


Y ya para terminar, una buena noticia: por fin el mundo de la televisión ha sido justo y le han dado una serie a Elisha Cuthbert, la ceniza hija de Jack Bauer. Poco puedo comentar de este proyecto salvo lo que pone en este link, pero una cosa si que puedo asegurar: la belleza y talento de esta chica se merecía una oportunidad ya, y aquí tenéis a uno que se va a ver todos los capítulos de Ny-Lon.

sábado, abril 05, 2008

...Y CON ESTE SON CIEN

Nada más y nada menos. Para muchos de vosotros, que actualizáis más a menudo que yo, esta cifra no será significativa. Para otros, menos acostumbrados a esto de escribir cada semana, puede que aún os quede algo lejana. Pero me vais a permitir que esta semana me auto-homenajee, o mejor dicho, homenajee a este blog, que por una cosa o por otra, ha alcanzado ya la nada desdeñable cifra de 100 entradas.

Y aunque muchos no lo sepáis, el que ahora escribe, lo lleva haciendo desde agosto de 2005, hace casi ya 3 años. En un principio la temática del blog fue variando desde cosas tan banales como el fútbol hasta otras tan viscerales como mis propios problemas en la vida real. Sin embargo, la línea maestra de la página siempre estuvo bien definida: las series. No es posible que se explique de otra forma que, en el primer post de todos, cuando aun no sabía ni para lo qué había dado mi mail y una contraseña a los de blogger, de mis manos saliera este artículo, lamentablemente escrito, sí, pero que iba sobre una serie, al fin y al cabo.

Durante meses estuve buscando mi sitio, alternando, como digo, entradas como esta, que intentaban mostrar mi parte crítica, con otros temas a los que debía dar salida de mi cabeza, como este, en el que compartí con un montón de desconocidos cómo me había ido el verano. La cosa empezó fuerte y actualizaba unas dos veces a la semana, hablando de todo tipo de cosas. A veces llegaba cabreado del trabajo y dejaba perlas como esta, y otras llegaba contento y el resultado era este.

Pero por desgracia, esta ilusión fue decayendo poco a poco, al ver el bajísimo número de visitas que tenía. Los bloggeros somos así. Nuestro ego está por encima de todo, y cuando creemos que nadie está valorando lo que tanto trabajo nos cuesta hacer, nos desanimamos y dejamos de hacerlo. Entre Octubre de 2005 y Abril de 2006 apenas sí publiqué 2 ó 3 entradas. Fue mi peor época al frente del blog, si he de ser sincero.

A pesar de todo esto, en mi mente siempre había un tema al que no podía dar la espalda, y que de hecho incluso hoy podría decirse que sigue siendo el eje central de la web: LOST. Nunca dejé de escribir sobre Lost. Yo conocí la serie un año antes, por lo que no llegué jamás a publicar un post en plan “FLIPAD CHAVALES, HE DESCUBIERTO LOST”, pero sí que iba dejando pequeñas gotas de lo que significaba para mí (y aun hoy significa) aquella obra maestra de la televisión. El primero que hice fue para recordar a todos lo poco que quedaba para el estreno de la 2ª temporada, tras el flipante final de la anterior. También llamó mi atención aquella entrega de premios Emmy en los que Lost arrasó con todo. Recuerdo incluso mi indignación porque Terry O’Quinn (por aquel entonces mí ídolo) no consiguiera la estatuilla a mejor actor.

Y qué decir del shock que supuso para mí aquella season premiere, con ese Desmond haciendo ejercicio en una extraña habitación e introduciendo los números malditos en un ordenador de los años 80. Mil teorías asaltaron mi cabeza, y por supuesto las plasmé todas aquí. Aunque seamos sinceros, mayor aún fue el sobresalto que nos produjo a todos (no os escondáis ahora) la season finale más legen…wait for it… daria de la historia de la televisión: sí, sí, me refiero a esta. Fue a raíz de ahí que tomé la decisión de hacer un seguimiento especial a cada nuevo capítulo de la cuarta temporada, que tanto nos está maravillando a todos. Incluso, para hacer más corta la espera, puse a disposición de todos el kit de Lost para móvil, que tanto éxito ha tenido (muchos de mis amigos lo llevan xD).

Pero antes de todo eso, yo seguía hablando de mis cosas, de mís viajes, y sobre todo una de mis más tremendas alegrías: la 2ª copa de Europa del Barça, que yo vine a plasmar aquí tan pronto terminó el partido (bueno vale, lo escribí después de una noche entera de celebraciones).

Sin embargo, no fue hasta Noviembre de 2007 cuando el blog dio su giro definitivo y por fin encontró su sitio, ese sitio que tanto tiempo llevaba buscando, y que fue fruto de este post, en el que la blogosfera contaba cuales eran sus 7 pecados seriéfilos. Así conocí a uno de mis principales valedores, y al que considero un amigo “de carne y hueso”, aunque aún no nos conozcamos (aún), Sunne por el que a su vez llegué a otros blogs de temática parecida al mío: Crítico en serie, Hablando de series, ByTheWay,… Todos ellos me conectaron con un universo nuevo, basado en la nueva televisión, dirigida a una audiencia inconformista, que ya estaba cansada de Grandes Hermanos, Salsas rosas y Aquí hay tomates, y que abogaba por una programación de calidad, por series de calidad, que si no podíamos encontrarlas en la parrilla española, tendríamos que obtenerlas de otros medios, más adecuados a los tiempos que corren. Esta conexión me sirvió, además, para que, entre todos, empezáramos a superar el duro varapalo que supuso la fatidica huelga de guionistas.

A partir de aquel Noviembre, el blog tomó un nuevo rumbo y empecé a escribir mucho más sobre series y a emocionarme mucho más con lo que publicaba. Eran entradas más elaboradas, mejor documentadas y que se alejaban de aquellas raquíticas críticas de los primeros meses. Para mi recuerdo personal (y me consta que para el de algunos de vosotros) quedarán posts míticos, como mi homenaje particular a mis chicas favoritas, el TOP 5 de mis blogs preferidos, el resumen del emotivo capítulo 4x05 The Constant... o incluso algunos que sin ser nada del otro mundo, se han convertido en algo especial para mí, como por ejemplo este, en el que sin querer estaba descubriendo una de las series con las que más me he reído en toda mi vida, y que tiene en su elenco a uno de los mejores personajes que nos ha regalado la televisión: Barney Stinson ("Today I’ve learned an important thing about myself… I’m awesome.")

Y así, post a post, hoy mismo El Rincón de LuiH ha alcanzado las 100 entradas. La casualidad ha querido que esta cifra coincida con la de las 10.000 visitas, y por las que os doy las gracias a todos. Y digo más. Os doy las gracias a todos DE VERDAD, porque sin vosotros, este blog no funcionaría, y probablemente lo habría abandonado hace tiempo. Si no sabéis a quien doy las gracias, me refiero a tí, que lo estás leyendo ahora mismo, pero sobre todo se las doy a mis compañeros de la citada blogosfera: Sunne, Adri, Crítico, Macguffin, Alx, Albert, Irene & Montse, Mlo, Moltisanti, Eru, Sr. Mirindo, la gente de Oooh Tv, Mer, etc. Blogueros cuyas páginas visito CADA DÍA y cuyos comentarios, mails, y gestos de cariño mantienen este blog humildemente vivo.

El hecho de que celebre las 100 entradas es un mero acto de egoísmo y vanagloriez propia (toma ya!) y no deja de ser una mera anécdota, pues prometo seguir con este proyecto muchos años, seguir descubriendo y disfrutando nuevas series (Battlestar Galactica, prepárate…) y ayudando a desarrollar este espíritu durante muchísimo tiempo. Espero, eso sí, que podáis perdonar este pequeño arranque de ego, y sigáis disfrutando con El Rincón de LuiH.

Gracias a todos. De corazón.

miércoles, abril 02, 2008

ROMA: CON LA AMBIENTACION POR BANDERA

Hará cosa de una semana, mi novia y yo vimos en la tele el anuncio de cuatro (o de la FOX, ahora no lo recuerdo) del estreno de la 2ª temporada de Roma. Hacía tiempo que ella me la venía pidiendo, y aunque yo al principio era reacio por el gran número de series ya empezadas que teníamos entre manos, al final conseguí la primera temporada y nos pusimos a ello.

Tengo que reconocer que mi predisposición no era buena. Me gustan las películas de romanos, por su espectacularidad y su recreación de aquella época, pero creía que el desarrollo de la historia que supone una serie completa, la convertiría en una aburrida historia de debates filosóficos en el senado, césares que se rebelan, y poco más.

La cosa no mejoró cuando vi aparecer en pantalla a uno de los protagonistas, mi archienemigo Kevin McKidd, también conocido como Sosoman, el viajero del tiempo en Journeyman. Si sus gestos y su interpretación estaban fuera de lugar en una serie ubicada en la actualidad, imaginaos como quedarán en la antigua Roma. Por suerte, la serie ha resultado ser buena y McKidd se queda en un pequeño lunar que no llega a ser molesto.

La historia, en un principio, es simple: Pompeyo (Kenneth Cranham) y Cayo Julio Cesar (Ciaran Hinds) han sido siempre amigos. El segundo lleva 8 años fuera de Roma, acompañado de su legión decimotercera, en misiones de conquista para el glorioso Imperio, y en ese tiempo, Pompeyo, que ahora es cónsul de la ciudad, se ha hecho con el cariño y el respeto del pueblo, mientras iba dejando que la imagen de Cesar se demacrara y lo que antaño fue valor y coraje conquistador, se fuera convirtiendo poco a poco en simple instinto asesino. Cuando el soldado se entera de esto, decide volver a Roma con sus tropas y tomar la ciudad por la fuerza, para reclamar el fin de la República, y la vuelta a un régimen dictatorial, con él mismo como cabeza visible. En dichas tropas se encuentran, Lucio Voreno (Kevin McKidd) y Tito Pullo (Ray Stevenson), el primero un leal servidor de la República y honorable soldado, el segundo, un legionario rudo y sin modales, cuyo único objetivo en la vida es que todas las mujeres griten su nombre, sedientas de sexo.

Como decía, la serie es buena, o al menos a mí me lo ha parecido. No tengo ni idea de las cifras que se han invertido para llevarla a cabo, pero desde luego les ha funcionado, porque si algo destaca de Roma, es su espectacular puesta en escena, su ambientación de la época más gloriosa del Imperio Romano, y como consigue que rápidamente te lances a bucear en su maravillosa historia y su magnífica recreación de las disputas de antaño. En alguna ocasión los escenarios cantan un poco, y se notan las cromas, pero desde luego no tanto como ocurrió con aquel capítulo de Lost, en el que dejaban a Sayid en medio de una carretera en Irak y se veía al fondo un escenario dibujado con el paint de Windows (y no quiero ni acordarme de aquel capítulo de Heroes, con Bennet y Mohinder en Rusia, virgen de mi vida…)

Otro punto que destaca de Roma, y que a mí particularmente me ha llamado mucho la atención es la claridad con la que tratan el tema sexual durante toda la serie. Hay una media de 3-4 coitos en cada episodio, y se habla sin tapujos de sexo, homosexualidad y perversiones de los altos cargos, algo que siempre quedaba en un segundo plano en otras historias similares (Espartaco fue la excepción, supongo). Además, son particularmente graciosos los graffitis que la plebe hace por toda la ciudad, con el César recibiendo felaciones, o acusando a otra mujer de adultera.

Para ir concluyendo, simplemente diré que no pensaba que Roma me fuera a gustar tanto. La historia es interesante y engancha, los personajes, a excepción de Lucio Voreno, son muy buenos, con mención especial para la malvada sobrina del Cesar, Attia (Polly Walker), y como ya he dicho, la ambientación de la antigua República de Roma es maravillosa.

Aprovecho para decir que esta entrada es la número 99 del blog, que aunque parezca mentira, ya tiene casi 3 años de vida, así que el siguiente post será un especial recordatorio de estas 100 entradas que para mí son todo un record, sobre todo teniendo en cuenta que hace poco que empecé a dedicarme en serio a esto. Espero que todos os paséis y dejéis vuestro comentario! Un saludo.

viernes, marzo 28, 2008

ECHO DE MENOS EL FOOTBALL

La semana pasada acabé con la 2ª temporada de mi adorada Friday Night Lights, aquella serie que descubrí gracias a la presión de la blogosfera teléfila, y que llegué a adorar en su primera temporada. Una lástima que no pueda decir lo mismo de esta segunda, y vayamos por partes.

Para empezar, y antes de que haya algún malentendido, no digo que no me haya gustado, digo que no ha sido lo mismo. La primera temporada era fresca, vibrante, adictiva. La vida de los ciudadanos del pequeño pueblo de Dillon, Texas, se movía única y exclusivamente por los éxitos de su equipo de football americano. Cada viernes había un partido y ese era el motivo central de toda la trama, y eso, precisamente, es lo que he echado de menos. Con la marcha del entrenador Taylor al equipo universitario de la TMU, al comienzo de temporada, se abría un nuevo camino para los Panthers, con nuevo entrenador y nuevos jugadores, pero con el halo de campeones estatales a su alrededor. Era una ocasión única para seguir aprovechando al máximo la emoción de los partidos, pero tengo la sensación de que se han quedado a mitad de camino.


Ya no hay partidos, solo tramas dramáticas, que indagan cada vez más en la tortuosa vida de los personajes. Y no digo que esto sea malo, pero creo que no han sabido compaginarlo con lo verdadera importante, que es el deporte en sí mismo. Por supuesto, todos queríamos saber más sobre Tim Riggins, o sobre Tyra, o incluso sobre Landry, pero no a costa de dejar de lado el football. Además, sinceramente creo que se les ha ido la olla con algunas de las tramas. Empecemos, por ejemplo, por la del propio Tim Riggins, que ha pasado de ser un joven rebelde y algo borrachín, a un pobre diablo totalmente desahuciado que le roba dinero de su propia casa a un traficante de droga que pesa 120 kilos. Está claro que le queda como anillo al dedo ese papel de lobo solitario, pero no creo que sea necesario exprimirlo de esa manera.

Por suerte, el aumento de cuota de pantalla para el bueno de Timmy nos ha servido para restárselo a uno de los personajes que peor me caen de toda la serie. Que digo, ¡de todo el mundo de las series!. Efectivamente, estoy hablando de Jason Street, el tetrapléjico más aburrido y por el que menos pena siento de la historia. Os juro que bostezo cada vez que aparece en pantalla. Ya lo dije en mi primer artículo sobre FNL, que no me gustaba el cariz que estaba tomando su historia, que desde el primer capítulo se vió claramente abocada al sentimentalismo y al uso descarado de su minusvalía para generar emociones en el espectador. A mi juicio, no lo han conseguido. Lo único que han hecho ha sido desperdiciar el que podría haber sido un buen personaje, convirtiéndolo en un pelele que no hace más que cansarnos con su filosofía Locke de vivir la vida, “don’t even tell me what I can’t do”. Y no, no es la típica historia de superación. Si queréis saber lo que es “superación”, todo el mundo a ver Rocky, ipso facto.

El colmo de toda su historia ya es cuando decide viajar a Mexico con Riggins para someterse a una operación con el dr. Nick Riviera en una de esas clínicas con cucarachas incluidas, que tanta confianza dan para una intervención de este calibre.

Y ya que hablamos de personajes cansinos, y por si aún quedaba alguna duda, el personaje de Lyla ha tocado fondo, y me da igual que se haya liado con Matt Czuchry (el gran Logan de las Chicas Gilmore), ella sigue igual de repelente y empalagosa que siempre, o incluso más. La gota que ha colmado el vaso ha sido su ingreso en la secta ultra-religiosa que le tiene comido el cerebro. Lo único bueno es que para Minka Nelly ha debido ser superfácil aprenderse los guiones, porque todos se resumen en unos cuantos “God loves you”, y poner morritos. Poco más. La pena de esto es que ha arrastrado al propio Riggins a su espiral de soserismo y lo tiene coladito al pobre.

Sin embargo, la trama más inverosímil de esta nueva temporada la encontramos en la historia del doble de Matt Damon, pero en feo, Landry (Jesse Plemons) y la escultural, fantástica, monumental y maravillosa Tyra, que incluso con el pelo corto está guapa. Inverosímil, decía, por dos cosas: primero, nadie se cree que una chica así se líe con un tío como Landry, por muy buena persona que sea. Seamos realistas, eso solo pasa en la tele. En la vida real Landry se habría tirado toda su vida adorándola en plan platónico, y mucho se tendrían que torcer las cosas para que no se convirtiera en su acosador particular. Y segundo, lo de la historia del asesinato me parece ya excesivo y, por qué no decirlo, innecesario. Al menos nos ha servido para poder ver en pantalla al padre de Landry, interpretado por Glenn Morshower, el venerado por todos Aaron Pierce, fiel guardaespaldas de todos los presidentes de los USA en 24, y amigo inquebrantable de Jack Bauer.

Y finalmente tenemos al elegido para el cliffhanger, si se puede llamar así, de final de temporada: Smash Williams, cuyo merecido puñetazo a un chico blanco le cuesta la revocación de su beca para la TMU, con lo que se ve obligado a aceptar la oferta de la universidad de Whitmore, que ni de lejos ofrece el mismo nivel deportivo que la anterior. Por cierto, si yo tuviera una madre como la suya le haría caso, porque si esa mujer suelta el brazo te deja peor que a Street.

Y una vez dicho todo esto, un aviso para navegantes: la serie sigue siendo estupenda. Los diálogos son buenos y nunca está de más conocer más de cerca de los personajes. El hecho de que hayan dejado un poco más de lado el football no quiere decir que FNL ya no sea una serie sobre football, sino que simplemente se le ha dado prioridad a otras cosas, tras una primera temporada en la que el tema central y casi exclusivo era este afamado deporte.

Yo tengo el firme convencimiento de que la cosa no ha desarrollado muy bien por el tema de la huelga, y por el corte en el episodio 15, en lugar de los 22 ó 23 típicos de una temporada completa, pero esperamos que esto se resuelva en la tercera temporada, que como ya os dije, parece confirmarse, según leo en TV Addict, tras llegar la NBC a un acuerdo con DirecTV para compartir gastos y publicidad, y poder así prolongar la vida de los Panthers de Dillon, y poder seguir gritando cada viernes aquello de “Clear eyes, full heart, can’t lose!”.

sábado, marzo 22, 2008

AL FIN HA LLEGADO KEVIN JOHNSON

Lo sabía. Lo veníamos anunciando desde hacía tiempo. La historia de Michael tenía que salir a la luz, y este Meet Kevin Johnson ha despejado todas las incógnitas. Casi la totalidad del capítulo es un flasback del bueno de Michael, y por fin conocemos cómo se ha convertido en el “ayudante” de Ben en el barco.

SPOILERS 4x08

Michael no puede soportar el peso en su conciencia de las muertes de Ana Lucía y Libby (esta incluso se le aparece un par de veces) y vemos cómo intenta terminar con todo por la vía rápida (y nunca mejor dicho) estrellándose con su coche. Pero increíblemente, sobrevive. Tras cambiar el reloj de Jin por una pistola, y junto cuando se dispone a volarse la tapa de los sesos, aparece Tom que le cuenta cómo está el asunto en la isla, y decide enrolarse en el Hakana para intentar, al menos, ayudar a sus compañeros que se quedaron atrás. Se podría decir que la única duda que teníamos era si seguía en contacto con Walt o no, y donde se había quedado él, y esto también ha quedado resuelto: Michael le contó a su hijo lo que tuvo que hacer para liberarlo, y este parece no haberlo soportado, y le ha dado la espalda a su padre. Está viviendo con su abuela, y de sus propias palabras averiguamos que, efectivamente, no le han dicho a nadie donde han estado estos dos meses tras el accidente, ni por qué no pueden llamarlos por su verdadero nombre.

Detalle: Tom es de la otra acera, algo que ya veníamos sospechando desde el 3x01, A tale of two cities, en el que le dice que se tome una ducha relajante, y ante la cara de indignación de la fugitiva, este le espeta: “tranquila, no eres mi tipo”. La escena es esta, para los curiosos. Y si, estamos de acuerdo en que Tom no parece mal tipo y que incluso podía despertarnos cierta simpatía, pero a mí me sigue pareciendo bien que Sawyer lo liquidara en la season finale del año pasado, por las razones que ya di en su momento.

Por cierto, un detalle interesante: este flashback ha estado estructurado de manera que fuera cómo un relato por parte de Michael. Es decir, que cuando Sayid le pregunta cómo ha llegado allí, comienza el flashback, y al terminar, Sayid ya conoce toda la historia. No estoy seguro, pero creo que esta es la primera vez que se usa este recurso tan abiertamente, tendré que seguir investigando. El tema es que cuando Michael termina de “contar” toda la historia, a Sayid se le va la olla y va a chivarse al capitán. Aun no sabremos que consecuencias tendrá esto, pero solo me gustaría apuntar que la cara de Gault no es precisamente de sorpresa. Algo me dice en su mirada que o bien Michael ya se lo ha contado, o bien él ya sospechaba desde el principio quien era el saboteador.

Eso sí, siguen sin ponerse de acuerdo sobre quien ha puesto el avión falso y los 324 cadáveres en el fondo del océano. Tom dice que Widmore, y Gault dice que Ben… No se, yo sigo creyendo que veo más capaz a Ben, sobre todo porque veo muy frágil el argumento de que Widmore lo habría hecho para evitar que “buscaran la isla”. En principio no hay razón para que asocien ambas cosas. Pero por otra parte, como ya dije la semana pasada, el hecho de que Sayid le esté ayudando en el futuro, me obliga a pensar que nuestro árabe favorito no ayudaría a una persona que ha profanado 324 tumbas. Estoy dudoso. Aun tengo que darle vueltas al asunto.

Me gustaría hacer una pequeña mención al asunto de los Oceanic 6. Hace tiempo se nos dijo que cuando llegara el parón por los episodios pre-huelga, ya sabríamos la identidad de los 6 supervivientes. Así que al final parece que nos han encasquetado a Aaron como uno de los Oceanic Six, y a mí esa idea no me gusta en absoluto. Un Oceanic Six debería ser alguien que, siendo pasajero del vuelo 815 y por lo tanto estando en el manifiesto de vuelo, haya sobrevivido al accidente, y luego haya conseguido volver sano y salvo a tierra firme. Aaron no cumple las dos primeras premisas, y es por eso que no debería ser parte de este grupo de élite. Eso si, no quiero que parezca que no quiero que sobreviva. Me encantó la forma en la que lo han colocado en el futuro, y así lo dejé escrito, pero si finalmente se confirma que él es uno de los supervivientes conocidos, será un día triste para mí, sobre todo porque tenía la esperanza de que el 6º fuera el más inesperado, es decir, Locke, Sawyer o alguno de estos.

Libby ha vuelto, y esa es una buena noticia, en primer lugar porque su historia estaba inconclusa, pero también porque la serie por la que dejó Lost (lo siento pero no recuerdo el nombre ahora mismo) fue cancelada por baja audiencia. Y es curioso que en idéntica situación se han encontrado otros dos actores: el propio Harold Perrineau, que se marchó para hacer Demons, y Nestor Carbonell, es decir, Richard Alpert, que cambió la isla por una plantación de ron en Cane. Ambas series fueron canceladas (Demons no pasó ni del piloto) y su actores ya están listos para volver. ¿Será que los seguidores de Lost les deseamos mala suerte a los actores que salen de la serie, con el objetivo final de que vuelvan? ¿O será que la Isla no quiere dejarles salir?

En la parte de la isla, que en este episodio no ha sido muy extensa, un par de cosas: no me ha gustado en absoluto el supuesto cliffhanger con el que nos dejan hasta el 4x09, que como ya sabéis lo emitirán el 24 de abril, y ya estaremos hablando de capítulo post-huelga. El cliffhanger, decía, nos ha enseñado como Ben envía a Rousseau, Carl y a Alex (que cada día está más guapa) a que se reúnan con el resto de Others en el Templo (parte de la isla que aún no conocemos, y en la que seguramente los monjes tenían 4 dedos en los pies). Pero lo que en principio parece una buena opción para estar a salvo de la gente del barco, resulta ser una emboscada que, presuntamente, le tienden a Rousseau y a Carl, matándolos y recuperando a Alex.

Para empezar, yo no tengo tan claro que Rousseau haya muerto. Hace tiempo leí en una de esas entrevistas a los guionistas, que la francesa tendría su propio flashback. De hecho, yo creo que sería muy interesante ver cómo llega su expedición a la isla, 16 años atrás, y así podríamos comprobar si la “enfermedad” que afecta a su tripulación es la misma que se carga a Minkowsky, a Brandon, a Regina, al de la habitación de Sayid y Desmond, y casi deja a este último con el cerebro cortocircuitado en el 4x05. Y segundo detalle: aún no podemos asegurar que hayan sido los Otros los que les han tendido la emboscada. Ben no tiene forma de comunicarse con ellos (porque no la tiene, ¿verdad?...). Además, siempre podrían ser los del barco, que recordemos que en el anterior capítulo vuelven a coger el helicóptero para hacer otro viajecito a la isla.

En resumen, un capítulo muy esperado por todos, por la importancia del contenido, pero sobre el que ya habíamos teorizado tanto, que casi se podría decir que ha perdido el factor sorpresa, tan presente en esta cuarta temporada, y eso puede haberle hecho perder algo de encanto. A mi ha gustado poder retomar la historia de Michael y Walt (para mí era una de las grandes incógnitas de la serie) y me quedo más tranquilo pudiendo aparcar ya toda esa línea argumental, puesto que este capítulo deja poco en el tintero, salvo la nueva propiedad mágica que se le atribuye a la isla: no deja que nadie se suicide. Si esto es así, una pregunta para los guionistas: ¿Qué pasó entonces con el tiro que se pegó Radzinsky en la escotilla, tal y como Kelvin le cuenta a Desmond en el 2x23, Live together die alone 1? ¿Esta regla solo vale para los que consiguen salir? ¿O fue este el motivo que impidió a Desmond suicidarse en su momento, golpes en la escotilla de Locke mediante (1x19, Deux Ex Machina y 2x24, Live together die alone 2? Intentaré recordar algún caso más, pero interesante cuestión, en cualquier caso.

Y poco más. Ahora solo nos queda aguardar pacientes hasta el 24 de Abril, que será cuando llegue “The shape of thing to come”, del que por cierto, intentaré no leer absolutamente nada, imitando a Barney, Marshall y demás tropa de CCVM, cuando no quieren enterarse del resultado de la Superbowl para poder verlo todo juntos. Espero no llegar al extremo de tener que usar el “AISLANTE 3000” de Ted.

miércoles, marzo 19, 2008

PRISON BREAK CIERRA TEMPORADA

Ayer mismo la terminé yo. Tras el parón del pasado Noviembre, y con una huelga de guionistas por medio, en Enero volvió PRISON BREAK (ocupando el lugar de la defenestrada 24) con los 5 episodios que aún le quedaban a esta irregular 3ª temporada. Irregular porque la inclusión de nuevo de un entorno carcelario prometía devolvernos la emoción y la adrenalina vivida en la soberbia primera temporada, largamente añorada por todos, pero en lugar de eso, les ha quedado otra temporada mediocre, que sin embargo supera a su antecesora (tarea nada difícil, todo sea dicho). Como ya habréis adivinado, de aquí en adelante, SPOILERS a tocateja.


Recapitulemos. La cosa se quedaba con Michael siendo sacado a rastras de Sona para ser interrogado por el intento de fuga con helicóptero incluido, con Mahone siendo incapaz de testificar en el juicio debido a su síndrome de abstinencia, y con Lincoln con la cabeza hecha un lío por no saber si pegarle un tiro a Susan o tirarle los tejos. Además, se avecinaba revuelta en el patio de la prisión, y Bellick tenía todas las de perder, mientras que T-Bag sigue sabiendo perfectamente a qué árbol arrimarse. De hecho se podría decir que llegó el hiatus justo cuando mejor se estaba poniendo la cosa.

Continúa el tira y afloja entre La Compañía, representada por la bella pero letal Susan (Jodi Lyn O’Keefe) y Lincoln, que poco a poco va perdiendo la paciencia con el tema de recuperar a su hijo. Mola que hayan puesto una mala tan mala, pero siguen sin convencerme los villanos con un solo gesto facial, ¿o acaso alguien le ha visto más de uno a la susodicha Susan? Mientras, en Sona, y para no perder la costumbre, a Michael se le va encalomando gente para la gran evasión: lo que empezó siendo una huída en pareja con Whistler (Chris Vance), termina por convertirse en lo que ya vimos al final de la primera temporada: un montón de tíos saliendo en procesión de una cárcel ultra-vigilada. Lechero (Robert Wisdom), que ve peligrar su reinado en la prisión panameña decide apuntarse, y con él van T-Bag (cómo no), Mahone, Bellick, y Luis “McGrady” (Carlo Alban), el joven adolescente al que Michael SIEMPRE tiene que salvar, desde que viera morir ahorcado a aquel pobre diablo de la primera temporada, harto de las vejaciones de su “dueño”, T-Bag. Huelga decir que la huída final no es ni muchísimo menos tan espectacular y calculada como a las que nos tiene acostumbrados el pequeño de los Scofield. De hecho, el plan es bastante sencillo: cortar la luz de la prisión y dejar a Bellick, Lechero y T-Bag salir delante, tras mentirles sobre el tiempo de respuesta del generador de emergencia, dejándolos expuestos ante todos los guardias, para luego aprovechar y salir sigilosamente por la verja debilitada que se había currado Sucre durante los días anteriores, rociándola con un producto químico que corroe el metal.

Al principio tengo que reconocer que me chocó un poco verlos a todos rodando por debajo de los coches, con mil piernas de militares moviéndose por todos lados, sin que nadie fuera capaz de verlos, así que desde luego no fue una manera creíble de dejar salir a semejante tropa. Aún así, si que hubo una parte que me gustó: la de la playa. Era una idea genial la de llegar a la arena y desenterrar unas mascaras de oxígenos para sumergirse y no ser visto desde el aire o desde la orilla. Luego, una vez en la boya, Sucre debía recogerlos en un bote… pero Fernando tenía sus propios problemas en Sona. De hecho, esta será otra de las líneas argumentales para la cuarta temporada, porque sí, amigos, ya son 3 los ex de Fox River que han pisado esta cárcel tercermundista.

Finalmente, y como colofón, descubrimos que Whistler no es un simple pescador, algo que siempre sospechamos, y que está más cerca de La Compañía de lo que todos pensábamos. Para más inri, decide incluir a Mahone entre sus filas, para ya veremos qué misión, seguramente relacionada de nuevo con los hermanos Scofield y Burrows. Además, y aquí viene la parte buena, Michael no se contenta con salvar a su sobrino, y decide vengar la muerte de Sarah yendo a por Susan, arriesgando todo lo que habían conseguido hasta el momento. ¿Le seguirá su hermano, que en principio ya no está en deuda con él? La respuesta obvia es que sí, pero ahora que tiene de nuevo a su hijo y a un bellezón latino… ya veremos.

Resumiendo, y como decía la principio, una temporada muy irregular. Han intentado recrear la sensación de enclaustramiento que consiguieron en Fox River, pero aquello es muy difícil de superar. A cambio, nos han regalado capítulos realmente buenos, con escenas magníficas (ver a Michael dejar salir primero a Lechero, Bellick y T-Bag para que sean descubiertos no tiene precio), pero luego los han estropeado con auténticos peñazos dignos de apagar el dvd y dejar la serie para otro momento.

Parece confirmarse una cuarta temporada. Yo la veré por la inercia y por el gran respeto que le tengo a la primera temporada, pero desde luego mucho tienen que cambiar las cosas para que esta serie vuelva a ser la gran serie que consiguió cautivarnos a todos. Michael sigue siendo un gran personaje, y creo que tendrían que seguir explotando su lado oscuro y vengativo, pero tienen que ser conscientes de que este es un producto con fecha de caducidad, y que están al borde de superarla… si no lo han hecho ya.

sábado, marzo 15, 2008

EL AÑO DEL DRAGON DE LOST

Lo sabía. Sabía que lo del capítulo de la semana pasada fue solo un pequeño parón para coger aire y volver a soltarlo de golpe con otro capítulo espectacular y lleno de respuestas. Porque sí, amigos, si algo está caracterizando a esta cuarta temporada es sin duda que nos están dando muchas respuestas, y que parece que por fin vamos a poder ir formando este intrincado rompecabezas que es Lost. Y por si esto no fuera suficiente para que nos demos cuenta de lo bueno que es este 4x07, Ji Yeon, un dato: ¡¡por fin me gusta un capítulo de los coreanos!!

SPOILERS 4x07

Empezaremos por lo ocurrido en el carguero, que sigue siendo lo más interesante, con diferencia, que está ocurriendo en lo que llevamos de temporada. Desmond y Sayid siguen allí, prácticamente en calidad de presos, siendo testigos de las mil y una rarezas que conviven en el barco que supuestamente iba a salvarles. Solo dios sabe la de misterios que oculta esta gente, y ya no solo respecto del mundo exterior, sino que parece que se ha instalado en su propio barco una especie de locura que los lleva a todos a suicidarse. Ahí tenemos a Regina (Zoe Bell), a quien yo esperaba ver bastante más tiempo en pantalla, que se calza unos cuantos kilos de cadenas y se tira al mar para no volver a salir; o la mancha de sangre en la pared que tiene toda la pinta de ser de alguien que se ha pegado un tiro.


Una de las cosas que más me ha llamado la atención es la aplastante sinceridad del capitán Gault (Grant Bowler)(aunque nuestro espía secreto avisa a Desmond y Sayid de que no es de fiar) que les cuenta a nuestros losties algunas cosas que muchos no pensábamos que se iban a tratar de forma tan abierta. Para empezar, corrobora parte de la versión que Ben le cuenta a Locke en el 4x06, en la que asegura que Charles Widmore es el que está detrás de todo el tema del barco. Sin embargo, lo que el capitán no confirma es que el padre de Penny esté buscando la isla para explotarla comercialmente, sino que da aún más peso a la teoría de que su objetivo principal es Ben, por el gran peligro que sus recursos suponen. Y esos recursos son, ni más ni menos, y siempre según la versión del capitán, los suficientes como para montar un falso accidente de avión, con 324 cadáveres en el fondo del océano, para que dejen de buscar la isla.

Llegados a este punto, tengo que decir algo: no me creo a ninguno de los dos, y mis motivos son los siguientes: para empezar, no me creo al capitán porque los del barco son los malos, 100% confirmado, porque si no fuera así, Sayid no se pondría a trabajar a las órdenes de Ben, como vemos en el 4x03. Además, también nos avisa de ello el espía con esa nota de “Don’t trust the captain”, pero esto es lógico, teniendo en cuenta que el espía también trabaja para Ben. Luego, no me creo a Ben porque es evidente que la tropa de Widmore no está buscando la isla solo por ser “especial”. Saben que Desmond está allí, pues todos llevan fotos de él y el capitán le mira directamente cuando dice que “el barco es de Charles Widmore. Si, tú le conoces”. Y cada vez estoy más convencido de que obtienen toda la información sobre la isla saboteando la búsqueda de Penny.

Y no hago más que hablar del espía, pero ese espía ya tiene nombre: Kevin Johnson. Y si, efectivamente es quien todos esperábamos: Michael is back. Y esto sería un sorpresón digno de cliffhanger de final de temporada, si no fuera porque todos sabíamos que era él. Aún así, creo que es genial la escena en la que está fregando al fondo del pasillo, y Sayid reacciona al oir su voz, mientras vemos como poco a poco se va acercando a la cámara, enseñando finalmente su cara de “no me delatéis, cabritos”. Sayid y él se presentan como si no se conocieran y Desmond pone cara de no enterarse de nada, pero es que realmente, tras sus viajes al pasado, no sabemos si ha recuperado plenamente la consciencia, ni si se acuerda de Michael. Parece ser que en el próximo episodio, que se llamarán “Meet Kevin Johnson”, podremos conocer al fin lo que el destino deparó para Michael una vez salió de la isla (si es que llegó a salir). Yo sigo sosteniendo mi teoría de que nada más tocar tierra, Ben contactó con él a través de Tom o de Richard, y le instó a que subiera a ese barco para sabotearlo. Lo que espero que nos expliquen es si esta colaboración salió del propio Michael, tras mostrarle Ben pruebas fehacientes de que los del barco son los malos y que podía redimirse de haber dejado tirados a sus compañeros, o si por el contrario, todo siguió una línea un poco más “Ben style”, y secuestró (de nuevo) a Walt para que el futuro espía se viera obligado a ayudarle. En cualquier caso, brillante forma la que han tenido los guionistas de volver a poner en juego a un personaje tan interesante como el de Harold Perrineau.

Todo esto en cuanto al barco. En la isla, Jin (que está aprendiendo inglés a una velocidad brutal) se entera de que Sun se los puso bien puestos con el hijo del de los hoteles NH, como vemos en el 3x02, The Glass Ballerina, y se pilla un rebote de tres pares de narices (lógico), pero finalmente, en una escena tan tierna como increíble, termina perdonándola porque engañó “al hombre que era antes, no al nuevo Jin”. Y es verdad. Este angelito no tiene nada que ver con aquel asesino a sueldo que trabajaba para Mr. Paik (otro que tiene todas las papeletas para estar trabajando codo con codo con Charles Widmore en la búsqueda de la isla).

Pero lo más interesante de la historia de los coreanos no es esta, sino lo que ocurre en su flashforward… o al menos lo que parece un flashforward. Porque sí, compañeros seriéfilos, Carlton Cuse y Damon Lindelof nos la vuelven a jugar y nos engañan durante 38 minutos haciéndonos creer que tanto Jin como Sun están en el mismo momento espacio-temporal. Pero no es así. Sun sí que está en el futuro. Conocemos la identidad del quinto Oceanic Six (tras Jack, Kate, Hurley y Sayid), y hago un parón aquí para explicar por qué estoy tan liado ahora mismo: hace tiempo os dije que había leído, por desgracia, un spoiler que revelaba el nombre de los 6 de Oceanic. Bien, ese spoiler decía que estos eran Jack, Kate, Hurley, Sayid, Sun… y Jin. Semana tras semana se iba confirmando este gran spoiler. Primero Jack y Kate en el 3x23, Hurley en el 4x01, luego Sayid en el 4x03, y esta semana Sun. Y hete aquí que nos encontramos con que ¡Jin no es uno de ellos! No os voy a negar que en este momento estoy totalmente descolocado porque se me ha derrumbado la historia que yo ya tenía montada en mi cabeza.

En cualquier caso, como decía, durante todo el capítulo juegan con nosotros, haciéndonos creer que Sun va a dar a luz mientras espera llegar a Jin, al que vemos por otra parte apurado por comprar un peluche y llegar al hospital porque “alguien” va a dar a luz. Pero ese “alguien” no es Sun, porque la historia de Jin se sitúa en el año 2000 (el año del dragón chino), solo lleva 2 meses casado y aún no ha tomado el vuelo 815 de Oceanic. Efectivamente: es un flashback, y sin pretender que parezca que voy de sobrado, os diré una cosa: lo sabía. Lo sabía por la misma razón por la que sospeché en “Through the looking glass” que estábamos ante un flashforward, y no un flashback de los de toda la vida: por el móvil. En aquella ocasión, el de Jack era demasiado moderno, y en esta, el ladrillaco que gasta Jin está más que desaparecido en el año 2005 (cuando Sun da a luz a su hja Ji Yeon), así que ahí algo olía a chamusquina. Pero lo importante no es esto. Lo importante es, ¿os habéis dado cuenta de que los guionistas nos han vuelto a dejar con la boca abierta haciendo uso de un recurso (el flasback) que hemos estado viendo durante 3 temporadas sin parar? Yo no me levanté a aplaudir de milagro.

Pero la parte más importante del episodio, tal y como comentaba más arriba, es que Jin NO es uno de los Oceanic Six. Y no solo eso, sino que, tras ver la inscripción en su supuesta tumba, vemos que la fecha del fallecimiento está marcada el 22 de Septiembre de 2004, es decir, el día que el vuelo más famoso de la historia cae en la isla. Esto coincide con la historia que los Oceanic Six parecen haber creado para la opinión pública, tal y como vemos cuando Jack está recitándola en el juicio de Kate, en el 4x04. Sin embargo, sabiendo que esto no es cierto y que Jin no murió en aquel momento, la pregunta aquí es obvia: ¿sigue Jin vivo en la isla o murió, probablemente para salvar a Sun? ¿Será el uno de los 2 que, según los Oceanic Six, no sobreviven a su estancia en la isla, tras ser 8 los que se salvan en primer lugar? Muchas interrogantes y nosotros encantados con el lío que tenemos ahora mismo en la cabeza.

Y llegamos al momento clímax del episodio. Hace un par de semanas, dije que esta escena de Desmond y Penny había sido una de las más emotivas y emocionantes de toda la serie, pero nadie podrá negar ahora que esta de Sun, acompañada de Hurley, arrodillada ante la tumba de Jin se queda muy, muy cerca. Además, ha sido maravilloso volver a escuchar esa música a piano y violoncelo tan característica, que nos ha acompañado a lo largo de casi toda la serie. Disfrutad la escena, porque pocos programas de televisión os regalarán momentos como este.





Muchos dicen que el año del dragón trae suerte a los chinos, y realmente puede que esta propiedad no se reduzca solo a la de esa población, porque parece que también Lost está siendo participe de uno de sus mejores años, gracias a una de las temporadas más legendarias que jamás se hayan visto.